La dificultad de
acceso a la carrera de Medicina desmoraliza a los cientos de aspirantes que, a pesar de tener un expediente impecable, ven cómo su sueño se queda a las puertas por tan solo unas décimas en la
PAU. Y aunque algunos deciden tirar la toalla, otros, como
Cristina Rodríguez, no conciben un camino alternativo al de ser médico, y lo intentan una y otra vez hasta conseguirlo. Ahora, en tercero de Medicina, esta futura médica echa la vista atrás y se siente orgullosa de todo el esfuerzo invertido, y no es para menos, ya que se ha presentado
dos veces a la selectividad y ha terminado dos ciclos formativos de grado superior hasta poder entrar en la facultad.
La idea de hacer Medicina siempre ha estado presente en la mente de Rodríguez. Desde niña quería dedicarse a una profesión destinada a ayudar a las personas más vulnerables, y ser médica lo consideraba un oficio que cumplía esa intención. "Recuerdo pensarlo y sentir que me llenaba.
Siempre ha sido vocacional", ha afirmado a
Redacción Médica.
Sin embargo, por circunstancias personales, cuando llegó el momento de presentarse a la PAU, su nota no fue lo suficientemente buena para entrar en Medicina. "Conseguirlo no depende solo de la capacidad de cada uno, sino de otros muchos factores", ha recordado, en referencia al peso del entorno y las circunstancias personales.
Cursar un grado superior para entrar en Medicina
Lejos de darse por vencida, Rodríguez decidió apuntarse a un grado superior de
Anatomía Patológica y Citodiagnóstico. Lo aprobó y se volvió a presentar a la selectividad,
quedándose a tan solo unas décimas de poder entrar a Medicina en Santiago de Compostela.
Aunque volvió a llevarse una decepción, no permitió que este obstáculo derrumbase todo lo que llevaba años construyendo. Así que se apuntó a otro FP superior, en concreto al de Laboratorio Clínico, para mejorar su nota general en la selectividad. Además, consiguió que le convalidaran casi todas las asignaturas y solo tuvo que cursar un año para obtener la titulación.
Entrar a Medicina tras varios intentos
Como la nota de las asignaturas específicas de la Selectividad era muy buena, no necesitó volver a presentarse a la PAU, ya que las puntuaciones de este FP superior fueron suficientes. Cuando vio que por fin la admitieron en el grado,
sintió una enorme emoción. "Llamé corriendo a un compañero que había vivido la misma situación y los dos nos emocionamos muchísimo", ha recordado con cariño.
En la actualidad, Rodríguez está cursando tercero de Medicina, aunque todavía tiene algunas asignaturas de cursos pasados pendientes, tiene claro que las aprobará. Además, después de tanto esfuerzo para llegar al punto en el que se encuentra, siente que está totalmente en casa formándose en su sueño de ser médica y salvar la vida de sus pacientes. "No me arrepiento para nada de todo lo que hice", ha subrayado, y añade que
es totalmente feliz con sus decisiones.
Antes de concluir con la entrevista, Rodríguez ha querido dirigirse a todos aquellos aspirantes al grado que, por determinados motivos, no logran la nota necesaria para entrar. "Se tienen que mentalizar de que
no siempre está en su propia mano el conseguirlo. Influye la suerte y tus circunstancias personales", ha indicado, recordando que hay otra serie de vías, como los grados superiores o las pruebas de acceso a mayores de 25 y 40 años, con las que entrar a Medicina.
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