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Estudiar Medicina sin dejar de ser tú mismo durante los años de facultad

Estudiantes asumen que, en ocasiones, han de amoldar su personalidad para ser 'buenos' facultativos



01 ene 2026. 16.50H
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Hay muchos factores llevan a los estudiantes de Medicina a ocultar su verdadera personalidad, aunque, a grandes rasgos, estos pueden englobarse en tres bloques: la falta de referentes con una representación o cultura similar, la discriminación de los compañeros o de los mismos tutores o la presión por encajar en una sociedad que no es la propia. Los autores de una investigación publicada en la revista BMC Medical Education instan a abordar esta problemática que afecta en especial a extranjeros y minorías, y avanzan que posibles soluciones requieren de un enfoque multidimensional.

“Los conflictos entre las expectativas externas y la identidad personal o cultural de los estudiantes pueden conducir a una ‘discordancia’ o a una ‘desincronización’”, advierten los investigadores, procedentes de diferentes universidades neerlandesas, que profundizan en los motivos que llevan a los jóvenes a perder el ‘sentido de pertenencia’ durante su aprendizaje. Por ejemplo, la asunción de normas y valores que pueden encontrar en conflicto con su personalidad o la necesidad de adecuar el habla o el comportamiento para ser tomados en serio. Se ven forzados, en definitiva, a asumir una idea preconcebida de lo que implica ‘ser médico’.

El estudio sugiere que, de forma sistemática, las facultades de Medicina fuerzan a los estudiantes a adaptarse a un modelo preexistente antes de ampliar la idea de lo que es ser un buen médico. Además, añaden otro componente a tener en cuenta: el de las ‘microagresiones’. “Muchos estudiantes describen una mayor visibilidad debido a la identidad racial o étnica y a menudo se enfrentan a experiencias discriminatorias, como pacientes que rechazan su atención por motivos raciales”, expone.

La mayoría asumen que mostrarse tal y como son puede acarrearles un coste académico o social. Algunos optan “por emplear estrategias como el ‘parcheo’”, que consisten en “adoptar una identidad ‘ideal’ para salvar esas diferencias” culturales.

Esto les lleva, irremediablemente, a librar “un conflicto interno”: existe una “doble conciencia” debido al hecho de pertenecer al grupo médico sin ajustarse a la “identidad prototípica” del facultativo.

Ampliar la definición de lo que es un 'buen médico'


Para los investigadores, la solución a esta problemática no pasa por seguir amoldando a los estudiantes a esa idea preconcebida de buen médico, sino por ‘abrir’ el sistema para que estos puedan encajar mejor. Sugieren, en este sentido, ampliar la definición de lo que significa ser un facultativo, la contratación de más profesores vinculados a minorías, incorporar en el currículo experiencias vividas como facultativos (para normalizar la diversidad de trayectorias) y crear, en definitiva, entornos de ‘seguridad identitaria’.

“Ajustar las expectativas y los planes de estudio puede contribuir aún más a crear un entorno de aprendizaje más equitativo -continúan-. Al integrar estas estrategias, las facultades de Medicina pueden abordar las barreras sistémicas a las que se enfrentan los estudiantes extranjeros, fomentando un entorno educativo inclusivo que apoye la formación de su identidad profesional y contribuya a una profesión médica más equitativa”.

Los autores del estudio recomiendan, no obstante, “seguir investigando para mejorar la comprensión de este complejo tema”.

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