Debido a la gran exigencia a la que se enfrentan los
estudiantes de Medicina, muchos de ellos llegan a experimentar
síntomas de depresión o estrés crónico. Una situación que, aunque sea muy complicada de paliar por completo, puede controlarse. De hecho, según un estudio iraní,
la solución está en uno mismo.
La investigación, publicada en
BMC Medical Education y llevada a cabo en la Universidad de Ciencias Médicas de Kashan, aborda el concepto del saboreo (
savoring en inglés) que es la capacidad de disfrutar de las cosas simples de la vida y
prestar atención a cómo nos proporcionan placer, intensificando emocionalmente nuestras experiencias.
El saboreo implica la capacidad de atender, intensificar y prolongar las experiencias emocionales positivas a través de dominios temporales. La evidencia empírica incluso demuestra que el saboreo se asocia positivamente con el
bienestar psicológico y la resiliencia.
Además, hallazgos recientes indican que la autocompasión se relaciona positivamente con las tendencias de saboreo, lo que sugiere que las personas que adoptan una postura consciente y sin prejuicios hacia sí mismas pueden tener más probabilidades de involucrarse en procesos de
amplificación emocional positiva.
Por otra parte, el estudio subraya que poner en marcha
programas educativos que ayudaran a los futuros médicos a autogestionar sus emociones les beneficiaría en gran medida. Uno de los ejemplos que se plantean, es incluir en dichos programas la reflexión autocompasiva, planteada como
ejercicios dirigidos a la amabilidad hacia uno mismo.
También se pone encima de la mesa integrar tales intervenciones en el asesoramiento estudiantil, talleres profesionales o
planes de estudio. Todo ello con el objetivo de reducir el agotamiento, mejorar la capacidad adaptativa y promover el bienestar a largo plazo entre los estudiantes en entornos de alta presión.
El saboreo como técnica de autogestión
La investigación evaluó a
310 estudiantes de la Universidad de Ciencias Médicas de Kashan (Irán). Con una muestra perfectamente equilibrada entre hombres (50,6 por ciento) y mujeres (49,4 por ciento) y una edad media de 22,8 años, el equipo analizó a fondo sus recursos psicológicos.
Asimismo, tuvo como fin examinar el papel mediador de las creencias de saboreo en la relación entre la autocompasión y la resiliencia entre los estudiantes de Medicina y, efectivamente, los hallazgos han indicado claramente que
la autocompasión está asociada con la resiliencia, tanto de forma directa como indirecta.
El nivel de resiliencia observado en esta muestra estuvo algo por debajo del promedio teórico, lo que puede reflejar las altas exigencias académicas y clínicas comúnmente reportadas entre los alumnos. Por ello, dado que se trata de un factor protector modificable, este hallazgo subraya la importancia de
integrar intervenciones promotoras de resiliencia en los planes de estudio de la educación médica.
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