Abandonar la carrera de Medicina es una idea recurrente entre muchos estudiantes del grado que ven cómo la dificultad de las asignaturas y la exigencia les genera momentos de estrés y ansiedad. Y aunque la gran mayoría logra superar esos sentimientos de "bajón", lo que no es tan habitual es conseguirlo gracias al
amor de su pareja.
No hay mejor forma de celebrar este
14 de febrero, Día de
San Valentín, que dando visibilidad a la historia de
Iria Castelo. Esta estudiante de Medicina dedica unos minutos a
Redacción Médica en pleno periodo de exámenes para recordar la historia de amor que le ayudó a no abandonar la universidad y
seguir persiguiendo su sueño de convertirse en médica.
Durante tercero de Medicina, Castelo sintió que no era lo suficientemente buena como para terminar el grado. La carrera es exigente y, en muchas ocasiones, los aspirantes tienen momentos de flaqueza. En su caso, este curso se le hizo "muy cuesta arriba" y preveía que no iba a aprobar ninguna maneria. "
Lo veía muy negro", ha afirmado.
Encontrar pareja estudiando Medicina
Aunque notaba que su futuro educativo se desmoronaba, no ocurría lo mismo en el plano amoroso. Y es que, cuando estaba atravesando su peor momento, Castelo conoció al que hoy por hoy es
su pareja de vida: Félix Alañón, también estudiante de Medicina.
Por aquel entonces, él cursaba tercero de Medicina, pero en una clase distinta a la protagonista de esta historia. "Yo le conocí porque es el hermano de una amiga mía", ha explicado. Sin embargo, la distancia de las aulas
no fue ningún impedimento para que se convirtiese en uno de sus principales apoyos.
Dicen que los comienzos son complicados, pero entre Castelo y Alañón no solo existía una atracción física, sino que había un
entendimiento sobre las preocupaciones de un estudiante de Medicina. De hecho, no puede evitar emocionarse al rememorar las bonitas conversaciones entre ellos. Él le decía: "si has conseguido entrar en la carrera y llegar hasta tercero, es que puedes terminarla.
No te puedes rendir".
Superar Medicina gracias al amor
Así, con el apoyo incondicional de su pareja y de sus padres, l
ogró cambiar su mentalidad y seguir adelante con los estudios. En la actualidad, se encuentra a solo unos meses de graduarse y ya está pensando en su siguiente paso dentro del sector: preparar el examen MIR junto a Alañón.
Castelo y Alañón no viven juntos en Madrid, pero ya tienen todo previsto para marcharse a Oviedo una vez terminen la facultad para prepararse el intensivo del MIR. Eso sí, de cara al futuro todavía no tienen nada asegurado. Lo único que saben a ciencia cierta es que quieren recorrer este camino de la mano. "
Estamos en la misma sintonía y tenemos los mismos objetivos", ha recordado.
Y aunque haya complicaciones a la hora de elegir plaza en una región y no puedan estar en la misma ciudad, tienen claro que
seguirán la relación a distancia hasta el momento en el que los dos vuelvan a juntarse.
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