El
Sistema Nacional de Salud (SNS) cuenta, a día de hoy, con un problema estructural en lo que respecta al personal. Un dato que ejemplifica estas carencias es el de la
ratio nacional de enfermeras, que se sitúa en 6,45 por cada 1.000 habitantes, una cifra que está notablemente por debajo de la
media de la Unión Europea, fijada en 8,12. Así lo pone de manifiesto el Consejo General de Enfermería (CGE), en su presentación de ratios de enfermeras en España en el 2026. Para poder
alcanzar este estándar europeo, el país arrastra un
déficit acumulado de más de 100.000 profesionales activos, señalan. Sin embargo, la realidad a gran escala no es uniforme.
Pese a las cifras generales que sitúan a España a la cola europea, si se analizan los datos existentes comunidad a comunidad, hay varias que se sitúan por encima. La
Comunidad Foral de Navarra abandera el ranking nacional con una ratio de 8,97 enfermeras por cada 1.000 habitantes. Esta cifra sitúa a la comunidad foral a la cabeza del país, llegando a casi duplicar los registros de cobertura de comunidades como Galicia. En un segundo escalón se posiciona el
País Vasco, registrando una ratio de 8,21. Junto a Navarra, son las dos únicas comunidades autónomas españolas que
logran rebasar la barrera de la media europea.
A pesar de que estas comunidades autónomas representan una excepción positiva, desde el CGE advierten de que hay que tener en cuenta el momento del año en el que nos encontramos y sus carencias. “
Cuando llega el verano en España, el SNS se enfrenta a
desafíos significativos debido a la escasez estructural de profesionales y a la precariedad laboral persistente”, exponen. Concretamente, en 2025, se registraron 11.470 contratos para 6.221 profesionales, de los cuales fueron de duración temporal, 8.800 representando un
76,7 por ciento del total.
Canarias, Castilla y León y Cáceres, por encima de la media española
Aunque en el norte peninsular se encuentran los dos territorios con un mayor porcentaje de enfermeras por cada 1.000 habitantes, con Navarra y País Vasco, hay un grupo de comunidades que, si bien no alcanzan la media de la Unión Europea, se consolidan
por encima de la media de nuestro país. Este bloque lo conforma Canarias, con la tercera posición nacional al ostentar una ratio de 7,71, Castilla y León, que se sitúa en cuarto lugar registrando un 7,60, y Aragón, que cierra el grupo con un 7,47.
Por detrás se sitúa Melilla, con una ratio de 7,46, seguida del Principado de Asturias, que se estabiliza en las 7,39 enfermeras. Por su parte, Extremadura firma un 7,14 en su conjunto y Ceuta registra una ratio de 6,97. Cerrando esta clasificación se encuentra Cantabria, con un índice de 6,77, la Comunidad de Madrid y la Rioja, cuya tasa es de 6,65 y Cataluña, que finaliza con un 6,58.
El vagón de cola: la precariedad del litoral y el sur
La otra cara de la moneda la representan seis comunidades autónomas que no solo se encuentran por debajo de la ratio europea, sino que están
por debajo de la española. Se trata de Castilla-La Mancha, que inicia el descenso con una ratio de 6,33, las Islas Baleares que registran 6,24 enfermeras por cada 100.000 habitantes. En el caso de la Comunidad Valenciana, la cifra cae hasta las 5,65 enfermeras, mientras que Andalucía se sitúa en 5,62 y se posiciona como la tercera peor autonomía,
necesitando más de 21.000 enfermeras para converger con la Unión Europea.
Galicia ocupa el penúltimo lugar del ranking nacional con un indicador de 5,33 y la
Región de Murcia se sitúa en el último puesto de España, cerrando la lista
con una tasa de apenas 5,23 enfermeras por cada 1.000 habitantes.
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