Seis de cada diez
enfermeras y fisioterapeutas aseguran que los problemas de conciliación afectan a su salud física y mental y, en la misma proporción, reconocen haberse planteado abandonar la profesión. Así lo refleja la encuesta del
Sindicato de Enfermería (Satse). El sindicato ha presentado los resultados este jueves, en el marco del
Día Internacional de la Mujer.
El sondeo se enmarca en la campaña de sensibilización 'Que no dejen tu vida en pausa', con la que la organización busca visibilizar los problemas de conciliación que afrontan enfermeras y fisioterapeutas. La secretaria de la Comisión de Igualdad de Satse,
Carmen Guerrero y
Paloma Repila, adjunta a la Secretaría General de Acción Sindical; han sido las encargadas de presentar los datos. Repila ha insisdo en que estos "ofrecen
una radiografía actualizada” de los obstáculos que encuentran estos profesionales en todas las comunidades autónomas, así como de las consecuencias que tienen en su trabajo, su desarrollo profesional y su
bienestar físico y mental.
“El derecho a conciliar nuestra
vida profesional con la personal se vulnera de forma permanente por parte de las administraciones públicas y de las
empresas sanitarias privadas, que priorizan el ahorro económico y la productividad por encima de las personas”, ha señalado. Según la encuesta, cerca de siete de cada diez profesionales (68,36 por ciento) se muestran insatisfechos con su conciliación. Además, el 61,2 por ciento asegura que esta situación afecta a su salud mental y el 56,87 por ciento a su
salud física. La mitad de los encuestados (51,77 por ciento) afirma que también repercute en sus relaciones familiares y personales, mientras que el 47,15 por ciento considera que impacta en su
rendimiento laboral.
Abandonar la Enfermería por la incompatibilidad de conciliar
La
falta de medidas de conciliación está teniendo un impacto directo en la vida personal y profesional de enfermeras y fisioterapeutas. Ocho de cada diez profesionales aseguran que esta situación dificulta el cumplimiento de sus
responsabilidades familiares y el 77,82 por ciento señala que las tensiones laborales repercuten en su vida personal. Como consecuencia, seis de cada diez (60,4 por ciento) reconocen haberse planteado
abandonar la profesión.
Entre los factores laborales que más dificultan la conciliación, la mayoría de los encuestados señala la falta de personal en los centros sanitarios. También influyen los
cambios de turno imprevistos, el trabajo en fines de semana y festivos, la escasa antelación con la que se
publica el cuadrante y los turnos nocturnos.
Carmen Guerrero, ha explicado que estas dificultades se traducen, entre otras consecuencias, en una
pérdida de oportunidades de desarrollo profesional y en mayores dificultades para planificar la vida personal. En este sentido, el 61,48 por ciento de los profesionales considera que los problemas de conciliación afectan de forma significativa a su carrera. En concreto, el 47,9 por ciento afirma haber renunciado a oportunidades de formación, el 23,5 por ciento a
oportunidades laborales y el 14,4 por ciento a promociones.
Los problemas de conciliación también tienen
repercusiones económicas. Más de la mitad de los profesionales asegura que esta situación afecta de forma importante a su economía. El 80,12 por ciento de los encuestados tiene a su cargo hijos u otros familiares dependientes y, por este motivo, el 39,06 por ciento ha solicitado una
reducción de jornada, con la consiguiente pérdida salarial.
Además, el 19,2 por ciento ha pedido un periodo de excedencia y casi uno de cada tres profesionales ha solicitado
cambios en su puesto de trabajo. A ello se suma la falta de
desconexión digital. El 42 por ciento de los encuestados asegura recibir comunicaciones laborales con frecuencia fuera de su horario de trabajo, incluso durante días de
descanso o vacaciones.
El Estatuto Marco como vía para blindar la conciliación en sanidad
Paloma Repila ha explicado que Satse lleva años reclamando medidas en los distintos ámbitos de negociación para mejorar la conciliación, tanto a nivel estatal como autonómico. Entre las propuestas del sindicato figuran la generalización de la jornada de 35 horas en todos los servicios de salud, la implantación de
sistemas de planificación anual del trabajo o la exención de turnos nocturnos para profesionales mayores de 55 años, embarazadas o en
periodo de lactancia, sin merma retributiva.
Repila también ha señalado que la reforma del
Estatuto Marco incluye avances como la negociación obligatoria de planes de conciliación en los servicios de salud, el reconocimiento del derecho a la desconexión digital o la posibilidad de disfrutar de forma fraccionada de la
excedencia por cuidado de familiares. Por último, ha indicado que el sindicato reclamará a los partidos políticos que estas mejoras no se modifiquen durante la tramitación parlamentaria de la ley y que, una vez aprobadas, se apliquen con la mayor rapidez posible en todas las comunidades autónomas.
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