A través de un estudio transversal, más de 100 estudiantes de
Enfermería de primer año realizaron un Examen Clínico Objetivo Estructurado evaluando habilidades de
conocimiento profesional, metodológico y social. Los resultados fueron claros: la valoración de las habilidades técnicas y analíticas fue
más precisa que la de las competencias sociales y de comunicación.
En la investigación se analiza hasta qué punto las estudiantes evalúan de forma correcta
su propio desempeño, a comparación con la evaluación que hacen unos examinadores. Así lo propone y lo demuestra la indagación realizada por académicos de la
Universidad de Ciencias Aplicadas de St. Pölten, en
Austria, que señala que cada dominio fue evaluado por un examinador y autoevaluado inmediatamente después de la prueba.
Las estudiantes "calibraron con precisión los conocimientos profesionales y las habilidades metodológicas, pero
sobreestimaron considerablemente las habilidades sociales y de comunicación", según expone en el documento. Precisamente, en este último punto, influye el factor de la edad, que se asoció con "menores brechas en el dominio social". Además, se comprueba que el género y la formación sanitaria no están asociados a las discrepancias.
Detalles de la evaluación
En cuanto a
conocimientos profesionales y habilidades técnicas, la autoevaluación de las estudiantes fue bastante precisa. El estudio detalla que la estudiantes sabían cómo les había ido bien en estas áreas por tratarse de
competencias claras y medibles.
Sin embargo, lo que se considera como un hallazgo más importante es que sobrevaloraron sus habilidades sociales y comunicativas, ya que creían
comunicar mejor de los que los examinadores pudieron corroborar. En términos puntuales, al ser la comunicación más subjetiva constituye un punto ciego tanto en la práctica enfermera como en la de Medicina u otras profesiones sanitarias.
En ese sentido, el estudio propone que la comunicación
debe trabajarse más explícitamente desde la formación y se debe enseñar a las estudiantes a autoevaluarse bien, con medidas que incluyan
comparar sus actuaciones y evaluar sus impresiones.
Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Redacción Médica está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.