La
Enfermería no es un compartimento estanco. Son muchas las vertientes que puede tener la profesión,
incluso en lo que respecta al ámbito de la creatividad. Así lo ha demostrado Héctor Nafría, responsable de la Unidad de Cultura Científica del Consejo General de Enfermería (
CGE), que ha sido el primer enfermero en participar y ganar en el Certamen Iberoamericano de Monólogos Científicos ‘Solo de ciencia’ en su final española. “
Creo que es un orgullo para todas las enfermeras, no solo para mí”, expresa a
Redacción Médica. “Es de justicia poética que vayamos a Costa Rica a representar a España en un concurso de ciencia, porque la ciencia enfermera, del cuidado, muchas veces se había quedado ahí como en medio.
Poder participar, de forma personal para mí es un reconocimiento”, estima el enfermero.
Dicen que hacer reír es más difícil que hacer llorar en el ámbito cultural, y Nafría, en concreto, decidió hacer su monólogo sobre
cuidados oncológicos, lo que añade un extra de dificultad a su papel en el certamen.
“Es complicado contar algo con rigor y que te puedas echar unas risas. Entonces, hablar de algo de humor en algo tan serio, creo que hizo que mi monólogo marcara la diferencia”, opina el enfermero. Lo que le hizo decantarse por este tema entre todos los posibles fue su experiencia personal, pues fue enfermero oncológico durante dos décadas. “Tengo una frase en mi monólogo que dice ‘muchas veces en el TAC aparece una cosa pero que tú no te encuentras bien’. Todas esas cosas secundarias, como el sentirse guapo, el que no tengas dolor, o el que puedas comer de todo son muy importantes, y las enfermeras y enfermeros lo hemos hecho siempre”, estima. Nafría incide en que siempre prestan especial atención al hecho de que sus pacientes se encuentren bien, cuidándoles la piel, la nutrición o acompañándoles. “
Para mí era muy importante que quedara claro que ese acompañamiento también era ciencia”, subraya.
El proceso de preparación del monólogo
A una temática controvertida para hacer humor se le suma otro factor: su intervención solo podía durar tres minutos.
“El concurso es apasionante, porque te ayudan tanto actores como guionistas. Presentas tu candidatura, y luego ellos cogen a los semifinalistas, y de ahí pasamos ocho a la final”, explica el enfermero. Los
expertos del mundo de la interpretación y del cine se encargan de que los textos presentados lleguen a su mejor versión, dándoles ritmo y ayudando a mantenerlo a lo largo de la pieza. “Es complicado, porque solo en tres minutos tienes que contar una idea que enganche al jurado y al público”, incide.
Cuando se le pregunta si considera que la sociedad sigue teniendo una visión de la Enfermería alejada de la ciencia, piensa que muchas veces sí, pero que eso está cambiando progresivamente.
“Llevamos unos años en los que la gente ya sabe que nuestra ciencia es muy necesaria para que las personas cambien hábitos, para que se cure”, puntualiza. Poniendo la vista en el pasado, piensa que las cosas están evolucionando mucho.
“De hace diez años a esta parte nos estamos doctorando más enfermeras, por lo que se nos está tomando mucha más consideración”, alega.
En un mundo en el que las
fake news sanitarias en redes sociales están a la orden del día,
Nafría apuesta por divulgar desde todas las ramas para poder combatirla. “Es urgente que empecemos a
divulgar más sobre salud sexual y vacunas, que se han dejado olvidadas. Creo que las enfermeras y enfermeros tenemos que empezar a coger las riendas, porque
si no llegan otros que no son profesionales y ocupan esos espacios”, remarca. Para él, es importante que esta tendencia sea transversal a todos los profesionales sanitarios, desde médicos a técnicos de laboratorio.
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