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Estos son los argumentos que tiene Escrivá para prejubilar a los enfermeros

Satse detalló al ministro datos como los turnos rotatorios, riesgos biológicos o carga emocional para defender la medida

Manuel Cascos, presidente del Sindicato de Enfermería (Satse); y el ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá.

31 mar 2022. 15.00H
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POR OLALLA BATRES
El Sindicato de Enfermería (Satse) cree firmemente que la jubilación anticipada de manera voluntaria es una “deuda” que tiene “pendiente” el Gobierno con los profesionales de Enfermería. Por ello, la organización presidida por Manuel Cascos registró el pasado 5 de octubre de 2021, ante el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, el escrito en el que solicita que se inicie el procedimiento de regulación de un coeficiente reductor de la edad de jubilación para los y las enfermeras del ámbito sanitario y sociosanitario de España.

En dicho documento, el sindicato enfermero expuso al departamento de José Luis Escrivá los argumentos que justifican la necesidad de que los profesionales puedan retirarse de manera anticipada. Unas razones que, según la organización sindical, están apoyados por más de 100 estudios de organismos y expertos científicos nacionales e internacionales.

Si el Gobierno incluye a la Enfermería como profesión con acceso a la prejubilación a los 60 años sin recorte de la pensión debido a las "penosas, peligrosas y tóxicas condiciones laborales" que sufren a lo largo de una trayectoria profesional que supera los 45 años en la mayoría de los casos, tal y como reclama el sector, el sindicato estima que ello supondría la salida del mercado laboral sanitario de unos 25.000 enfermeros.


Regulación de coeficientes reductores para la jubilación


En el documento técnico que tiene sobre su mesa el ministro de Seguridad Social, Satse, al igual que los médicos, hace alusión al Real Decreto 1698/2011, de 18 de noviembre, por el que se regula el régimen jurídico y el procedimiento general para establecer coeficientes reductores y anticipar la edad de jubilación en el sistema de la Seguridad Social. Una normativa que exige unos requisitos y características que, según la organización sindical, la profesión enfermera “cumple”.

“Enfermería  se ve sometida de manera continuada a lo largo de toda su vida laboral a unos altos requerimientos físicos y psíquicos que provocan un notable deterioro de su salud y a unos elevados índices de accidentes de trabajo, morbilidad e incidencia de enfermedades profesionales”, defienden desde la organización encabezada por Cascos.

Índice más elevado de accidentes y enfermedades profesionales


Entre otros estudios, Satse alude a que el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo (Insst) concluye que los y las enfermeras sufren el índice más elevado de accidentes y enfermedades profesionales, además de estar especialmente expuestos a agresiones dado el contacto directo con pacientes y familiares. Por otro lado, el citado sindicato remarca que, según la Agencia Europea Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo (Euosha), estos sanitarios tienen la cuarta tasa más alta de problemas graves de salud relacionados con el trabajo, solo superada por la de sectores como la fabricación y la construcción.

Asimismo, en el informe se hace alusión a los distintos tipos de riesgos existentes para la seguridad y salud de los trabajadores, como son los de tipo psicosocial, remarcando el hecho de que tienen un contacto permanente con el sufrimiento, el dolor, la enfermedad y, en ocasiones, la muerte, lo que supone, según apuntan, una carga emocional “muy importante que los acompaña a lo largo de toda su dilatada trayectoria profesional”. Además, también subraya los riesgos biológicos, químicos, físicos y mecánicos, sin olvidar las agresiones físicas y verbales.


Turnos rotatorios y nocturnos en Enfermería


Otro apartado "fundamental" para Satse del citado informe es el relativo a los efectos que los turnos rotatorios y nocturnos tienen en la salud del colectivo, recordando que la variabilidad de horarios impide al organismo adquirir rutinas de sueño, alimentación y descanso, que, según múltiples estudios científicos, afectan a la salud de los profesionales y su bienestar psicosocial. Hay que recordar que las enfermeras y enfermeros hacen más de 40.000 horas de trabajo nocturno a lo largo de su vida laboral.

Al respecto, cita, por ejemplo, que la Organización Mundial de la Salud (OMS) estableció como un “probable carcinógeno” el trabajo a turnos, ya que este provoca alteraciones en el ritmo circadiano. Así, en diversas investigaciones se establece una relación entre el trabajo nocturno y el desarrollo de tumores y cánceres, de mama en mujeres y de próstata en hombres, así como un mayor número de abortos espontáneos y partos prematuros en mujeres embarazadas que trabajan de noche.

También la Organización Internacional del Trabajo declara que parece demostrado que los trabajadores con turno de noche pierden 5 años de vida por cada 15 años de trabajo en turno de noche, y un estudio publicado por American Journal of Preventive Medicine concluye que existe mayor mortalidad asociada al turno de noche y, de hecho, las mujeres que trabajan en turno de noche presentan un 11 por ciento más de riesgo de muerte.

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