Una enfermera del servicio de Urgencias de Atención Primaria de Linares (Jaén) fue golpeada durante una visita domiciliaria. Otra compañera en El Puerto de Santa María (Cádiz) tuvo que refugiarse en un centro de salud para escapar de los insultos y las amenazas de la familia de una paciente. Por otro lado, una profesional de Águilas (Murcia) recibió un puñetazo en la cabeza por parte del familiar de un usuario en pleno proceso asistencial. Las
agresiones contra Enfermería se repiten en toda la geografía española. Una lacra que condiciona la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud (SNS). Motivo por el que las profesionales en primera línea de la atención sanitaria reclaman una
mejor gestión de las infraestructuras para evitar esta problemática, más protocolos de actuación y una mayor concienciación social. Tres grandes puntos a reclamar en el
Día Internacional de la Enfermería, celebrado este martes 12 de mayo.
Elena Arias, especialista en Enfermería Familiar y Comunitaria en el centro de salud de Arroyo de la Vega (Alcobendas, Madrid), no ha padecido ninguna agresión física, pero conoce casos de otras profesionales. Sin embargo, la joven sí que ha sido víctima de "situaciones tensas" al lidiar con algunos pacientes, que utilizan un lenguaje más violento cuando expresan su descontento. "
Es complicado cuando te toca tratar a una persona en este estado y estás tú sola en una consulta con ella", ha comentado a Redacción Médica.
Una situación que viven centenares de profesionales. En concreto, los últimos datos del Observatorio del Consejo General de Enfermería (CGE) han revelado que se registraron
2.525 denuncias por agresiones a enfermeras en 2024, tanto físicas como verbales. En concreto,
este gremio es el que acumula un mayor número de episodios que acaban en el sistema judicial, por encima de médicos o farmacéuticos.
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"Es complicado cuando te toca tratar a una persona descontenta y estás tú sola en una consulta con ella"
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En este sentido, Eva del Pozo, enfermera de la UCI del Hospital Universitario La Paz (Madrid), ha revelado a este diario que en una encuesta realizada a las integrantes del servicio de Urgencias del mencionado centro
más del 94 por ciento confirmaba haber sido víctima de algún tipo de agresión. "Raro es el turno en el que no se ve una agresión", ha indicado. Esta área del proceso asistencial y las plantas de hospitalización son el principal escenario de estos episodios, protagonizados habitualmente por insultos y amenazas. Los
incidentes con contacto físico son menos frecuentes.
Soluciones ante esta situación
Las agresiones no solo dejan magulladuras, sino que también dañan la
salud mental de las profesionales. Ansiedad y depresión pueden derivar de estos sucesos, lo que puede conllevar la retirada de la enfermera del ejercicio. Cada salida impacta en el estado del propio SNS.
Razón por la que las representantes del colectivo piden soluciones ante la agresividad que padecen. En primer lugar, Arias ha señalado que
la problemática tiene que formar parte de la agenda de los gestores del ámbito sanitario y del interés de las propias profesionales. "Se le tiene que dar el peso e importancia que merece", ha indicado. "Eso sí, creo que cada vez se le da más", ha añadido, a raíz del incremento del número de denuncias.
En cuanto a medidas concretas, Arias ha demandado "
más protocolos sobre cómo actuar ante este tipo de casos", además de elevar la divulgación sobre este asunto. "Cuando llegas a un servicio nuevo no es un tema que suelen contarte cuando hablan de su funcionamiento", ha puntualizado. Por su parte, Del Pozo ha incidido en la relevancia de mantener la financiación de la sanidad pública. Bajo su prisma,
la degradación del SNS fomenta la agresividad en hospitales y centros de salud. “La falta de contratación, las condiciones precarias; sumado a las listas de espera interminables hacen un caldo de cultivo fabuloso para que las situaciones se tensen hasta el punto de agredirnos”, ha apuntado. "Somos la cara expuesta de la mala gestión y por tanto a las que nos las parten", ha añadido.
Programas contra la violencia hacia enfermeras
Las instituciones se afanan en el diseño de campañas para reducir las agresiones contra sanitarios. Entre ellas, el CGE, junto al
Interlocutor Policial Sanitario de Policía Nacional, propone un
plan integral en el que se incluyen medidas de formación, información, atención jurídica y psicológica para todas las tituladas en Enfermería del país. La entidad colegial también cuenta con un curso para afrontar estos episodios, en colaboración con la Guardia Civil.
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"Da mucha rabia, porque al final tú buscas lo mismo que el paciente, que es su bienestar"
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A nivel provincial, el Colegio Oficial de Enfermería de Málaga ha convocado a las profesionales de la división territorial para acudir a una clase especial. Se trata de
una lección sobre defensa personal con un instructor de artes marciales. La misión es que las sanitarias sepan reaccionar ante potenciales episodios de violencia. Una formación que supone una triste traslación de la realidad actual. "Da mucha rabia, porque al final
tú buscas lo mismo que tu paciente, que es su bienestar", ha sentenciado Arias.
Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Redacción Médica está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.