Profesionales > Enfermería

"Para Enfermería, esta clasificación de profesiones es un techo de acero"

Raquel Rodríguez aprovecha el Día de la Enfermería para exigir la reclasificación profesional del sector

Raquel Rodríguez, vicepresidenta I del Consejo General de Enfermería.


12 may 2026. 05.00H
SE LEE EN 8 minutos
Ante el Día Internacional de la Enfermera, la profesión bascula una vez más entre el reconocimiento social y la precariedad institucional. Raquel Rodríguez, vicepresidenta primera del Consejo General de Enfermería (CGE), analiza en esta entrevista con Redacción Médica la delicada situación de un colectivo que, pese a ser el pilar básico del Sistema Nacional de Salud, enfrenta un déficit estructural de 90.000 profesionales y un bloqueo legal que impide su acceso a puestos de alta gestión. En un contexto marcado por la saturación de las plantillas y el conflicto de competencias con el sector médico, Rodríguez exige una voluntad política real que transforme el actual modelo biomédico en uno centrado en el cuidado, garantizando la seguridad del paciente mediante una reclasificación profesional justa y el blindaje jurídico de la prescripción enfermera.

Entrevista completa a  Raquel Rodríguez, vicepresidenta I del Consejo General de Enfermería.



¿Más allá del homenaje institucional del 12 de mayo, cuál es el estado de ánimo real de las enfermeras españolas frente a la clase política?

Existe mucho desánimo por un futuro oscuro y situaciones adversas que complican el trabajo, provocando incluso que algunas profesionales abandonen la profesión por falta de reconocimiento. Aunque el Día Internacional eleva el ánimo, también es el momento de denunciar las injusticias que todavía pesan sobre la enfermería. No hemos perdido la fe en nuestros valores, pero la realidad laboral es difícil.

¿En qué punto se encuentra la prescripción enfermera y qué falta para que sea una realidad homogénea en todo el país?

Estamos en el último tramo, a falta de que se modifique la Ley del Medicamento. Esto nos dará el amparo jurídico y la autonomía profesional que esperamos, permitiéndonos prescribir productos y fármacos acordes a nuestra competencia. Actualmente, nos apoyamos en guías de indicación y uso que dan seguridad, aunque su implementación es muy desigual entre las distintas comunidades autónomas.

¿Cómo están agilizando estas guías el funcionamiento de la atención primaria y especializada?

Garantizan el cuidado y la seguridad del paciente, facilitando una labor multidisciplinar que ya se venía haciendo, pero que ahora cuenta con respaldo legal. Son guías consensuadas con médicos y farmacéuticos, lo que pone en valor el trabajo en equipo. La enfermera lidera este proceso, aunque el ritmo de aplicación depende de la voluntad de cada autonomía.

"Me parece vergonzoso que haya profesionales que ataquen a otros solo para reafirmarse a sí mismos".


Ciertos sectores médicos ven esta competencia como una amenaza. ¿Qué les diría para desmontar ese mito?

Me parece vergonzoso que haya profesionales que ataquen a otros solo para reafirmarse a sí mismos. Tenemos todas las competencias legales para prescribir. Si se coloca al paciente y a su salud en el centro, estas disputas deberían diluirse; atacar a un compañero demuestra muy poca inteligencia y torpeza profesional.

¿Cómo se sostiene moralmente que, siendo graduadas, sigan relegadas al subgrupo profesional A2?

Es una cuestión de justicia social que la cualificación profesional sea acorde al ámbito laboral. Nos cuesta el doble que a cualquier otra profesión lograr el lugar que nos merecemos por formación. Somos grados universitarios con 240 créditos y esa igualdad de categoría debe verse reflejada ya; esperamos que esté a la vuelta de la esquina.

¿De qué manera esta clasificación bloquea el acceso de las enfermeras a puestos de liderazgo y dirección?

Es un impedimento y una barrera brutal; yo no diría que es un techo de cristal, sino de acero. Resulta curioso que una enfermera pueda ser consejera de Sanidad o gerente de área, pero se le impida por ley o mediante denuncias de otros profesionales ser directora de un centro de salud. Es un sistema obsoleto que el Ministerio debe resolver mediante la reclasificación de los puestos.

¿Confían en que la reclasificación profesional que promete Sanidad sea una realidad o la ven como una promesa vacía?

Queremos pensar que no son promesas vacías, aunque la agenda política y la situación del arco parlamentario lo complican todo. Confiamos en que este año salgan la Ley del Medicamento y el Estatuto Marco, pero si no se consigue ahora por la coyuntura política, lo acabaremos logrando porque todo está ya encima de la mesa.

¿Cuáles son las líneas rojas del Consejo General de Enfermería en la negociación del nuevo Estatuto Marco?

La línea roja es que ningún profesional sanitario tenga más privilegios que la enfermería; todos debemos estar bajo la misma línea jurídica y el mismo paraguas en un sistema público. Defendemos un Estatuto Marco único que recoja nuestras peculiaridades y el reconocimiento legal que nos corresponde por nuestro grado.

 Raquel Rodríguez, vicepresidenta I del Consejo General de Enfermería, durante la entrevista. 


Los sindicatos médicos pretenden un texto centrado exclusivamente en su profesión. ¿Qué opina de esta exigencia?

Fragmentar y crear estatutos propios para buscar privilegios me parece insolidario, antidemocrático y fuera de lugar. En un sistema público, lo que se necesita es unión y centrar todos los esfuerzos en el paciente, no destruir la cohesión del sistema sanitario.

¿Existe un empeño en mantener un modelo médico-centrista frente al trabajo multidisciplinar que hoy se requiere?

El modelo biomédico tiene que cambiar hacia un modelo de cuidado. La complejidad de la salud actual, el envejecimiento y las patologías exigen este cambio de paradigma. Como dijo Collier, se puede vivir sin curación, pero no sin cuidado; las enfermeras somos necesarias siempre y estamos más cerca del paciente.

"Fragmentar y crear estatutos propios para buscar privilegios me parece insolidario, antidemocrático y fuera de lugar"


¿Sienten que el sobreesfuerzo de la enfermería durante las crisis o las huelgas médicas queda invisibilizado?

La enfermería es el pilar básico que sustenta el sistema, tanto en épocas de huelga como en el día a día. Sin las enfermeras, el sistema sanitario se pararía; a la inversa, no ocurre. Una huelga médica puede aumentar las listas de espera o retrasar diagnósticos, pero el sistema sigue funcionando porque las enfermeras siguen trabajando en cada servicio.

España tiene un déficit de 90.000 profesionales. ¿Cómo afecta esta carencia al estado físico y mental de las plantillas?

Las enfermeras sienten sobrecarga y precariedad. La escasez de profesionales produce un deterioro en la atención a la ciudadanía; invertir en enfermería es invertir en salud y calidad de vida. Entramos en la profesión por vocación, pero las condiciones tan duras y adversas acaban deteriorando ese entusiasmo inicial.

Un instante durante la entrevista en el plató de Redacción Médica. 


¿Qué medidas de retención deberían proponerse para evitar la fuga de talento enfermero al extranjero?

Lo primero es reconocer las especialidades; se invierte mucho en formación para que luego especialistas trabajen como enfermeras generalistas, perdiendo ese talento. Además, se necesitan condiciones dignas y espacios para la investigación. Si no hay desarrollo profesional y la carga de trabajo es enorme, la gente no solo se va a otro país, sino que abandona la profesión.

¿Cuál destacaría como el mayor logro del actual equipo directivo del Consejo General de Enfermería?

La unión con los colegios profesionales y hitos como el nuevo Código Ético y Deontológico, que estaba parado desde 1989. También la creación del Instituto de Investigación, el Observatorio de Agresiones, la escuela de formación gratuita ISFOS y los premios nacionales que valoran la excelencia de nuestras profesionales.

De cara al año 2027, ¿cuáles son los tres grandes retos que espera ver cumplidos?

Primero, el empoderamiento y la unión de las enfermeras como fuerza laboral que salva vidas. Segundo, el liderazgo: ocupar puestos estratégicos donde se tomen decisiones políticas reales sobre los cuidados. Y tercero, lograr que la sociedad y las administraciones consoliden el prestigio y el reconocimiento profesional que la enfermería española ya tiene fuera de nuestras fronteras.

"Las enfermeras sienten sobrecarga y precariedad". 

REGÍSTRATE GRATIS
PARA SEGUIR LEYENDO
¿Ya eres premium? Inicia sesión

Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Redacción Médica está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.