"Los médicos impulsan la Enfermería de Práctica Avanzada en otros países"

Rafaela Camacho, doctora en Enfermería, analiza la situación de las EPA en España

Rafaela Camacho, directora del máster en Enfermería de Práctica Avanzada y Atención a la Cronicidad y la Dependencia de la Universidad de Huelva.


09 jul 2026. 11.00H
En pleno 2026, el sistema sanitario español enfrenta varios retos. Con una población cada vez más envejecida y un aumento constante de las enfermedades crónicas, nuestro modelo, muy biomédico y orientado a la atención de urgencia, encuentra voces que abogan por un replanteamiento. En este escenario de gran demanda asistencial, la figura de la enfermera cobra protagonismo para garantizar la sostenibilidad del sistema. En concreto, empieza a destacar un modelo de ejercer Enfermería diferente, el de Práctica Avanzada. Y es que España tiene uno de los sistemas sanitarios más medicalizados del mundo, con ratios de enfermera por paciente muy bajas en comparación con otros países del entorno, a pesar de las iniciativas del Ministerio de Sanidad, con el marco estratégico de los cuidados de Enfermería iniciado en 2024. “Siguen existiendo todavía datos muy deficitarios, y realmente no hemos conseguido equilibrar esa cifra como hubiera sido lo ideal", confiesa a Redacción Médica Rafaela Camacho, directora del máster en Enfermería de Práctica Avanzada y Atención a la Cronicidad y la Dependencia de la Universidad de Huelva, analiza la evolución de esta modalidad.

Advierte de que "estamos muy por debajo de las cifras ideales, sobre todo para poder atender el nivel de complejidad que es creciente de nuestra población". Aún así, comunidades como Andalucía, País Vasco, Cataluña y Canarias han sido pioneras. En Andalucía, se priorizaron tempranamente las enfermeras de práctica avanzada (EPA) en Oncología, heridas complejas, ostomías, diabetes y cuidados paliativos. Pero la especialista incide en que el objetivo actual debe ser la cohesión territorial: "Habría que apostar por extrapolar estos modelos a nivel estatal, con un modelo que tenga un denominador común, unos criterios comunes, y que permita la expansión del rol", especifica.

Optimizando equipos y rompiendo barreras corporativas


Los conflictos profesionales suelen señalarse como barreras para las EPA, pero Camacho los desmitifica basándose en su experiencia en el Reino Unido. Asegura que estas reticencias responden a una falta de planificación organizativa inicial. Según su punto de vista, la incorporación de las EPA permite una gestión ágil de la cronicidad y redistribuye las cargas. Según detalla la experta, en el país estas enfermeras gestionan a los pacientes complejos para derivar mediante circuitos rápidos "a los médicos especialistas aquellos pacientes que realmente necesitan ser valorados por ellos". A su vez, la EPA asume el seguimiento continuado, aliviando las demoras. En la práctica real, los facultativos respaldan esta figura: "Incluso el colectivo médico ha sido uno de los grandes impulsores de estas figuras, porque no solo se benefician los pacientes sino que también hay una mejora en los equipos asistenciales", afirma.

En toda innovación hay un proceso de adecuación al sistema y en el caso de las EPA la variabilidad en denominaciones autonómicas ha sido motivo de confusión inicial, algo por lo que también pasaron países como Canadá. No obstante, para la especialista lo fundamental es mantener un "denominador común que es lo que caracteriza la esencia de esta figura".

De este modo, describe que el perfil de la EPA exige tener un máster y un "amplio bagaje y experiencia clínica en el área donde van a desempeñar sus funciones". Pese a su alta responsabilidad y autonomía clínica, Camacho lamenta la precariedad actual del colectivo asegurando que "no tienen una estabilidad suficiente”, ya que no está definido ese puesto como tal: “No está reconocido ese nivel de responsabilidad ni a nivel retributivo".

La llegada de la telemedicina


Uno de los cambios fundamentales en sanidad ha sido la llegada de la telemedicina. La digitalización ha transformado la cartera de servicios de las EPA. Camacho opina que las consultas online y las aplicaciones facilitan el seguimiento de pacientes crónicos, empoderando el autocuidado en áreas como la Oncología. La especialista subraya que este acceso evita "visitas a urgencias innecesarias o incluso procesos de hospitalización". Además, estima que "las nuevas herramientas digitales son un revulsivo para poder optimizar la capacidad de respuesta de estas profesionales".

Para la directora del máster en Enfermería de Práctica Avanzada, el principal desafío es evitar que estos perfiles dependan de voluntades políticas puntuales y dotarlos de permanencia estructural. Rafaela Camacho traza una clara hoja de ruta para el futuro: "Analizar cuáles son los perfiles prioritarios, analizar y decidir cuáles son las ratios y estabilizar dentro de la estructura del sistema sanitario con plazas estables estos perfiles de manera que las profesionales que opten a estos puestos puedan desarrollar su función con plenas garantías”. Además, pone el foco en los pacientes que reciben la atención, comentando que es importante que “puedan disponer de la mayor calidad, de los profesionales mejor cualificados y con todo el reconocimiento que merecen".
REGÍSTRATE GRATIS
PARA SEGUIR LEYENDO
¿Ya eres premium? Inicia sesión

Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Redacción Médica está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.