La
temporalidad entre los profesionales sanitarios que ejercen en centros públicos es
cuatro veces más alta en comparación con los que están adscritos al sector privado. Las cifras publicadas en el último
Observatorio Trimestral del Mercado de Trabajo de Fedea han revelado que el porcentaje de eventualidad en la administración se situó en el
40,8 por ciento al cierre del año pasado, frente al 1
1,2 por ciento que registró el área empresarial.
Los datos se han obtenido teniendo en cuenta las
12 ocupaciones profesionales con peores resultados en la
tasa de temporalidad durante el último cuatrimestre del 2022. Los servicios de salud se han colocado entre los peor parados con
una brecha de casi 30 puntos la eventualidad de la plantilla de la pública y la de la privada, aunque hay otros sectores que todavía han obtenido una diferencia más abultada.
El mayor margen se ha detectado en el perfil de los trabajadores cualificados del
sector agrícola con una brecha que supera los 42 puntos porcentuales (16,7 por ciento frente a 59,1 por ciento). Un resultado algo más moderado ha obtenido el área de la
recogida de los residuos urbanos con un diferencial de más de 35 puntos (14,2 por ciento frente a 49,5 por ciento) o la de
los cuidados con un cálculo casi idéntico (17,2 por ciento frente a 52,1 por ciento).
La sanidad, en el top 10 de temporalidad
Más allá de las diferencias entre la sanidad pública y la privada, otra de las principales conclusiones del observatorio es que el sector se ha colocado en 2022 en el
top 10 de las ocupaciones con mayor temporalidad de todo el mercado laboral español. En apenas un año, ha pasado de engrosar el puesto decimocuarto en el ranking de profesiones con mayor tasa de eventualidad a escalar hasta
el séptimo.
Aunque el volumen de interinos en los servicios de salud se ha recortado una décima en el último año hasta situarse en el
31 por ciento, la tendencia generalizada del resto del mercado ha sido mucho más positiva en un contexto marcado por la
entrada en vigor de la reforma laboral que ha aprobado la ministra de Trabajo,
Yolanda Díaz.
Ahora la sanidad solo se ha quedado por detrás de los
peones agrarios (53 por ciento), la
construcción (42 por ciento), los
directores ejecutivos (36 por ciento), los
servicios jurídicos, sociales, culturales o deportivos (34 por ciento), la
enseñanza (33 por ciento) y el
área de cuidados (33 por ciento). Mientras que ha protagonizado un 'sorpasso' por parte de trabajadores de terapias alternativas, bibliotecarios, hostelería, limpieza, industria factutera, transporte, o preparación de alimentos.
Los expertos de Fedea han vinculado este cambio a la reforma laboral que ha permitido rebajar la eventualidad hasta su cifra más baja en los últimos 35 años en el conjunto de la economía, pero que no ha afectado por igual a todas las áreas.
“La caída de la temporalidad ha sido generalizada, pero ésta se mantiene excesivamente alta en varias ocupaciones elementales y del sector público”, han enfatizado.
El informe ha recogido los datos del último año, aunque la tendencia podría comenzar a cambiar a partir del 2023 cuando está previsto que se hagan con un puesto fijo más de
67.000 profesionales sanitarios que actualmente continúan como interinos gracias a la
Oferta Pública de Empleo de estabilización que llevarán a cabo de manera coordinada todo el conjunto de las comunidades autónomas.
Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Redacción Médica está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.