La cuenta atrás llega a su fin. En menos de 20 días, los bolígrafos de miles de enfermeras rasgarán los cuadernillos de la prueba
EIR, con el objetivo de conseguir el mayor número de aciertos, llave para adjudicarse una de las
2.279 plazas para especializarse en el Sistema Nacional de Salud (SNS). Sin embargo, todavía quedan jornadas hasta la fecha en la que se celebrará el examen. La antesala del ejercicio es un momento marcado por el estudio voraz, pero también por los nervios. Un año después distintas residentes de
Enfermería recuerdan cómo pasaron este periodo, hostigadas por las dudas y la presión. Sin embargo, también tienen claro que se puede sobrevivir. Para ello, hay que
dejar atrás el miedo y surfear el tramo preparatorio con rigurosidad, seguridad y motivación.
"Los meses previos al EIR son una auténtica montaña rusa", ha indicado la residente de Enfermería Pediátrica en el Hospital Universitario Virgen de la Arrixaca (Murcia), María Madrid, a
Redacción Médica.
Su rutina, cimentada en los apuntes, las clases y los entrenamientos, se convirtió en guía en las semanas que preceden la prueba. Precisamente, esta estructura hizo que el tiempo se acelerara y, por ende, se incrementara la tensión. "A medida que se acercaba, la presión aumentaba y se hacía más cuesta arriba, especialmente por el cansancio acumulado. Tenía muchas ganas de que llegara el día del examen para cerrar esta etapa", ha agregado.
Y es que
el ánimo de las candidatas tambalea en las jornadas previas al examen. "Fue un tiempo difícil de gestionar, sobre todo psicológicamente", ha puntualizado la EIR de Enfermería Familiar y Comunitaria en la unidad docente del Institut Català de la Salut de Barcelona. El agotamiento acumulado y el arranque de la fase de repaso inciden en la salud mental de las aspirantes a un puesto formativo. "Tienes ganas ya de acabar, pero hay conceptos que sigues fallando, por lo que sientes que requieres de alguna repasada más", ha explicado la sanitaria.
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"Tenía muchas ganar de que llegara el día del examen para cerrar esta etapa"
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Para reducir la intranquilidad que precede a la prueba, la futura matrona, Marta Valero, optó por la reducción de su jornada laboral y trabajar más días en noviembre de 2024 para librar en diciembre y enero. Asimismo, decidió irse a casa de sus padres para aprovechar el día entero para estudiar. Por su parte, María Calejero, actual residente de Enfermería Obstétrico-Ginecológica en el Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza), dio
una vuelta a la situación. Los nervios acechaban, pero ella los convirtió en horas frente a los apuntes. "Sentía más presión, pero también me ayudaba a estudiar más horas", ha apuntado.
Confianza ante todo
Pese a las dudas que pueden sentir las candidatas de
la convocatoria de 2026, las otrora aspirantes a ingresar en el proceso de especialización han pedido calma. Y es que la preparación con la que afrontan el ejercicio
suele ser mejor de lo que piensan. "Hay que confiar en que las horas de estudio van a merecer la pena", ha compartido Calejero. "A veces sientes que no sabes nada, pero luego a la hora del examen sabes reconocer la opción correcta", ha agregado Valero.
"Mis amigas y yo nos repetíamos mucho la frase
'mentalidad de tiburón': afrontar el examen con valentía y seguridad, dispuestas a darlo todo para conseguir la plaza que tanto deseábamos", ha explicado Madrid. Una consigna que une al resto de pilares de la preparación previa al EIR: practicar las preguntas tipo test, mantener los descansos y realizar ejercicio físico.
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"Es imposible dominar el 100 por 100 de los contenidos y vale la pena asumirlo"
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Unas recomendaciones con las que coincide Sanz, que ha añadido la importancia de
no agobiarse por no controlar el temario íntegramente. "Es imposible dominar el 100 por 100 de los contenidos y vale la pena asumirlo", ha sostenido. Un acercamiento que se puede aplicar también a los vaivenes emocionales que vivirán las aspirantes. "Es normal tener bajones, porque forman parte del proceso", ha mencionado la futura enfermera especialista.
Por otro lado, las EIR han aconsejado a las actuales candidatas
no compararse entre ellas antes del ejercicio. "Yo personalmente iba muy mal de tiempo, pero evité hablar con otras personas que se presentaban y salió bien. Lo importante es que vayan con ganas de demostrar todo lo que han estudiado y transformar el examen en una celebración", ha relatado.
Plazas EIR para la convocatoria 2026
A falta de que salgan
los listados definitivos del EIR, las aspirantes fijan su atención en el
24 de enero, fecha en la que se llevará a cabo la prueba. Una jornada que servirá para distribuir las miles de plazas que se ofertan para tituladas en Enfermerías. En concreto, el grueso va a para a Familiar y Comunitaria -964 vacantes-, seguida por Obstétrico-Ginecológica (Matrona) -477-, Salud Mental -356-, Pediátrica -275-, Trabajo -108- y Geriátrica -99-.
Una batería de puestos formativos que buscan dueña. Las candidatas solo tienen que respirar y
mostrarse confiadas. Al final, el grueso del trabajo ya está hecho. Solo resta abrir las hojas de examen.
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