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La nº10 del FIR que descartó la industria: "Sin vocación no habría llegado"

Blanca María Barba Bartolomé cuenta a Redacción Médica su 'secreto' para lograr plaza al primer intento

Blanca María Barba, número 10 del FIR.


10 mar 2026. 13.40H
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La ilusión se nota en su tono de voz. La emoción, en ocasiones contenida, se palpa al otro lado de la línea. Cuenta que han sido meses muy duros, una larga espera y, finalmente, la tranquilidad. Es con esa palabra con la que Blanca María Barba Bartolomé (Alcalá de Henares, 23 años) explica cómo se siente tras haber logrado el décimo puesto en las listas provisionales de Farmacéuticos Internos Residentes (FIR). La farmacéutica madrileña, que se ha presentado por primera vez a la prueba, parece tener claro su destino: la Farmacia Hospitalaria. Ese apunta a ser su recorrido, la especialidad que escogerá, y es que su afición se remonta a hace meses. “Cuando hice prácticas en el hospital descubrí realmente qué hace un farmacéutico hospitalario”, rememora a lo largo de la conversación con Redacción Médica.

Su historia está marcada por la vocación. Así lo relata la alcalaína, que cuenta que este afán por el sector farmacéutico llega por parte del legado familiar. “Mis abuelos fueron farmacéuticos y también lo son mis padres, además de otros familiares. He crecido viendo este mundo en casa”, comenta. Ese fue el origen de su pasión. De la que ahora es su profesión y para la que en unos meses se convertirá en residente.

Lo cierto es que más allá de ese primer paso, ese recuerdo que le hizo escoger Farmacia, Barba hace un repaso de su propia historia. En julio de 2025 acabó sus estudios en la Universidad CEU San Pablo en Madrid y, en solo unos meses, ha logrado uno de los mejores puestos del FIR. Y lo cierto es que su primera idea al finalizar la carrera nada tenía que ver con la Farmacia Hospitalaria. Más bien, sus ojos tenían la vista puesta en la industria farmacéutica.


De la pharma a la Farmacia Hospitalaria


“Mi idea era hacer un máster orientado a la industria”, recalca a la par que señala que este es el camino que suelen escoger la mayoría de alumnos de Farmacia. No obstante, su recorrido por las distintas especialidades le hizo cambiar de opinión. “Durante mis prácticas en el Hospital Gregorio Marañón pude ver de cerca cómo funciona el servicio de Farmacia Hospitalaria y cuál es el papel del farmacéutico. Hasta ese momento no tenía una idea real de cómo era el trabajo, y la verdad es que me encantó”, recuerda a lo largo de la conversación con este periódico. Y la chispa surgió: “Decidí preparar el FIR”.

"Me gusta la idea de trabajar para que el paciente tenga su medicación lo más optimizada posible"


Cuestionada por qué fue lo que más le atrajo de la Farmacia Hospitalaria, la farmacéutica de 23 años duda. “Su enfoque clínico”, lanza sin titubeos. “Me gusta mucho la idea de trabajar para que el paciente tenga su medicación lo más optimizada posible y así mejorar su calidad de vida”, remata al respecto. A ello, añade que la Farmacia Hospitalariaes un ámbito muy amplio, con muchas áreas en las que especializarse dentro del propio hospital, como antibióticos, Oncohematología u otras áreas clínicas”.

Ese va a ser su camino durante los próximos años. Sin embargo, la residente apunta que es “muy joven” y “la vida puede dar muchas vueltas”. “No puedo descartar completamente que en un futuro trabaje en la industria farmacéutica, aunque ahora mismo mi idea es trabajar en un hospital”, responde.


Madrid, universidad privada y nº 10 del FIR


Por el momento, esta farmacéutica no tiene claro dónde hará la especialidad. Lo que sí sabe es que será en su comunidad natal. “Los hospitales de Madrid ofrecen una formación excelente”, destaca. Asimismo, su idea es no separarse de su vida actual: “Me gustaría quedarme aquí, principalmente por estar cerca de mi familia y mis amigos”.

"Los hospitales de Madrid ofrecen una formación excelente"


Otra de las cuestiones que sale a relucir a lo largo de la conversación con este periódico es el hecho de haber estudiado en una universidad privada. “El estigma todavía existe, pero personalmente no me ha afectado. Estoy convencida de que la formación que he recibido ha sido muy buena y que también gracias a ella he conseguido el resultado que tengo”, insiste.

El tiempo en la universidad ha sido clave para su puesto. Al menos, así lo explica Blanca María Barba. “Si no tuviera vocación, no habría llegado hasta aquí. Preparar el FIR implica muchos meses de esfuerzo y sacrificio, y hay que tenerlo muy claro para dedicarle todo ese tiempo”, incide.

"Para cualquier especialidad sanitaria es importante tener vocación investigadora"


“Para cualquier especialidad sanitaria es importante tener vocación investigadora, porque cada vez tiene más peso”, aborda preguntada sobre las cualidades que debería tener una persona que quiera dedicarse a la Farmacia Hospitalaria. Las mismas que ella parece tener y que guían la ilusión de esta residente que ha conseguido su plaza (y una de las mejores posiciones de la lista) al primer intento.

Precisamente, sí algo revela la farmacéutica madrileña es cómo ha sido su preparación este tiempo. “Han sido muchas horas de estudio. He tenido mucho apoyo de mi familia y de mis amigos. Creo que me he mantenido muy centrada pensando en que quería conseguirlo este año”, descubre. Y así fue: “Me dije que iba a darlo todo el tiempo que hiciera falta”.
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