Carolina Morán, enfermera, siempre ha sido una amante de las
cartas de Digimon. Tiene una pequeña comunidad de aficionados en Benidorm donde se reúnen y juegan sus partidas de esta conocida franquicia japonesa. Precisamente el día en el que se publicaron las
listas provisionales de todos los exámenes de Formación Especializada Sanitaria (FSE)
se encontraba probando una nueva expansión cuando le avisaron de que ya estaban las listas disponibles. Al comprobar su número en el documento, las cartas que sostenía en la mano cayeron al suelo y no pudo gesticular palabra. "
Me quedé flipando", ha afirmado a
Redacción Médica. Y no es para menos, ya que se ha coronado como
la segunda mejor nota del
examen EIR de 2026 de entre los 11.204 aspirantes que se han presentado a la prueba.
Unos minutos después de comprobar el resultado, y recuperada del 'shock' inicial, lo primero que hizo fue enviar de inmediato una foto a sus padres y a su hermano de su posición. Y es que ella era consciente de que tendría un buen puesto por las estimaciones de su academia, pero j
amás se imaginó estar en el podio de la prueba.
"A mí ya me pareció una locura con las previsiones, que me colocaban alrededor del puesto 20, pues imagínate ahora", se ha sincerado, y reconoce que creía que tendría un número de orden peor. "En cambio,
mi hermano sí que confiaba más en mí y tenía claro que estaría entre las diez mejores", ha añadido.
¿Cómo estar entre las mejores del examen EIR?
Llegar al 'top 2' del
EIR en cualquier convocatoria no es un objetivo fácil, y
no hay un secreto escondido para conseguirlo, tal y como reconoce la protagonista de esta historia, sino que la clave es
el esfuerzo y la perseverancia. En el caso de Morán, tenía fijado su objetivo de
convertirse en matrona y, en cuanto acabó la carrera de Enfermería, decidió que no empezaría a trabajar porque quería
destinar su tiempo completo a la preparación de la prueba. "Desde el 20 de junio de 2025
estuve estudiando ocho horas diarias hasta el 24 de enero de este año", ha incidido, orgullosa haber conseguido su propósito en
el primer intento.
De hecho, su logro ha inspirado a otros profesionales sanitarios de su alrededor. Por ejemplo,
sin ir más lejos, a su hermano, un farmacéutico de 29 años que no se había planteado
prepararse para el examen FIR pero que, viendo la metodología y los resultados de su hermana, quizá el próximo año pruebe suerte para convertirse en especialista.
Lo que está claro es que la preparación del examen EIR conlleva sacrificios, como reducir el tiempo libre, aunque eso no significa eliminarlo completamente. Es más, según afirma Morán, uno de los aspectos más importantes para obtener una buena nota es respetar los descansos, y ella, siempre que podía,
se marchaba de Alicante a Benidorm para ver a sus amigos, hermano y, como no, jugar unas partidas de cartas de Digimon.
Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Redacción Médica está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.