La
alopecia areata es una
enfermedad que causa la pérdida de cabello, provocada porque el sistema inmunitario ataca los
folículos pilosos sin destruirlos. Ante la aparición de numerosos tratamientos innovadores frente a esta patología, el Servicio de Dermatología del
Hospital Virgen de las Nieves (Granada) ha iniciado una investigación para detectar aquellos biomarcadores que permitan predecir la respuesta de los pacientes a dichas terapias. En otras palabras, este filtro podría anticipar si dicho fármaco
aportará o no beneficio al individuo, evitando una medicación innecesaria y un "
ahorro notable" para el Sistema Nacional de Salud (SNS) ante una prescripción más eficiente dado el alto coste asociado a este tipo de opciones terapéuticas.
Uno de los profesionales que forma parte de la investigación es
Manuel Sánchez Díaz, dermatólogo del centro granadino, quien analiza en
Redacción Médica cómo surgió la idea de abordar esta enfermedad concreta: “Se trata de un campo novedoso, ya que recientemente han aparecido
nuevos tratamientos contra la alopecia que tienen un impacto presupuestario importante al ser fármacos caros. A partir de esta realidad, surgió la idea de analizar
biomarcadores en la
alopecia areata”. Este escenario supone para el facultativo “todo un
reto para la eficiencia del SNS”, por lo que el objetivo es “
encontrar biomarcadores de respuesta, tanto
genéticos como analíticos, que permitan predecir qué pacientes van a mejorar y cuáles no”.
Una vez se detecten estos biomarcadores, el
dermatólogo que llegó a ser top MIR en 2018 afirma que “se evitarán efectos secundarios potencialmente complejos, como infecciones”. Este campo de investigación iniciado por el centro granadino, en palabras del facultativo, “es muy novedoso, ya que no existen muchos
centros en España ni en Europa que realicen estudios en esta patología concreta. La mayoría de los Servicios analiza psoriasis, dermatitis, etc.”.
Actualmente, la
investigación ha completado la primera fase, centrada en “estudiar
biomarcadores más sencillos y
clínicos dentro de los tratamientos que ha recibido el paciente, además de recopilar
datos de la exploración y su relación con
respuesta a estos abordajes”. Todos estos resultados se presentarán el próximo mes de mayo en una tesis doctoral que defenderán el propio Sánchez Díaz y
Salvador Arias, jefe del Servicio de Dermatología del centro andaluz.
En busca de biomarcadores de citoquinas y genéticos
El siguiente paso, que comenzará en unos meses, consistirá en iniciar la
segunda etapa de la investigación, en la que se analizarán marcadores más complejos. Tal y como explica el facultativo, “se estudiarán
biomarcadores de citoquinas en sangre y
genéticos”. Para reforzar la evidencia, el especialista afirma que en el estudio “se están incluyendo pacientes que
inician el tratamiento según la práctica habitual. Se les propone participar en consulta, se les extrae una muestra de sangre y se almacenan conforme se van recogiendo”. Una vez se alcance el tamaño muestral deseado, la información se analizará desde la
Unidad de Tricología del Servicio.
En caso de que se consigan identificar estos biomarcadores, el dermatólogo afirma que una gran cantidad de pacientes “se verán
beneficiados de los
nuevos tratamientos que están surgiendo actualmente contra la alopecia areata”.
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