Profesionales > Derecho Sanitario

Viajar sin vacunarse, una apuesta "con consecuencias penales" en 2 casos

Expertos advierten del impacto legal y epidemiológico de ignorar recomendaciones al desplazarse a destinos de riesgo

Ricardo De Lorenzo, presidente del bufete De Lorenzo Abogados y Fernando Salvador, vicepresidente de la Sociedad Española de Medicina Tropical y Salud Internacional (Semtsi)


24 may 2026. 15.50H
SE LEE EN 6 minutos
El incremento de viajes internacionales a países tropicales y zonas endémicas ha elevado la preocupación de los expertos por el riesgo de importar enfermedades transmisibles a España. Patologías como el dengue, la malaria, el zika o el chikungunya, presentes en determinados destinos de África, Asia o América Latina, están detrás de buena parte de los casos detectados en viajeros que regresan sin una adecuada protección sanitaria.

Redacción Médica ha consultado a expertos en Derecho Sanitario y Medicina Tropical, que advierten de que ignorar las recomendaciones médicas puede acarrear consecuencias legales y favorecer la propagación de enfermedades transmisibles. Una cuestión que ha ganado relevancia en un contexto en el que aumentan las enfermedades importadas asociadas a viajes internacionales y en el que determinados países continúan exigiendo certificados vacunales específicos para entrar en su territorio.


El límite legal: cuando la decisión individual afecta a terceros


Ricardo De Lorenzo, presidente del bufete De Lorenzo Abogados y referente en Derecho Sanitario, explica que "en España no existe, con carácter general, una obligación legal de vacunarse antes de viajar". La vacunación, recuerda, se enmarca dentro de las actuaciones preventivas sujetas al consentimiento libre e informado del paciente, tal y como recoge la Ley 41/2002.

Sin embargo, subraya que esa autonomía "no es absoluta". "Puede ceder cuando la decisión individual trasciende al propio viajero y afecta a terceros o a la salud pública", señala el abogado.

El jurista diferencia claramente entre el mero rechazo a vacunarse y las conductas que sí pueden derivar en responsabilidades. "Nuestro ordenamiento no castiga, con carácter general, la simple decisión individual de no vacunarse", afirma. No obstante, añade que sí podrían aparecer "responsabilidades administrativas, civiles o incluso penales" si esa negativa se acompaña de actuaciones como ocultar síntomas, incumplir cuarentenas, desobedecer controles sanitarios o exponer conscientemente a otras personas a un riesgo relevante.

De Lorenzo pone el foco en la naturaleza de la enfermedad y en el impacto colectivo del riesgo. "No es lo mismo rechazar una vacuna frente al tétanos, donde el riesgo queda básicamente en quien no se vacuna, que rechazar una vacuna frente al sarampión, la polio u otra enfermedad transmisible, donde la decisión individual puede comprometer la salud de terceros", advierte.

Además, recuerda que cuando el viajero es menor de edad la valoración jurídica se endurece. "La patria potestad no ampara decisiones que expongan objetivamente al menor a un riesgo grave para su salud o que comprometan la salud pública", sostiene.


Medidas excepcionales y control judicial


El experto señala que las autoridades sanitarias sí disponen de herramientas legales para actuar en contextos de riesgo epidemiológico. La principal base jurídica es la Ley Orgánica 3/1986, que permite adoptar medidas de control cuando existan “indicios racionales de peligro para la salud de la población”.

En escenarios de salud pública internacional, esto puede traducirse en "controles sanitarios, vigilancia epidemiológica, aislamiento, cuarentena, restricciones de movilidad o, excepcionalmente, medidas vacunales obligatorias".

Aun así, insiste en que la obligatoriedad vacunal constituye una excepción en el sistema español. "La regla sigue siendo la voluntariedad", recalca, aunque admite que pueden imponerse medidas obligatorias "ante brotes epidémicos o riesgos graves para la salud pública".

En cualquier caso, recuerda que cualquier restricción debe cumplir criterios de "legalidad, necesidad, proporcionalidad" y estar sometida a control judicial cuando afecte a derechos fundamentales.


Las enfermedades importadas que más preocupan


Desde el punto de vista sanitario, la preocupación se centra especialmente en las infecciones importadas que llegan a España tras viajes internacionales sin una adecuada prevención.

Fernando Salvador, vicepresidente de la Sociedad Española de Medicina Tropical y Salud Internacional (Semtsi), explica que entre las patologías más frecuentes destacan las asociadas a cuadros febriles. "Hay tres grandes grupos de enfermedades importadas: las que cursan con fiebre, diarrea o lesiones cutáneas, pero las importantes son sobre todo las que vienen por fiebre", indica.

Dentro de ellas, menciona especialmente los arbovirus transmitidos por mosquitos, como "dengue, zika y chikungunya", además de la malaria. "Son las infecciones más frecuentes que vemos en viajeros que vuelven con fiebre", apunta.

El especialista recuerda que, aunque para la malaria no existe vacuna, sí hay profilaxis farmacológica preventiva para quienes viajan a zonas endémicas. "No hacerla puede producir una malaria clínica que puede llegar a ser grave, incluso mortal", alerta. Respecto al dengue y chikungunya, Salvador explica que ya existen vacunas, aunque actualmente "solo están recomendadas en algunas situaciones y no para todos los viajeros".


El riesgo epidemiológico: transmisión local en España


Más allá de las consecuencias individuales, los expertos alertan del impacto epidemiológico que pueden tener determinados viajeros infectados al regresar a España.

Salvador recuerda que en España ya existen mosquitos capaces de transmitir enfermedades tropicales. "Si vienen personas que todavía están en la fase inicial de la infección, los mosquitos de aquí pueden picarlas, contagiarse con el virus y transmitirlo a otras personas", explica.

El vicepresidente de Semtsi también advierte de un problema de "infrapercepción del riesgo" entre ciertos perfiles de viajeros. Entre los grupos más vulnerables menciona a mochileros y viajeros de larga estancia, así como a los denominados VFR ("Visiting Friends and Relatives"), personas migrantes que regresan temporalmente a sus países de origen.

"Como han vivido allí muchos años, tienen poca percepción del riesgo y creen que no necesitan vacunarse o tomar profilaxis", señala. Además, suelen alojarse "en condiciones similares a las de la población local", lo que incrementa su exposición. Al final, el mensaje se centra en que viajar sin vacunarse no solo puede poner en peligro la salud individual, sino que puede convertirse también en un problema colectivo con implicaciones sanitarias y legales.
REGÍSTRATE GRATIS
PARA SEGUIR LEYENDO
¿Ya eres premium? Inicia sesión

Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Redacción Médica está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.