Un
paciente esgrime una navaja y una pistola de fogueo contra su
médico en un ambulatorio. Una mujer
golpea a la enfermera que acude a asistirla a su domicilio.
Un usuario arrincona a puñetazos a una auxiliar de enfermería en el pasillo del hospital.
Tras el trauma físico y el parte de lesiones, los profesionales se enfrentan a unos tribunales donde
las condenas saben a poco. La ausencia de un marco legal común diluye la gravedad de estos ataques, despachados a menudo por los jueces
con penas que apenas rasguñan los seis meses de prisión y rara vez rozan los dos años. Aunque la ley reconoce al sanitario como autoridad pública, los magistrados juzgan a ciegas, sin un agravante específico que castigue estas agresiones en el Código Penal.
La
Organización Médica Colegial (OMC) reclama un protocolo judicial unificado para frenar esta lotería de sentencias a la baja. La corporación argumenta que atajar esta inseguridad resulta vital para blindar
"la propia sostenibilidad y calidad del proceso asistencial".
El secretario general de la OMC y coordinador del Observatorio Nacional de Agresiones, José María Rodríguez, ha puntualizado que el agravante por agredir a un sanitario
podría introducirse en el Código Penal a partir de un cambio legislativo en el artículo 550, aquel que castiga el delito de atentado contra la autoridad, sus agentes y funcionarios públicos. En este sentido, la normativa agregaría una puntualización con las consecuencias extra por atacar a un sanitario durante su jornada laboral.
Una reforma para reducir el número de insultos, amenazas y golpes que padecen en sus servicios. Además,
ayudaría al propio mantenimiento de la operativa del SNS. Y es que este tipo de sucesos suelen derivar en la baja del profesional, lo que recorta la capacidad de una determinada unidad para atender pacientes. "Si un médico se retira de su puesto durante 15 días por un caso de este tipo y tiene 20 consultas diarias, al final suspendería 300 en el periodo de baja", ha ejemplificado Rodríguez a
Redacción Médica.
Si su carga laboral pasa a homólogos, estos pueden experimentar estrés por incrementarse sus labores, normalmente abundantes. No sería el primer caso de un sanitario que abandona su empleo por exceso de trabajo.
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"El SNS es un patrimonio que debemos de cuidar entre todos"
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De esta forma, la sostenibilidad del SNS se ve comprometida por las agresiones a su plantilla. Asimismo, determinados pacientes
generan desperfectos de forma voluntaria en las instalaciones sanitarias al perder los nervios. Esta clase de reacciones también afectan a los recursos de hospitales y centros de Atención Primaria. "EL SNS es un patrimonio que debemos de cuidar entre todos", ha recalcado el representante de la entidad colegial.
Unificación de las sentencias
Desde la OMC proponen también
la unificación del abordaje judicial de las agresiones a sanitarios, tanto a nivel nacional como europeo o, incluso, global. Y es que, en la actualidad, la resolución de estos casos depende de la interpretación que realice cada juez. "Ante la ausencia de un protocolo, nos encontramos que para un mismo caso en lugares distintos, en uno se condena al agresor a dos meses de multa y en otro se le inhabilita", ha lamentado Rodríguez.
Un planteamiento legislativo que choca con la división en comunidades autónomas que configura España, según el secretario general de la OMC. "Hay algunos grupos políticos que
alegan invasión de competencias", ha indicado. Precisamente, representantes de Junts per Catalunya, EH-Bildu o ERC recordaron que la competencia sanitaria recae en los gobiernos regionales durante el debate de una proposición de ley presentada por el PP para contar con un marco regulatorio específico ante situaciones de violencia contra sanitarios.
Prevención y seguridad
Más allá de las medidas de corte legal, la OMC
apuesta por la prevención y la formación para frenar el aumento de sucesos contra médicos, enfermeras, farmacéuticos, fisioterapeutas, psicólogos o técnicos sanitarios. "Hay que educar a la población para que entienda que el colapso existente en el SNS no es culpa del profesional", ha remarcado Rodríguez. "Al final, los recursos humanos son limitados, mientras que la necesidad asistencial es ilimitada. Hay que conjugar ambos factores", ha agregado.
Por otro lado, el secretario general del organismo facultativo considera que
la disposición de las consultas debería de contar con una vía de escape para el profesional en caso de sentirse amenazado. Incluso, fomentar que acudan dos sanitarios en los avisos nocturnas. No obstante, la aplicación de estas medidas se complica en el medio rural, donde las plantillas son de menor tamaño, o durante la atención domiciliaria. Razón por la que la sensibilización social se posiciona como la mejor herramienta contra una historia demasiadas escrita. "No se puede agredir a quien te cuida y desea lo mejor para ti", ha sentenciado Rodríguez.
Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Redacción Médica está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.