La
confidencialidad de los precios de los medicamentos está en manos de la Justicia. El
Tribunal Supremo ha sido el nuevo protagonista de la
industria farmacéutica, y es que ha admitido a trámite un recurso de casación de una entidad privada para conocer el
coste y condiciones de financiación de Luxturna, una terapia génica para tratar la distrofia retiniana hereditaria de
Novartis. Un asunto que hace apenas unos meses estuvo en manos de la Audiencia Nacional, quien falló a favor de la compañía farmacéutica pero que, ahora, se encuentra en manos del Tribunal Supremo.
El debate tiene su origen en 2021. Fue entonces cuando la
Fundación CIVIO solicitó a Novatis los principales datos sobre el precio y la financiación de
Luxturna, un
medicamento huérfano que fue incluido en la
prestación farmacéutica del Sistema Nacional de Salud (
SNS) por parte de la Dirección General de Cartera Básica de Servicios del SNS y de Farmacia.
Este fármaco tiene, según la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (
Aemps), una única indicación terapéutica. Luxturna está destinado al
tratamiento de la distrofia retiniana hereditaria, una enfermedad que provoca pérdida de visión causada por mutaciones en el gen RPE65 y que afecta a 3,7 de cada 10.000 personas en la Unión Europea.
La confidencialidad de Luxturna, en manos de la Justicia
Ese 2021 supuso la
primera piedra para este conflicto judicial. Fue entonces cuando la Fundación CIVIO solicitó al Ministerio de Sanidad los
detalles de la financiación y los costes de este medicamento de Novartis. No obstante, tanto la cartera sanitaria como la compañía farmacéutica se negaron a aportar esta información porque "las resoluciones de financiación y precio de los medicamentos se encuentran sometidas a un
régimen especial de confidencialidad dispuesto en el artículo 97.3 del Real Decreto Legislativo 1/2015, de 24 de julio".
La Fundación CIVIO siguió adelante. Presentó un recurso ante el
Consejo de Transparencia y Buen Gobierno (CTBG), que le dio la razón y obligó a Sanidad a entregar dicha resolución. Sin embargo, tanto Sanidad como Novartis recurrieron judicialmente esta decisión ante el Juzgado Central, pero falló en su contra.
Esto hizo que
la farmacéutica y el Ministerio se uniesen, y
apelaron la sentencia ante la Audiencia Nacional, que el pasado mayo les dio la razón. La Justicia respaldaba así la confidencialidad de los precios de los medicamentos.
La entidad no se quedó de brazos cruzados. La Fundación CIVIO, ante la decisión de la Audiencia Nacional, de la que
se hizo eco Redacción Médica,
llevó el asunto al Tribunal Supremo. Presentó un recurso de casación ante esta instancia judicial y, ahora, la confidencialidad de los costes y la financiación de los fármacos vuelve a estar en manos de la Justicia.
La
decisión final la dará a conocer el Tribunal Supremo. El órgano judicial será el encargado de dictaminar si Novartis y el Ministerio de Sanidad tendrán que presentar los detalles de la financiación económica de Luxturna o si, por el contrario, esa información queda 'bajo llave'.
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