Opinión

La reforma de la Ley de Ordenación Profesional: una oportunidad decisiva para el futuro del SNS


Tomás Cobo, presidente de la Organización Médica Colegial (OMC)
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17 marzo 2026. 12.50H
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El Ministerio de Sanidad ha abierto el proceso de consulta pública previa para la modificación de la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias (LOPS), una norma que constituye el marco básico que regula el ejercicio de las profesiones sanitarias tituladas en España. Más de veinte años después de su aprobación, la actualización de esta ley no es solo oportuna: es imprescindible para adaptar nuestro sistema sanitario a la realidad académica, científica y profesional del presente.

Esta iniciativa se produce además en un momento especialmente relevante para el Sistema Nacional de Salud, cuando se debate intensamente la reforma del Estatuto Marco de los profesionales sanitarios. Sin embargo, conviene recordar que, si bien el Estatuto Marco regula fundamentalmente las condiciones laborales y organizativas de los profesionales, es la LOPS la que establece los fundamentos estructurales del ejercicio profesional sanitario. En ella se determinan aspectos esenciales como la formación sanitaria especializada, la definición de competencias profesionales o la regulación de la formación continuada.

Por ello, la reforma de esta ley tiene una trascendencia estratégica que va mucho más allá de un mero ajuste técnico. Estamos ante una oportunidad para ordenar adecuadamente el sistema de profesiones sanitarias en España, clarificar responsabilidades y fortalecer el modelo de atención que necesita nuestra sociedad.

La reforma de la LOPS ofrece la oportunidad de avanzar en la definición clara de las competencias de las diferentes profesiones sanitarias

Competencias y liderazgo en equipos multidisciplinares

El sistema sanitario actual se basa en un modelo de trabajo multidisciplinar en el que múltiples profesionales colaboran para ofrecer la mejor atención posible a los pacientes. Este enfoque colaborativo es una fortaleza incuestionable del Sistema Nacional de Salud.

El que no entienda esto en el Siglo XXI año 26, no ha entendido absolutamente nada, de la misma manera que el que no entienda que el liderazgo de esos equipos multidisciplinares corresponde al médico tampoco ha entendido nada. Y esto no es una ventaja corporativista, esto es una carga de responsabilidad que se deriva de la formación y adquisición de competencias que se adquieren a lo largo de once años académicos.

Y es precisamente por ello imprescindible que cada profesión tenga bien definidos sus ámbitos de responsabilidad y sus competencias específicas. La claridad en la definición competencial no es un obstáculo para el trabajo en equipo; al contrario, es la condición que permite que ese trabajo sea eficaz, seguro y respetuoso con la formación y responsabilidad de cada profesional.

En este punto conviene subrayar algo especialmente importante. No es el momento de perder tiempo en debates estériles en los medios de comunicación ni en discusiones públicas que, con frecuencia, simplifican o distorsionan cuestiones complejas. El verdadero lugar donde deben resolverse estas cuestiones es la ley. Es ahora, en este proceso de reforma, cuando deben quedar reflejados con precisión los ámbitos competenciales de cada profesión y, especialmente, esos bordes competenciales que a veces pueden inducir a confusión. Esta es la oportunidad para clarificarlos con rigor, seguridad jurídica y pensando siempre en el mejor interés de los pacientes.

En este contexto, la actualización de la LOPS puede contribuir también a clarificar los distintos grupos profesionales dentro del sistema sanitario. Una estructura profesional bien ordenada, con competencias definidas y reconocidas, facilita la organización asistencial, mejora la coordinación entre profesionales y refuerza la seguridad jurídica de todos los implicados siendo esto una condición indispensable para evitar solapamientos o riesgos para la seguridad de los pacientes.

El futuro de la formación sanitaria especializada


Uno de los elementos centrales de esta reforma es, sin duda, la regulación de la formación sanitaria especializada. El sistema MIR ha sido históricamente una de las grandes fortalezas del sistema sanitario español y un referente internacional en la formación de especialistas. Pero también es cierto que el desarrollo de la medicina y de las ciencias de la salud exige revisar periódicamente los planes formativos y la organización de las especialidades.

La LOPS es la norma que permite definir y ordenar las especialidades sanitarias y, sobre todo, establecer con claridad los ámbitos competenciales de cada una de ellas. Esta cuestión resulta crucial para garantizar una atención sanitaria segura, de calidad y basada en el conocimiento científico. Definir con precisión qué competencias corresponden a cada especialidad dentro de los planes de ordenación profesional es una prioridad de esta reforma.

Formación continuada y desarrollo profesional


Otro aspecto esencial que aborda esta reforma es la regulación de la formación continuada y del desarrollo profesional. La medicina y las profesiones sanitarias evolucionan a una velocidad extraordinaria. Nuevos conocimientos, nuevas tecnologías y nuevas formas de organización asistencial obligan a los profesionales a mantener una actualización permanente de sus competencias.

Por ello, resulta fundamental reforzar los sistemas de acreditación de la formación continuada. No se trata únicamente de ofrecer actividades formativas, sino de garantizar su calidad, su independencia y su utilidad real para mejorar la práctica clínica. La acreditación rigurosa constituye una herramienta clave para asegurar que los profesionales sanitarios mantienen un nivel de competencia acorde con las exigencias de la medicina moderna.

Responsabilidad de las organizaciones profesionales


Ante este proceso de reforma normativa, las organizaciones profesionales tienen una responsabilidad especialmente relevante. La Organización Médica Colegial, como institución representativa de la profesión médica y garante de los valores del profesionalismo médico, debe desempeñar un papel esencial, activo y determinante en todo el procedimiento.

Asimismo, el Foro de la Profesión Médica con la perspectiva de los ámbitos académicos, científicos, de grado y laborales también juega un papel crucial en el trámite de alegaciones. La apertura de la consulta pública previa representa precisamente la oportunidad de participar en la construcción de este nuevo marco normativo. Es el momento de aportar propuestas, reflexiones y alegaciones que contribuyan a mejorar la ley y a fortalecer el sistema sanitario.

No se trata únicamente de modificar una norma. Se trata de definir cómo queremos que se organicen las profesiones sanitarias en las próximas décadas. Y en ese debate, la voz de los profesionales resulta no solo necesaria, sino imprescindible.

La reforma de la LOPS es, en definitiva, una oportunidad histórica para reforzar la calidad del Sistema Nacional de Salud, ordenar adecuadamente las competencias profesionales y consolidar nuestro modelo sanitario, pilar y eje de la justicia social.

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