La Revista

Patricia Gómez: "Soy mejor persona gracias a la Enfermería"

La consejera de Salud de Baleares, Patricia Gómez, se confiesa como una amante de los deportes

La consejera de Salud de Baleares, Patricia Gómez.

04 mar 2017. 20.00H
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POR JAVIER ROIBÁS
Joana Huertas
La consejera de Salud de Baleares, Patricia Gómez, llegó con solo tres año a España desde su Francia natal. De pequeña coleccionaba pósters de James Dean y también le fascinaban los profesionales del deporte, una actividad que la enganchó hasta el punto de practicar windsurf y natación. Esta pasión por el agua le ha costado, después de años de años de entrenamientos y competiciones, operaciones en ambos hombros. Según confiesa en una entrevista con LA REVISTA de Redacción Médica, esta pasión por el deporte no le ha impedido sacar tiempo para el estudio, ya que después de sacarse la carrera de Enfermería (su vocación era la Veterinaria) se graduó en el Máster de Gestión y Planificación Sanitaria para directivos de la salud, así como a día de hoy intenta hacer sus pinitos con el inglés.   

¿Cuáles son sus aficiones?

En estos momentos tengo pocas, el tiempo me limita. Siempre he sido muy deportista, lo he hecho de manera constante durante muchos años y lo necesito, es algo que me ha generado una cierta dependencia. También me gustan mucho los animales, el mar, la luz…

¿Qué horario lleva normalmente?

Salgo a las siete de la mañana de casa y regreso a las nueve o las diez. Es muy intenso, y son muchos retos. Ahora no tengo a nadie por encima… Cuando estaba gestionando siempre he tenido a alguien y si no sabía algo decía; bueno, alguien tiene que tomar la decisión. Ahora te encuentras situaciones en las que miras a los directores generales y dices; me toca a mí tomar la decisión. Eso es intenso.

Por otro lado, tiene la parte gratificante de que se empiezan a notar las mejoras que hemos podido conseguir y eso lo hace más llevadero.

Nos han dicho que ha practicado mucha natación…

Sí. He hecho muchos deportes, también he jugado al baloncesto. En el colegio éramos muy malas, éramos casi siempre de las últimas de la liga (ríe).

Desde muy pequeña he hecho deportes en el mar. El windsurf para mí es el deporte estrella, en el que me puedo sentir más cómoda, más liberada. Con la natación, de tantos años de entrenamientos y competiciones tengo los ligamentos de los hombros operados, los dos. Ahora no me conviene hacer windsurf y hace años que lo tuve que dejar porque se me dislocaban los hombros cada vez que tiraba de la vela.

Patricia Gómez, durante la sesión de fotos con LA REVISTA de Redacción Médica.

¿Prefería nadar en piscina o en el mar?

En el mar es muy difícil, es muy duro por las olas, el viento… en piscina es como caminar, llega un momento en el que puedes hacer casi las piscinas que quieras, no te cansas. Nadas y te acostumbras a un ritmo.

He estudiado mientras nadaba. Vas recordando cosas, desconectas y es igual que si estás caminando, mi elemento natural creo que es el agua.

¿Y cuál era su especialidad? ¿Crol, espalda...?

Pues he nadado bastante crol y mariposa.

¿Recuerda sus mejores marcas?

No, la verdad es que no (ríe). Tampoco le presto mucha atención, compito siempre conmigo misma. Soy muy competitiva, pero siempre conmigo misma.

¿Qué aplicación le ha encontrado al deporte en tu carrera?

El deporte exige muchísimo esfuerzo y lo estamos viendo con nuestros deportistas. Por ejemplo, Rafa Nadal, compatriota nuestro del que presumimos a lo largo y ancho del mundo, creo que no tiene rodillas.

Hay mucho de fuerza psíquica en absolutamente todos los deportes, porque cuando algo te duele y tienes que seguir, o cuando hace frío y tienes que seguir… todas estas cosas las vas aplicando a tu vida diaria y probablemente te cuesta menos entender que el sufrimiento forma parte de la vida.

"Tengo un problema con el inglés, soy capaz de entender, pero a la hora de hablar siento una especie de bloqueo, supongo que es el miedo al ridículo"

También nos han comentado que está estudiando inglés. ¿Qué tal lo lleva?

La verdad es que  fatal. Me preguntaba el otro día el profesor que cuál era el reto de principio de año y le dije: "aprender inglés, como el año pasado y el anterior".

Al inicio de la Legislatura lo dejé, voy un día a la semana a una hora de conversación, pero evidentemente, no es suficiente. Hay que hacer mucho más y hay que dedicarle mucho más tiempo. Como no dispongo, de él intento sobrevivir en la hora de conversación con el profesor, que es bastante duro, aunque también supone un rato agradable.

Reconozco que tengo un problema con el inglés: me bloqueo. Soy capaz de entender, pero a la hora de hablar siento una especie de bloqueo, que supongo que es el miedo al ridículo.

Me encantaría, después de esta aventura, poder estar en un país de habla inglesa un mes o dos o tres. El tiempo suficiente para hacer una inmersión. Eso es una de las cosas que tengo pendiente hacer.

¿A qué edad se vino a España?

A los 3 años.

¿Guarda recuerdos de Francia? ¿Suele ir allí?

Nací en Toulouse de casualidad, porque toda mi familia está en la Bretaña. De la familia de mi padre, que es mallorquina, uno de los hermanos se fue a Francia y ya se quedó a vivir allí. Tengo primos por parte de padre que son de allí y tengo 22 primos hermanos, están casi todos allí.

La mayoría de mis recuerdos de cuando iba de pequeña, de Toulouse no tengo ninguno, y luego como ya me fui a vivir al norte y ya íbamos frecuentemente tengo esos recuerdos más de la infancia, de ir en verano.

¿Habla bien francés?

Lo debería hacer. Cuando estoy unas horas con gente francesa acabo hablándolo, pero de entrada me cuesta.

¿Cómo era usted de estudiante?

¡Insoportable! (ríe) No, bueno, siempre he estudiado mucho, lo que pasa es que también reconozco que soy de atracón y luego queda poco poso. Igual me tomaba, sobre todo por el deporte, las cosas con una cierta calma.

Después de Enfermería estudié empresariales y, por ejemplo, el derecho mercantil, recuerdo que todo el manual, que todavía lo tengo fotografiado, habérmelo estudiado en tres o cuatro días y casi muero. Aún así, siempre me ha gustado formarme y le he dedicado tiempo al estudio. Es de las cosas que más o menos se me dan bien.

Gómez en un momento de la entrevista.

¿Por qué decidió estudiar Empresariales después de Enfermería?

La macroeconomía siempre me había llamado la atención. Enfermería no puedo decir que fuera vocacional de pequeña, en realidad mi vocación o mi interés era la Veterinaria, pero por una serie de razones no existe todavía la carrera en Baleares y no me pude marchar en ese momento y me quedé.

De las carreras que había en Baleares decidí empezar Enfermería, pero lo cierto es que tampoco me lo había planteado nunca y no me arrepiento. Estoy muy satisfecha y muy contenta de todo lo que me ha aportado esta profesión. Siempre digo que creo que soy un poco mejor persona gracias a la Enfermería.

¿Veterinaria? Verdaderamente tiene pasión por los animales…

Me gustan todos, todos los bichos, hasta los más insólitos, excepto los insectos. Los reptiles sí que me gustan, los insectos me llegan a desagradar, quiero decir, a lo mejor una mariposa la puedo ver, pero…

Me gusta muchísimo observar el comportamiento animal y cuando visito una ciudad casi lo primero que busco es el zoo. Me gusta observar que están en cautividad, pero me gusta muchísimo cómo se comportan, cómo se relacionan, cómo se comunican. Tengo tres perros y también es divertido ver quién domina a quién, es muy gracioso.

¿Cómo se llaman sus perros y quién manda a quién?

Tenemos una pastora alemana que tiene un pedigree… en fin, es finísima. Nos la regalaron, pero es más burra, es basta… la finura la perdió con el pedigree. Tiene 7 años.

Luego tengo una mezcla de mastín, que es el último que adopté y que recibió malos tratos. Lo encontró un payés. Pensamos que ya había recibido malos tratos en la primera familia o en el primer lugar que estuvo, y luego el payés lo tuvo atado a un árbol durante tres o cuatro meses. Tiene los dientes un poco partidos, suponemos de morder la cadena o algo. Una persona de una asociación pasaba por allí y convenció al payés de cederlo en adopción. Es un animal muy desconfiado y cada vez que haces algo que no le gusta gruñe.

Luego está la pequeña, tiene 7 años también y es una ratera mallorquina, es muy pequeña. ¿Qué quién manda? Pues la pequeña. Manda sobre los otros dos, sin lugar a dudas.

¿Cómo se llaman?

Emi es la pastora alemana. Duna es la pequeña, la ratera. Y Baloo es el mastín.

EN CORTO
Un libro de cabecera
'Ningún Lugar está lejos', de Richard Bach.

Una canción
'Llovió', de presuntos implicados

Una ciudad para vivir
París.

Una ciudad para viajar
Nueva York.

Un objeto imprescindible
El móvil.

Un personaje de tu vida
Mi madre.

Un personaje histórico
Caeremos en un tópico, pero Gandhi.

Un equipo de fúbol
El Real Madrid.

Un lema
"Stand by me".

¿Qué le hace feliz?
Tener tiempo libre.
Cuando era pequeña, ¿Quiénes eran sus ídolos?

Recuerdo poner un corcho en la habitación para que me cupieran bien los posters y las fotografías de James Dean porque le encontraba guapo. Excepto ese caso, cuando era adolescente me fijaba mucho en los deportistas, era del Real Madrid de balonces y los jugadores siempre me llamaban la atención. Y los tenistas, pero también por la fuerza psíquica que hay que tener para jugar un partido de tenis.

Y ahora mismo, ¿cuáles son sus ídolos o sus referentes?

Admiro a muchísima gente. Cuando volví a la práctica clínica, antes de la Consejería, estuve de enfermera en un centro de salud y ahora admiro más a los profesionales, a los que hacen, en teoría, pequeñas cosas que, vistos desde la óptica en la que estoy ahora, creo que son grandes cosas.

Hemos presentado una nueva flota de coches para Atención Primaria y he podido saludar a compañeros del equipo de soporte de Atención Domiciliaria y me acordaba de cuando roté con ellos un par de días y el cómo tratan a las personas y pensé, son mis héroes.

¿Cómo fue el momento en el que dio el salto a la política?

Siempre he sido simpatizante del Partido Socialista. Creo que mi profesión también me ha enseñado. El hecho de estar cerca de personas que sufren te hace ver condiciones de vida que ni tú mismo sospechas.

Recuerdo algunas de las últimas guardias, era una casa que no tenía baldosas en el suelo, que había montañas de ropa, fuego en el medio de la casa... nunca había visto semejante cosa y la policía me dijo que no hacía falta irse a África para ver miseria o para ver pobreza, aquí hay mucha.

Por ejemplo, en Baleares tenemos un alto porcentaje de personas en riesgo de exclusión social, un 27 por ciento en estos momentos.  El ver esas situaciones me ha
hecho acercarme a la política, porque es desde donde creo que se pueden tomar las primeras decisiones

¿Qué es lo que más le gusta y lo que menos de la aventura en la Consejería?

Lo que más me gusta es poder hacer política, los ciudadanos nos miran por lo que hacemos, por cómo lo hacemos, y eso es importante. Pienso que hay que intentar ser humilde y prudente y buscar apoyo y consejo, sobre todo porque el riesgo de tomar una mala decisión puede afectar a muchísima población, con lo cual, es muy importante asesorarse bien y estar rodeado de buenos profesionales.

¿Lo mejor? Mi equipo, creo que ver cómo cada día el nivel de implicación es mayor y es mejor, con una cierta seguridad a la hora de tomar decisiones o de saber con quién puedes contar de todos los ámbitos, te da también una estabilidad.

Lo peor siempre es cuando te encuentres ante situaciones que consideras injustas y que no te puedes revelar muchas veces. Verse en los medios de comunicación, cuando se tratan las noticias de una manera injusta o tú sabes que no se está respondiendo a la verdad de los hechos, o está  la verdad muy interpretada y cuando afecta a lo personal. En ese sentido creo que no me quejo en absoluto, porque creo que en estos momentos estamos bien, pero sí que ha habido un momento más doloroso que otro.

La consejera de Salud de Baleares durante la conversación.



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