A la inmensa mayoría del planeta (por no generalizarlo categóricamente
a todo el mundo) le ha condicionado la vida la
pandemia de Covid-19 decretada hace ya más de año y medio. Los
profesionales sanitarios son, desde luego, quienes más están padeciendo este hecho con jornadas de trabajo extenuantes y medidas restrictivas a su alrededor que afectan incluso (y mucho) a su
vida familiar. Por eso no es comprensible que en
una sucursal bancaria que está en un
entorno hospitalario, por poner un ejemplo comprobable, se tomen medidas excepcionales de aforo al amparo de la excusa del Covid-19, pero que
contradicen la lógica de la salud pública...
Los profesionales del
Hospital Universitario La Paz (y pacientes y familiares de pacientes) tienen que ver cómo para acceder a la oficina bancaria de la Caixa (antes Bankia) deben
agolparse en un espacio reducido de pocos metros cuadrados porque al interior (de muchísimos más metros cuadrados) solo dejan acceder a lo que en esa sucursal llaman
un cliente. Todos los ámbitos productivos del país deben racionalizar sus restricciones, y no convertirlas en excusas para sus intereses de cada momento. Y más aún cuando se trata de dar un servicio a unos profesionales (los sanitarios) que
salen exhaustos de sus trabajos y no piden ni siquiera un trato especial que compense el
esfuerzo titánico que están haciendo ante la pandemia; solo quieren al menos no toparse con ejemplos como este, en los que se ponen
limitaciones absurdas e incluso dañinas para la salud de todos...
Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Redacción Médica está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.