El
Departamento de Salud de Euskadi avanza en el desarrollo de nuevos programas innovadores en el ámbito de la farmacia comunitaria, no sólo desde el punto de vista de
la atención farmacéutica, sino también desde el ámbito de la retribución de los mismos, en función de
los resultados en salud.
Ejemplos de ello son la extensión del Programa de Comunicación entre farmacias comunitarias y centros de salud; el despliegue del Programa universal de Seguimiento Farmacoterapéutico para pacientes
polimedicados diabéticos tipo 2; la dispensación colaborativa de medicación hospitalaria, a través de un proyecto piloto de entrega en proximidad de la medicación hospitalaria a través de las oficinas de farmacia; y la implantación del sistema de facturación por código datamatrix de los envases de medicamentos y dejar, así, de recortar y pegar el cupón precinto.
Este impulso se alinea con las líneas estratégicas del
Pacto Vasco de Salud, cuyo objetivo es construir un modelo sanitario más proactivo, integrado y sostenible, “define el camino hacia un sistema centrado en la persona y orientado a resultados en salud”, según ha confirmado el consejero de Salud,
Alberto Martínez, en la presentación de los programas que la Dirección de Farmacia del Departamento de Salud tiene en marcha con las farmacias comunitarias de Euskadi, con una inversión global para el 2026 cercana a los 2 millones de euros.
Este acto, celebrado en la farmacia más antigua de la ciudad,
con más de 200 años de historia, simboliza más de tres décadas de colaboración entre el Departamento de Salud y las farmacias de Euskadi. El consejero de Salud ha resaltado la importancia de la integración de las farmacias en el sistema vasco de salud y potenciar su papel como agentes de la salud.
Papel sociosanitario de la farmacia comunitaria vasca
Por su parte, la presidenta del Consejo de Farmacéuticos del País Vasco,
Milagros López de Ocáriz, ha puesto en valor la estrecha colaboración que existe en el desarrollo e implantación de servicios profesionales farmacéuticos asistenciales en las farmacias de Euskadi, así como la participación en programas y políticas de salud pública que redundan en un claro beneficio para la salud de la población vasca. “Esta colaboración fortalece día a día el papel asistencial y
social del farmacéutico como agente sociosanitario esencial integrado dentro del sistema público de salud”, ha añadido.
Las
oficinas de farmacia son muchas veces, por su cercanía y proximidad al paciente, el ámbito de mayor contacto de nuestros pacientes con el sistema de salud, y aportan un valor decisivo en la continuidad asistencial y en el seguimiento del tratamiento farmacológico, especialmente en un contexto de envejecimiento y cronicidad. El consejero ha afirmado que las farmacias son un agente fundamental para impulsar una atención más integrada, preventiva y cercana a la ciudadanía. “Necesitamos
un sistema sanitario más centrado en la salud, en las necesidades individuales de cada persona y más conectado con el entorno comunitario”, ha señalado.
La presidenta del Consejo de Farmacéuticos ha afirmado que los programas que están en marcha permiten mejorar la atención farmacéutica personalizada, el uso racional de los medicamentos, así como contribuir a la detección y prevención de los problemas de salud. “Programas como la
adherencia a tratamientos farmacológicos, el seguimiento farmacoterapéutico, la farmacovigilancia o la atención farmacéutica domiciliaria en el ámbito rural son claros ejemplos del resultado de esta colaboración”, ha explicado López de Ocáriz.
Líneas de colaboración entre Salud y las farmacias
El Departamento de Salud y los Colegios Oficiales de Farmacéuticos están desarrollando
un trabajo cooperativo con el fin de que las y los pacientes alcancen los mejores resultados en salud y mejoras en su calidad de vida como fruto de los programas de atención farmacéutica que se están poniendo en marcha de manera conjunta con la farmacia comunitaria.
Con una inversión de
2 millones de euros para el 2026, destacan, entre otros, el Programa de Mejora del Uso de la Medicación, el Programa de Adherencia en Asma-EPOC y el Programa Botika Etxean Eskura para garantiza el acceso seguro a la medicación en zonas rurales de Añana y Montaña Alavesa, tres programas, en estrecha coordinación con los servicios sociales, que buscan dar respuesta al nuevo paradigma social y sanitario que estamos viviendo, tanto por el nuevo patrón de personas con enfermedades crónicas como por el aumento de personas mayores.
Por su parte, la mejora del uso de la medicación, vigente desde 2009, se dirige a personas atendidas por servicios de ayuda domiciliaria y en situación de vulnerabilidad. En 2026 participan 778 farmacias acreditadas en 225 municipios, atendiendo a casi 3.000 personas cada mes. Incluye el sistema personalizado de
dosificación, la revisión de medicación y la coordinación directa con Atención Primaria.
Además, el Programa que garantiza el acceso seguro a la medicación y una atención farmacéutica integral en zonas rurales de Añana y Montaña Alavesa, actualmente, presta atención a
64 pacientes de 34 juntas administrativas. El consejero destaca que se trata de “un modelo que ejemplifica la potencialidad de la farmacia rural como servicio esencial en zonas dispersas y envejecidas”.
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