Tras meses de trabajo, el
Departamento de Salud de Euskadi ha encabezado la primera reunión de seguimiento y evaluación del
Pacto Vasco de Salud, que ha servido para revisar el grado de ejecución de las iniciativas acordadas, presentar los resultados y situar las prioridades de los próximos meses, han apuntado, "con una idea clara: fortalecer la sanidad pública con
un modelo más integrado, más colaborativo y orientado a resultados".
En adelante, un 2026 plagado de retos en el que la sanidad vasca experimentará una gran transformación, o eso ha plasmado el equipo liderado por Alberto Martínez en el informe creado como base para este encuentro. "Hoy llegamos a un momento clave:
el paso del acuerdo a la acción", ha subrayado el titular autonómico de la cartera de Salud.
Según se ha explicado en la reunión, Osakidetza y el departamento de Martínez han comenzado a desarrollar
las 332 iniciativas pactadas, con distintos grados de avance, en una hoja de ruta que se ha planteado como "un proceso de largo recorrido".
A día de hoy, "
el 85 por ciento de las iniciativas (282 de 332) ya está en marcha con
un impacto especial en tres ejes: la participación de los pacientes en la toma de decisiones, una plantilla de Osakidetza fortalecida y un sistema mejor equipado con innovación y tecnología". "De las 282 iniciativas,
133 se encuentran en fase inicial (40 por ciento), 103 en nivel medio (31 por ciento) y 46 en avanzado (14 por ciento).
Los retos del Departamento de Salud y Osakidetza para 2026
El análisis facilitado por la Administración hace hincapié en lo ya realizado y en las medidas que se pondrán en marcha en 2026. Un conjunto de iniciativas en el que destaca el
refuerzo de los recursos humanos en Salud Mental, basado en más psicólogos de Atención Primaria, más enfermeras de Salud Mental y una consolidación de la Oferta Pública de Empleo (OPE) de difícil cobertura; el despliegue estructural de las teleconsultas, la telerehabilitación y la monitorización remota; y la consolidación de nuevos perfiles profesionales en el primer nivel asistencial de Osakidetza (Psicología, Trabajo Social y Optometría).
Por otro lado, el Departamento hace hincapié en diez iniciativas estratégicas y proyectos tractores por su capacidad de generar impacto y de conectar unas líneas con otras. Entre ellas, la creación del
Consejo Asesor de Transformación en Salud; el Programa de Infraestructuras y Equipamientos Sanitarios 2032, con una inversión prevista de 1.600 millones de euros; el Plan de acción 2026 de Atención Primaria, para mejorar accesibilidad, cartera de servicios y equidad y
rutas asistenciales en Salud Mental; o HaurSare, un nuevo modelo de
atención paliativa pediátrica más humano y coordinado.
Asimismo, se unen a las mencionadas la estrategia para optimizar
el uso de benzodiacepinas y reforzar la seguridad del paciente; la ampliación de los cribados para reforzar la prevención y la detección precoz; la iniciativa sociosanitaria
POBA Aretxabaleta, como referencia de trabajo comunitario y multidisciplinar; la alfabetización digital sanitaria y participación de asociaciones de pacientes en las decisiones de salud; y el Proyecto DATU, orientado a mejorar la custodia, el uso y la gestión del dato.
También se prevé una extensión de funciones avanzadas de Enfermería y una reorganización de equipos. En materia de infraestructuras sanitarias (línea 19) destacan la
elaboración del Plan Director para la Eliminación de Barreras Arquitectónicas, la preparación del Libro Blanco de la Humanización de los Espacios Sanitarios de Euskadi y la elaboración del Plan de Infraestructuras de Emergencias.
Digitalización, Atención Primaria y especialidades
Osakidetza, además, planea crear
una aplicación informática que permita recoger, gestionar y consultar de forma integrada la Cartera de Servicios y la incorporación de la figura de servicios sociales en Atención Primaria.
Otra de las prioridades del departamento vasco será la prevención, donde se avanzará con la puesta en marcha de un programa piloto de detección precoz del Virus del Papiloma Humano (VPH) y la autotoma de cáncer de cérvix. Todo ello dentro de la línea 16 de
Cartera de Servicios.
En el
ámbito sociosanitario (línea 7), Euskadi planteará un despliegue de la interoperabilidad sociosanitaria en Atención Primaria y otros ámbitos; la revisión del modelo de gobernanza; y el desarrollo de las estrategias para población vulnerable.
La
Oncología representa un pilar fundamental del Pacto, abarcando la línea 9. En ella se fijan objetivos para este año como la incorporación del perfil profesional de la enfermera oncológica en los puestos funcionales. En enfermedades cardiovasculares (línea 10) se espera finalizar el despliegue de las Unidades de Rehabilitación Cardiaca y reforzar las ya existentes.
En lo relativo a las
enfermedades neurodegenerativas, Osakidetza incorporará trabajadores sociales para cada unidad territorial ELA. Asimismo, se prevé la creación de un Consejo Asesor de Enfermedades Neurodegenerativas y avanzar en la implementación de las medidas contempladas en la Ley ELA.
El cumplimiento de la línea de
colaboración público-privada,
una de las más conflictivas en la negociación del Pacto Vasco de Salud, también avanzará en 2026. Concretamente, se aminorarán los servicios concertados, por ejemplo, incorporando paulatinamente las Interrupciones Voluntarias del Embarazo (IVE) en Osakidetza; y se redefinirán los indicadores de calidad del Servicio Vasco de Salud a través de los contratos programa.
Avances en sanidad hasta marzo de 2026
El consejero de Salud, por su parte, también ha explicado los cambios realizados hasta el momento (marzo de 2026). En este sentido, ha mencionado los movimientos organizativos para
reforzar liderazgos y dar soporte al despliegue del Pacto. A esto se suman las acciones en Primaria, como el cambio del modelo de Pediatría en la OSI Bidasoa y la incorporación de los psicólogos y los trabajadores sociales.
En Salud Mental, Martínez ha destacado la nueva Subidrección específica
creada dentro del departamento. "El objetivo es reforzar la atención al trastorno mental común y grave en el entorno comunitario, con más coordinación y más cercanía al domicilio", apunta la Administración vasca.
En la línea de prevención y acción comunitaria del Pacto se recogen
la ampliación de los cribados, la reducción progresiva de la edad del cribado de mama hasta los 45 años y el inicio de un piloto de cribado cardiovascular en Elgoibar. A ello se suma el refuerzo de la cartilla vacunal digital y la mejora de la coordinación entre sistemas de información para reforzar la vigilancia y la prevención.
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