Alberto Martínez: "Es razonable plantear un marco singular para el médico"

El consejero de Salud vasco detalla en una entrevista con Redacción Médica su fórmula para desbloquear el Estatuto Marco

Alberto Martínez, consejero de Salud del País Vasco.


La sanidad es una de las carteras políticas que obliga a alcanzar grandes acuerdos tanto a nivel nacional como autonómico para garantizar un servicio básico para la ciudadanía. Bien lo sabe Alberto Martínez, el consejero de Salud de Euskadi, que ha liderado en primera persona negociaciones clave como el Pacto Vasco de Salud o la reforma de la carrera profesional de Osakidetza. En una entrevista con Redacción Médica, el máximo responsable de la sanidad adelanta algunos de sus principales objetivos a corto y medio plazo, pero también manda varios mensajes en clave estatal. 

Uno de los puntos más candentes de la legislatura es la huelga médica indefinida que desde el mes de febrero ha paralizado a la sanidad en toda España. Ante las dificultades para encontrar un punto de acuerdo por las reivindicaciones sobre el Estatuto Marco, el consejero ya ha ofrecido dos vías de escape al Ministerio de Sanidad: volver a empezar de cero la norma laboral o abrirse a un "marco singular para la profesión médica". Una vía que ya habían puesto sobre la mesa comunidades como Madrid o Galicia, de diferente signo político. 

Entrevista completa a Alberto Martínez, consejero de Salud del Pais Vasco,
















Para arrancar esta entrevista, me gustaría preguntarle por uno de los grandes hitos de la legislatura en la sanidad vasca: el Pacto Vasco de Salud, que han logrado sacar adelante casi de manera unánime, con un gran consenso, y que incluye 24 grandes líneas estratégicas. ¿En qué punto se encuentra actualmente el cumplimiento de este pacto?

Comienzo diciendo que el pacto fue una iniciativa del lehendakari, que impulsó a más de 30 agentes sociales diversos para reunirse en torno al tema que más importaba a la ciudadanía, que era la salud. Agentes diversos, culturas diversas, partidos políticos, sindicatos, todos los colegios profesionales implicados en el ámbito de la salud —odontólogos, médicos, fisioterapeutas, enfermeros—, las universidades vascas, Confebask y pacientes, todos ellos se reunieron para hablar, con una visión compartida, de cuál era el diagnóstico de nuestro sistema sanitario y de nuestros principios y valores.

Era muy importante solamente el hecho de reunirnos y escucharnos, porque hasta ese momento prácticamente cada uno hablaba sin tener la capacidad de escuchar a los demás. Que en una mesa más de 30 agentes diversos pudieran explicar sus opiniones sobre cómo estaba el sistema sanitario, cuáles eran nuestros principios y, a partir de ahí, construir nuestras estrategias de actuación fue el elemento más enriquecedor.

A partir de ahí, es verdad que se aprobó con un amplísimo consenso. Había elementos de disenso, pero entre todos existía la cultura de que lo más importante para todos era la salud. En este momento estamos en fase de despliegue e implantación. Se definieron 24 líneas estratégicas, más de 700 acciones, con indicadores, y se han empezado más del 80 por ciento de las medidas. Estamos desplegándolo en todas las OSI, las organizaciones sanitarias integradas, que incluyen hospitales y centros de salud. Algunas medidas son más inmediatas, de corto plazo, y otras requieren un recorrido más a medio plazo.

Alberto Martínez, consejero de Salud del País Vasco.


Uno de esos compromisos era una ley de pacientes, que permitiría desplegar un registro de las asociaciones presentes en la comunidad autónoma. ¿Cuándo entrará en vigor esa ley?

Nuestra previsión es que esté para final de año o principio del año que viene. Las asociaciones de pacientes fueron para nosotros un auténtico descubrimiento en el pacto, no solamente por la colaboración que hicieron, sino por su conocimiento de las enfermedades, porque las habían vivido, y por la responsabilidad del trabajo realizado.

A partir de ahí, hemos querido articular que esa participación no sea un elemento puntual en el pacto. El pacto no es un libro blanco, es una marca, una estrategia de acción. Queremos que estén presentes en todas las acciones y en todas las políticas que diseñemos. Para ello, la ley de pacientes establece un catálogo de esas asociaciones, ordena su participación y establece también cuáles son las peculiaridades que tienen que tener esos órganos directivos, que deben estar formados por pacientes que tengan esas patologías, para que estén más apegados a la realidad. Pensamos que para final de año estaría disponible la ley.

Antes incluso de que la ley esté en marcha, en concursos muy importantes que tenemos, como los concursos de transporte de ambulancias, ya hemos acordado con ellos cuáles son sus necesidades y cuáles son los elementos que más ponen en valor en el servicio, para integrarlos en la licitación y que puedan estar presentes. Ya están participando incluso antes de que esté la ley.

Uno de sus últimos acuerdos, que pasó por la mesa sectorial con los sindicatos, fue el establecimiento de un nuevo modelo de carrera profesional para el personal de Osakidetza. Entre otras cosas, se reconoció el periodo del MIR ¿Se plantea dar un paso más y establecer también un quinto grado de carrera profesional, como han hecho otras comunidades?

Ahora hemos reconocido el derecho a que el tiempo, no solamente del MIR, sino también del PIR y de todas las especialidades vía residencia, sea reconocido como tiempo de trabajo y, por tanto, compute para el desarrollo profesional. Era de justicia y haremos una convocatoria específica para ese reconocimiento que arrastre todos los años anteriores.

Todas las demás medidas las iremos implementando en negociación en la mesa sectorial con los sindicatos. Estamos negociando diferentes opciones, desde la hora de guardia y el conjunto del complemento de productividad hasta el pago de tutorías y la autoconcertación. Es decir, estamos en un paquete de medidas en diálogo permanente con los sindicatos, especialmente con el Sindicato Médico en el sector médico, pero también con todos los sindicatos en la mesa sectorial. He de decir que en poco tiempo, en un año, tenemos más de 16 acuerdos firmados.

Todo estará abierto. El quinto grado en concreto que me planteas está pendiente de cómo acabe desarrollándose el Estatuto Marco, y estaremos pendientes y negociándolo en el momento en que así sea.

"Hemos reconocido el derecho a que la residencia sea reconocida como tiempo de trabajo y, por tanto, compute para el desarrollo profesional en Osakidetza"


Uno de los temas que tienen escala estatal pero incidencia autonómica es la huelga indefinida de médicos, que arrancó en febrero con parones mensuales. ¿Cómo ha afectado a la sanidad vasca?

Ha afectado de forma muy importante. Euskadi tiene una sanidad pública con un carácter público muy importante y el impacto ha sido relevante. Nosotros teníamos unas cifras de lista de espera de 56 días en noviembre para operarse de una intervención quirúrgica y ya anunciamos al principio que nuestra estimación era que el impacto sería un incremento de más del 50 por ciento. Ahora estamos prácticamente en 79 u 80 días de demora para una intervención quirúrgica.

Lo que hemos hecho para intentar aliviar la situación es que, dentro de los servicios mínimos, se opere la patología tiempo-dependiente: la oncológica, la cardíaca o aquella en la que el tiempo afecta al pronóstico. El resto de patologías, que son las que más se han visto damnificadas por el conflicto laboral y se han ido acumulando por encima de 150 o 180 días, las hemos abordado ofreciendo a quienes esperan más de 150 días la oportunidad de operarse en el sistema privado o concertado.

A esos pacientes se les ha dado la posibilidad, de forma voluntaria, de decir que sí o que no. Se les ha dado la oportunidad de que el sistema que tenemos concertado pueda aliviar esa lista de espera.

Actualmente la situación se encuentra en un callejón sin salida. Los médicos reivindican su estatuto particular, pero luego hay otra serie de medidas que el propio Ministerio considera que son competencia autonómica, como la jornada de 35 horas o el modelo de remuneración de las guardias. ¿Cómo se pueden compaginar todas estas iniciativas para llegar a algún acuerdo?

Lo primero que hay que decir es que el Estatuto Marco es una competencia exclusiva del Ministerio de Sanidad, que es quien tiene la capacidad legislativa para legislar una ley de carácter básico, el marco que regula las condiciones laborales del personal estatutario. Fuera de ese marco, nosotros tenemos capacidad de gestionar y de legislar cuestiones que negociamos en la mesa sectorial.

Hasta ahora sabíamos que por parte del Ministerio se había llegado a un acuerdo con una serie de sindicatos, CSIF y SATSE, en enero. Posteriormente vimos que se debilitaba una vez que el acuerdo llegaba al Consejo de Ministros. De hecho, pensamos que incluso ya no lo apoyaban ni SATSE ni el resto de los sindicatos. Hace dos días hubo una reunión del Ministerio con estos sindicatos y no tenemos información.

Creo que nosotros planteamos dos opciones. Por un lado, si no hay acuerdo con ningún sindicato, si no hay acuerdo con las comunidades autónomas y si no hay acuerdo con los médicos, lo más razonable sería retirar el Estatuto Marco y volver a empezar, no como una derrota o una victoria de nadie, sino como una oportunidad para buscar consensos.

"Lo más razonable sería retirar el Estatuto Marco y volver a empezar"


Si lo que se ha producido hace dos días es que se ha encontrado un consenso con esos sindicatos y con SATSE, y se ven reconocidos en ese Estatuto Marco, puede respetarse ese Estatuto Marco si es pacífico y está acordado con ellos. Pero habrá que buscar una solución para el colectivo médico y explorar cuáles son esos elementos singulares que tiene: la formación, una formación más larga que ninguna otra, de seis años más un año dedicado a estudiar la oposición, más los cinco años de especialidad; prácticamente son once o doce años para poder trabajar. En segundo lugar, la especial responsabilidad. Y, además, el trabajo de un médico, de momento y hasta que se pueda modificar el sistema de guardias —algo que tardará meses o incluso años—, debe basarse en que la asistencia 24/7 está condicionada por guardias.

Esos tres condicionantes son singulares de la profesión médica y, por lo tanto, no sería poco razonable plantear que hubiera también una singularidad en el reconocimiento de un marco singular para los profesionales médicos. Si hay un acuerdo para un sector, búsquese un acuerdo, respetándolo, para el otro sector.

"Hay que buscar una solución para el colectivo médico y explorar sus elementos singulares"


Entonces, ¿eso pasaría de alguna manera por un estatuto médico, como reivindica la profesión, diferenciado del resto del Estatuto Marco?

Sería un marco singular para la profesión médica.

Otra de las reivindicaciones, precisamente a debate en el Estatuto Marco, que ustedes ya remitieron al Ministerio con una carta en mayo, es la posibilidad de ceder esas competencias directamente a las comunidades autónomas. ¿Euskadi estaría en disposición de crear su propio Estatuto Marco?

Nosotros lo hemos solicitado al Ministerio. En la medida en que no veíamos avance, nos consideramos con capacidad para poder hacerlo y reivindicamos esa capacidad de hacer un Estatuto Marco propio y resolver los problemas desde la proximidad. Lo cierto es que no nos han respondido ni siquiera con un acuse de recibo.

Estamos en disposición porque es un tema que nos preocupa. No es un tema simple, tiene un nivel de complejidad muy alto y no es simplemente decir si es tuyo o es mío. Es muy complejo y tenemos que buscar entre todos un camino, una solución.

Nosotros estamos negociando con los sindicatos y con el Sindicato Médico lo que podemos: la hora de guardia, las tutorías y diferentes elementos. Pero el Sindicato Médico también nos ha dicho que, incluso aunque se lleguen a acuerdos en esos términos, la huelga se mantendría en la medida en que se mantenga ese Estatuto Marco presente.

La única forma que se nos ocurre en estos momentos para poder avanzar es que se retire el Estatuto Marco y vayamos buscando alivios a la situación en las negociaciones de cada comunidad; o que se vuelva a empezar con el Estatuto Marco, con una negociación que busque el consenso global; o bien, si el consenso existe para unos colectivos, que se mantenga y que se busque un consenso específico para el resto. Lo cierto es que los médicos no se sienten representados. Ni siquiera han sido citados hace dos días para participar en las reuniones. Cuando hay un problema, parece que el Ministerio sí cita a unos, pero no cita a otros. Creemos que hay que buscar una solución y que la solución tiene que ser ya.

No podemos asumir con naturalidad que en septiembre haya una huelga indefinida. Lo he dicho desde el principio: la situación para nosotros es insoportable. Es insoportable porque genera una situación en los pacientes. A quienes tienen una patología tiempo-dependiente se les soluciona, sí, pero al resto, al que se retrasa, se le genera un nivel de ansiedad que no es justo que tenga que sufrir, además en una situación en la que no se ve una solución a corto plazo. Yo apelo a la tranquilidad de todos, pero hay que buscar un camino y hay que buscarlo ya.

"No podemos asumir con naturalidad que en septiembre haya una huelga médica indefinida"


En eso hemos sido, desde el País Vasco, muy proactivos. Buscamos una mediación cuando veíamos que no había camino. Después de la mediación, buscamos el consenso con las comunidades para hacer ver que las comunidades sí queríamos colaborar, pero que había que tener un mínimo de consenso. Y ahora buscamos también que, si eso es así, o bien se mantenga uno, o bien se retire, o, si está pactado y es pacífico, se respete. Han hecho una reunión hace dos días y no nos han dicho nada; será que algún tipo de acuerdo hay. Si lo hay, nosotros lo respetamos, pero que se busque un acuerdo, por favor, con el colectivo médico, porque necesitamos un acuerdo.

Volviendo al panorama autonómico, Euskadi se encuentra ahora inmersa en una gran oferta de empleo público, con más de 100.000 aspirantes en el caso de la sanidad. ¿Qué impacto va a tener, a nivel asistencial, la incorporación de estas personas?

Bueno, 100.000 no se incorporan. Lo que quiero decir es que esas 100.000 personas muestran que es un sistema atractivo para el ciudadano. No solamente se ha presentado gente del País Vasco, sino también de otras comunidades... de Cantabria, Burgos, León, Asturias, Madrid.

Ha habido una representación masiva: 100.000 personas que se han juntado en un fin de semana para nueve categorías. Nosotros estamos continuamente con el personal. Una de las cuestiones más importantes son los profesionales. Hemos estabilizado el año pasado 11.000 plazas, que es una cifra récord. Este año hemos hecho una convocatoria de 5.400 plazas, con una incorporación de nuevas plazas de más de 2.000, también cifra récord de incorporación.

"El año pasado estabilizamos 11.000 plazas en Osakidetza, una cifra récord"


Siempre me gusta poner un ejemplo para ponerlo en contexto. Hace prácticamente 10 años, en 2014, fueron las elecciones sindicales. Ahí votaron en Osakidetza 37.000 personas que tenían nómina, por lo tanto, que trabajaban. Diez años después, votaron prácticamente 9.000 y pico personas más. En diez años, el aumento de la plantilla de Osakidetza ha sido de 9.000 personas más. En los últimos cinco años hemos incrementado un 26 por ciento más la plantilla. El incremento de la plantilla, el refuerzo de personal y la estabilización de la plantilla son para nosotros una de las prioridades.

La semana pasada anunciaron la creación de una nueva herramienta que permitirá escanear lotes y analizar la caducidad de las vacunas, especialmente para evitar que se dé un caso como el que se produjo con población infantil hace unos meses. ¿Es la solución definitiva para evitar que vuelva a producirse un caso de estas circunstancias?

El riesgo cero en medicina no existe. Lo que hemos hecho es crear un comité que ha evaluado todo el procedimiento. El procedimiento tiene sus elementos de seguridad en ocho puntos distintos y lo que se ha hecho es reforzar esos puntos de seguridad para que no dependan solo de una persona, sino también de un elemento electrónico y de un doble contraste.

En el caso de la pistola que citas, el sistema lo que hace es marcar digitalmente, como una especie de semáforo en el sistema electrónico, si la vacuna está bien, sin caducidad y bien mantenida para administrarse o no. Eso establece un doble control sobre el control de la propia persona que la va a administrar, que tiene que cumplir los siete correctos.

¿Con todo se garantiza el riesgo cero? No. El riesgo cero no existe porque en la vida no hay riesgo cero. Lo que sí garantizamos es que estamos con mil ojos, que el sistema tiene todas las garantías posibles y que somos innovadores en todo el Estado. Los sistemas de data matrix y de control que se están poniendo en marcha son pioneros.

Con eso garantizamos que todas las acciones que se puedan producir las vamos a controlar y corregir. Ese es el compromiso que tenemos: reforzar el sistema, fortalecerlo y evitar que genere daño. Eso sí lo estamos consiguiendo. El sistema no produce daño; el sistema vigila más, controla más y establece las soluciones de una forma más rápida.

"Hemos creado un comité que ha evaluado el procedimiento de las vacunas"


Uno de los grandes desafíos de la sanidad, tanto vasca como del conjunto de España, es la salud mental. Sin embargo, se produce una paradoja: la cantidad de psicólogos que terminan su residencia con el PIR cada año es reducida para las necesidades de este campo. Ante esta situación ¿se plantea Euskadi contratar psicólogos sin PIR en Atención Primaria?

Nosotros hemos ido al máximo número de plazas PIR que se pueden convocar. Hemos incrementado la capacidad docente de las unidades al máximo que nos permitía la acreditación que tenemos. Es verdad que cada año pueden acabar 10 o 12; no sé ahora exactamente el número.

Lo que hemos hecho es un despliegue de psicólogos generales en Atención Primaria en una prueba piloto con dos criterios. Hemos distribuido alrededor de 13 centros de salud atendiendo a dos criterios: por un lado, el consumo de benzodiacepinas, los que tienen más consumo de benzodiacepinas; y, por otro, los que tienen un nivel socioeconómico más bajo.

Con esos dos elementos cruzados hemos hecho ese despliegue inicial en una prueba piloto que vamos a valorar en 6 y 12 meses. Busca, fundamentalmente, dar respuesta a consultas de Atención Primaria: un tercio de las consultas están motivadas por elementos de bienestar o de malestar emocional. Lo que intentamos es que estos psicólogos filtren, analicen a estos pacientes e identifiquen a aquellos que puedan ser candidatos a un psicólogo clínico. Entonces los derivarían a la red de salud mental, donde están los psicólogos clínicos en estos momentos.

Euskadi participa desde hace aproximadamente un mes en un estudio para desarrollar sus propias terapias CAR-T, una de las grandes revoluciones asistenciales en este momento. De hecho, esta misma semana China presentó uno de sus grandes avances en tumor sólido. ¿Qué esperanzas cree que tiene este estudio y hacia dónde va el camino de la sanidad vasca en las CAR-T?

Las CAR-T están ubicadas en el Hospital Universitario Donostia. Son unas terapias que tienen un nivel de eficacia altísimo y también un impacto económico alto. Nosotros somos prudentes, pero ambiciosos, y además nos gustaría que esa terapia CAR-T también se extendiera al Hospital Universitario de Cruces para el año que viene. Estamos intentando trabajar para que esa terapia fuera lo más accesible posible y también trabajando con institutos de investigación de Gipuzkoa y Bizkaia para no depender de la industria privada, sino tener nuestros propios desarrollos.

Otro de los retos en los que está inmersa la comunidad es la instalación de una unidad de protonterapia, que exige unas obras muy complejas porque hay que construir un búnker. ¿Cuáles son las fechas previstas? ¿Se mantiene la idea de que antes de acabar 2027 se podrá atender al primer paciente?

Antes de acabar 2027 o al principio de 2028, creo que básicamente sí. Es una obra compleja. Ahora, además de la instalación, viene probablemente la unidad de actuación, que es como una especie de unidad nuclear. Hay que ubicarla, taparla con una estructura de hormigón compacta y luego tiene un tiempo, prácticamente un año, de estabilización y equilibrio.

Hay unos plazos técnicos que obligan a que tengamos que ir detrás de cómo van los plazos de construcción y de estabilización. Si se cumplen, estaríamos al final de 2027 o al principio de 2028 con la posibilidad de iniciar los tratamientos.

Durante este tiempo, todos los profesionales se están formando, tanto los radiofísicos como los oncólogos radioterapeutas, en el tratamiento de estos pacientes. Tenemos ya dibujado el mapa de cuáles son los primeros pacientes y qué comunidades se afectarían.

"Tenemos ya dibujado el mapa de cuáles serán los primeros pacientes de protonterapia"


También anunciaban esta semana su intención de que Osakidetza, a través de la sanidad pública, pueda asumir la realización de todos los abortos, las interrupciones voluntarias del embarazo, algo que responde también a la ley en vigor. ¿Cómo van a poder materializarlo? Entiendo que también exige un despliegue de recursos humanos.

Nosotros ya atendíamos de forma directa las interrupciones voluntarias del embarazo en situaciones de riesgo para la madre. Lo que se hacía en centros autorizados, financiados por el Departamento de Salud, era el resto de interrupciones voluntarias del embarazo. Nuestro compromiso ahora es integrar todas esas interrupciones en el sistema público.

La integración de todas esas intervenciones tiene una particularidad: preservar la intimidad de la mujer. Ese es el principal derecho que nos gustaría preservar ahora mismo, y queremos que sea lo más garantista posible. Es verdad que dentro de todas esas interrupciones voluntarias del embarazo se ha producido una evolución en la que ya no todas requieren una actuación quirúrgica, porque muchas son medicamentosas.

La idea es empezar después del verano con el volumen más importante, que es el 80 por ciento. Hemos dado un plazo de dos años para integrarlas todas y hemos hecho un plan de actuación en los diferentes hospitales de la red para integrarlo a través de las matronas de Atención Primaria. Es una estructura que no nos resulta especialmente compleja.

Lo que queremos es hacerlo con las máximas garantías para la mujer. Además, queríamos ser ejemplares en el hecho de que es un derecho de la mujer que queremos amparar desde el sistema público, de forma pública e integrada también en la propia asistencia. No derivarla a un centro, aunque fuera un centro autorizado, sino integrar ese compromiso con la salud de la mujer también en Osakidetza.

La inteligencia artificial está cambiando a ritmos acelerados la asistencia sanitaria. Ya hay transcriptores en buena parte de las consultas y también se están empezando a introducir chatbots para atender a los pacientes. ¿Cómo va a desplegar la inteligencia artificial la sanidad vasca?

Precisamente la inteligencia artificial y los datos van a ser uno de los motores transversales de la transformación que quiere hacer Osakidetza. Nosotros hasta hace poco lo que medíamos era actividad. De hecho, los datos de Euskadi, para una población que prácticamente no ha crecido —somos 2.200.000 habitantes, con apenas un crecimiento del 3 por ciento desde hace 20 años—, muestran que en 20 años hemos duplicado el número de intervenciones quirúrgicas, en 10 años hemos multiplicado por 2,5 el número de consultas y en 5 años hemos duplicado el número de pruebas diagnósticas. Siempre me sale el número de las resonancias, porque en dos años hemos aumentado en 30.000 resonancias.

Tenemos una actividad extraordinaria. Lo que queremos es pasar a medir no solamente actividad, sino lo que conseguimos con esa actividad: los resultados en salud. Para eso, los datos y la inteligencia artificial van a ser extraordinarios.

Tenemos inteligencia artificial desplegándose ya para transcriptores de voz, tanto en castellano como en euskera. Hemos hecho una prueba en 15 centros de salud y ya estamos en disposición de desplegarlo. Tenemos inteligencia artificial para imágenes de dermatología, de oftalmología, para imágenes radiológicas y para los cribados oncológicos, tanto de cérvix como de mama.

La inteligencia artificial está siendo el elemento transformador, el elemento que nos va a ayudar, siempre con una visión dirigida, a que esa actividad tan extensa y tan amplia que tenemos pueda ir ordenándose y pueda también hacerse en un plazo menor. La digitalización, por ejemplo, de la anatomía patológica nos permite incluso que los resultados sean mucho más rápidos que antes.

La inteligencia artificial está en todos los ámbitos, desde Atención Primaria hasta el tratamiento del cáncer en un hospital.

La entrevista al consejero de Salud del Pais Vasco ha sido en el plató de Redacción Médica.

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