La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (
Airef) ha planteado al Servicio Navarro de Salud - Osasunbidea, elaborar un
plan director de infraestructuras sanitarias de medio-largo plazo con
prioridades claras y criterios de inversión que estén alineados al Plan de Salud de la región, como primera conclusión de un estudio que analiza la situación de las infraestructuras y equipamiento en la autonomía.
Es precisamente dicha evaluación la que pone de manifiesto la
ausencia de un marco estratégico consolidado que guie la planificación de inversiones, generando una gestión fragmentada "con decisiones que responden a demandas inmediatas". A esto se suma que "la contratación de nuevas obras o reformas
carece de criterios sistemáticos y objetivos".
En el ámbito de Atención Primaria, el informe destaca que Navarra dispone de una red más extensa que la media nacional, pero que está
marcada por la antigüedad de sus instalaciones. "El 60 por ciento supera los 30 años de vida", remarca el documento. En tanto, en el ámbito Hospitalario, cuenta con el uso eficiente de la dotación de camas hospitalarias y una alta calidad quirúrgica, "lo que contrasta con la limitada disponibilidad de camas en Cuidados Intensivos, una de sus principales debilidades".
Son estas carencias, tal como subraya, las que definen la
necesidad de un marco planificado de inversión que combine aspectos como renovación y modernización de los centros, de una manera equitativa en todo el territorio.
Equipamiento de alta tecnología y sistemas de información
En términos de equipamiento de alta tecnología, la Airef constata un "buen punto de partida", aunque considera que su parque en la última década ha sido
más moderado que la media nacional. En cuanto a cifras, a cierre de 2022, el 55 por ciento de los equipos superaban los 10 años de antigüedad, estando por encima de las recomendaciones internacionales. Aquí, destacan que se debe disponer de un
inventario integral y sistemas de información consolidados para asegurar una utilización más eficiente y equitativa de los recursos.
Además, esa falta de sistemas de información consolidados se evidencia en la
gestión de infraestructuras, equipamiento y personal; por lo que se propone implementar un
sistema centralizado y unificado "que garantice la unicidad de la información, la interoperabilidad con plataformas financieras, logísticas y de recursos humanos, la automatización de procesos y el uso de herramientas de análisis predictivo, de forma que se optimice la toma de decisiones y la gestión preventiva".
Recursos humanos en Osasunbidea
Un
segundo informe de la Airef está dirigido a analizar la
política de recursos humanos del sistema sanitario navarro, que al tener un régimen foral, le confiere mayor capacidad de autogobierno. Sin embargo, aún hay desafíos estructurales por combatir como la "fragmentación competencial entre distintos agentes institucionales -el Departamento de Salud, el Servicio Navarro de Salud y el Departamento de Interior, Función Pública y Justicia-, que
reduce la agilidad en la gestión" del personal; una "elevada temporalidad, especialmente en Enfermería", y un modelo "retributivo con un peso predominante de los componentes fijos y
escasa vinculación al desempeño".
Es esta fragmentación, según puntualiza, la que genera "falta de agilidad en la provisión de los recursos humanos y sistemas de priorización no coincidentes por la
falta de un instrumento común de planificación, coordinación y comunicación". Esto suma a "desajustes entre plazas dotadas y ocupadas", así como "heterogeneidades territoriales entre zonas básicas de salud".
Para ponerle una solución, la Airef propone
reforzar los mecanismos de coordinación entre los agentes implicados con la creación de canales institucionales estables, comisiones técnicas mixtas para la planificación de aspectos clave y la
elaboración de un plan estratégico conjunto de recursos humanos a medio y largo plazo.
En tanto, para
reducir la temporalidad en el servicio, propone
consolidar un modelo de planificación plurianual de ofertas públicas de empleo, con "cronogramas claros y prioridades definidas por categorías, que permitan asegurar un
ritmo constante de convocatorias, mejorar la coordinación entre procesos y anticipar las necesidades futuras mediante herramientas de análisis predictivo". Los incentivos también están contemplados con la
revisión del sistema retributivo para reforzar los vinculados a la eficiencia, la calidad asistencial y la motivación profesional.
Listas de espera y reducción de tiempos de atención
Los tiempos de espera "presentan un
deterioro relevante desde la pandemia", tanto en Atención Primaria, en donde el porcentaje de consultas con espera superior a cuatro días aumentó del 9,3 por ciento al 16,8 por ciento en Medicina de Familia; del 13,5 por ciento al 15 por ciento en Enfermería; y del 2,4 por ciento al 4,4 por ciento en Pediatría entre 2016 y 2023, según los datos del estudio. El 73 por ciento de los servicios -de la misma manera- aumentaron los tiempos de espera para primeras consultas y "el 80 por ciento
empeoraron sus tiempos quirúrgicos en el mismo periodo".
Por ello, la propuesta de la Autoridad son medidas que estén dirigidas
tanto a la demanda, con protocolos de adecuación, herramientas digitales o educación sanitaria;
como a la oferta, con telemedicina, ampliación de horarios y optimización de agendas. Todo acompañado de "un sistema de seguimiento territorial que permita detectar situaciones críticas de forma temprana".
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