La
Consejería de Salud ha decidido
intervenir en la tensión existente entre sindicatos y patronal por la falta de acuerdo en un nuevo convenio para la sanidad privada, que permanece sin renovarse desde 2010.
El consejero Juan José Pedreño asumirá un papel de intermediación para intentar desbloquear una negociación que afecta a unos 7.000 trabajadores del sector en la Región de Murcia, empleados en hospitales, clínicas y otros centros privados.
Comisiones Obreras y UGT vienen denunciando que gran parte de estas plantillas continúan percibiendo
salarios muy próximos al Salario Mínimo Interprofesional y arrastran más de quince años sin mejoras laborales.
Ese fue el compromiso que trasladó el titular de Salud tras el encuentro celebrado este martes con las secretarias generales de ambos sindicatos, Teresa Fuentes (CCOO) y Paqui Sánchez (UGT). En la reunión también participaron Miguel Ángel López y Juan Crevillén, responsables del área sanitaria de estas organizaciones, junto a cargos de la Consejería y del Servicio Murciano de Salud (SMS).
El contacto se produjo después de que las centrales sindicales enviasen días antes
una carta tanto a Pedreño como al presidente regional, Fernando López Miras, para informarles de la situación y solicitar una implicación directa del Gobierno autonómico en el conflicto.
Durante la reunión, los sindicatos reclamaron que
la Consejería introduzca una “cláusula social” en sus criterios y
evite renovar concesiones a aquellas empresas del ámbito privado que, según advierten, sigan manteniendo sueldos bajos para sus trabajadores.
Según el comunicado difundido este miércoles, Pedreño se comprometió a mantener conversaciones con la patronal de hospitales privados, la Unión Murciana de Hospitales y Clínicas (UMHC), con el objetivo de impulsar avances que permitan cerrar la renovación del convenio en el menor plazo posible. En el encuentro estuvieron presentes también la directora gerente del SMS, Isabel Ayala, y el secretario general de la Consejería, Andrés Torrente.
Los sindicatos destacan pasos adelante
Tras las concentraciones de la pasada semana en el
Hospital de Molina de Segura y el Hospital Virgen de la Caridad de Cartagena,
ambos del grupo Ribera Salud, CCOO y UGT aseguran que empiezan a apreciarse movimientos que podrían favorecer el desbloqueo del convenio. Además, valoran que la Consejería haya comenzado a adoptar una posición más activa, dejando de “ponerse de perfil” ante grandes empresas que, según critican, reciben decenas de millones de euros en fondos públicos por servicios que deberían ser asumidos por el sistema sanitario público.
La cuestión es que cuando el convenio expiró en 2010 no existía cláusula de ultraactividad, lo que provocó que las condiciones laborales pasaran a regularse por el Estatuto de los Trabajadores, con la consiguiente pérdida de derechos y de poder adquisitivo. De hecho, en una comparecencia conjunta hace dos semanas, ambos sindicatos llegaron a denunciar que numerosos empleados del sector soportan condiciones laborales que calificaron como de “esclavitud”.
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