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Madrid activa un programa que protege la fertilidad de niñas con cáncer

Pone en marcha el Programa de Preservación de Tejido Ovárico destinado a pacientes menores de 18 años

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Dáiz Ayuso, visita las instalaciones.

25 feb 2020. 18.55H
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La Comunidad de Madrid ha puesto en marcha el Programa de Preservación de Tejido Ovárico para proteger la fertilidad de niñas con cáncer, de manera que cuando sean adultas "tengan libertad de elegir si quieren ser madres, sin que ese proceso oncológico se lo trunque". Así lo ha manifestado la presidenta del Gobierno regional, Isabel Díaz Ayuso, en la presentación del programa, que ha tenido lugar en el Centro de Transfusión de la Comunidad de Madrid, donde se encuentra el Banco de Tejidos, en el que se almacena el tejido ovárico.

El programa ya ha atendido a cuatro pacientes y se estima que medio centenar podrá beneficiarse cada año. En el acto ha participado el padre de una niña de año y medio con un tumor maligno vaginal a la que han extraído tejido ovárico para que en un futuro pueda tener hijos. El padre de esta niña ha recordado a la administración que "estos son los temas por los que hay que luchar, la sanidad, la salud, y, sobre todo, los niños".

Esta iniciativa ha sido desarrollada por los profesionales del Servicio Madrileño de Salud, bajo la coordinación de la Oficina Regional de Coordinación de Trasplantes. Cuenta con la participación de la Oficina Regional de Coordinación Oncológica, cinco hospitales de la red pública --Gregorio Marañón, Clínico San Carlos, La Paz, 12 de Octubre y Niño Jesús-- y el SUMMA 112, encargado del traslado del tejido.


Programa multidisciplinar 


Se trata de un programa multidisciplinar en el que intervienen profesionales sanitarios de Pediatría, Cirugía Pediátrica, Reproducción Asistida, Oncohematología Pediátrica, Obstetricia y Ginecología y Técnicos de Laboratorio.

En la presentación también han participado algunos profesionales, como la jefa de la Unidad de Oncología Pediátrica del Hospital Universitario Gregorio Marañón, quien ha expresado que los oncólogos pediátricos viven el presente de forma intensa pero también les gusta hablar de futuro, y más cuando ven una mejora de la supervivencia de niños y adolescentes. "Ante el aumento de esta supervivencia nos fijamos en otros detalles, la pérdida de la función de reproducción", ha indicado. Asimismo, ha precisado que este programa "va más allá de preservar ovocitos".

Por su parte, el jefe del Servicio de Reproducción Asistida del Gregorio Marañón, Federico Pérez Millán, ha explicado que en niñas prepúber la técnica de preservación de ovocitos no puede ser aplicada, pero sí la de tejido ovárico, que incluso puede dar lugar a una reproducción natural después de ser trasplantado.

Millán ha subrayado que las pacientes potenciales son menores de 18 años en riesgo de pérdida de fertilidad por exposición a tratamientos oncológicos, pudiéndose beneficiar "una gran parte" de las pacientes en edad infantojuvenil sin poner en riesgo el tratamiento. A su juicio, este programa pone a la sanidad madrileña "en el lugar donde la atención oncológica de Madrid debe estar", ya que "la preservación de la fertilidad no es una moda, no es una tendencia, no es un argumento que pueda resultar atractivo desde el punto de vista científico, sino que es una herramienta que debe formar parte del plan de cuidados del paciente oncológico".

En la misma línea, el especialista en Oncología Ginecológica del Hospital Clínico San Carlos Javier García Santos, ha afirmado que "el diagnóstico del cáncer, el tratamiento y su cura debe continuarse con cuidar a los pacientes, cuidarles en su camino posterior".

Asimismo, ha subrayado que la preservación de tejido ovárico ha dejado de ser un procedimiento experimental, que no están "vendiendo humo" y que en España ya había tres comunidades autónomas donde se llevaban acabo estos procedimientos, a las que ahora se suma Madrid.

Según datos ofrecidos por este especialista, entre un 10 y un 15 por ciento de los diagnósticos de cáncer afectan a menores de 40 años; la supervivencia en niños es superior al 80 por ciento y en adultos a un 70 por ciento, y entre el 5 y el 6 por ciento de la población en edad de concebir son supervivientes de un cáncer.

En el acto también ha participado una joven sometida a un proceso de preservación ovárica que ha estaba convencida de que quería ser madre y que está "súper contenta" de haber tomado ella misma la decisión. El proceso se inicia con la identificación de los pacientes mediante una evaluación conjunta de cada caso por los profesionales sanitarios, evaluando e informando de los riesgos y beneficios que existen en cada caso al paciente y a los padres o tutores en el caso de tratarse de menores.


Cirugía mínimamente invasiva


Una vez completado el proceso de selección e información se procede al procedimiento quirúrgico mediante cirugía mínimamente invasiva-laparoscopiapara la extracción del tejido. Éste es analizado en el hospital para comprobar que no existen células tumorales y continuar con el proceso.

Posteriormente el SUMMA 112 traslada a temperatura controlada (4º a 10º) el tejido ovárico al Centro de Transfusión, donde es identificado y codificado conforme a la normativa de la Unión Europea y se procede a su preparación, congelación y su crioconservación en el Banco de Tejidos. El proceso es realizado en condiciones de máxima seguridad en la Sala Blanca del Centro de Transfusión.

Todo el proceso es coordinado por la Oficina Regional de Coordinación de Trasplantes de la Comunidad de Madrid con el objetivo de garantizar la calidad y seguridad. Este procedimiento debe realizarse en un intervalo de 6 horas desde que se realiza la extracción hasta que el tejido ovárico se deposita en el banco de tejidos una vez congelado para su crioconservación.


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