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Un tratamiento mejora el pronóstico de los pacientes después de un ictus

Las posibilidades aumentan hasta un 59% de que el paciente obtenga una excelente recuperación a los tres meses

De izquierda a derecha: Josefina Castro, directora del ICN, Ángel Chamorro, jefe de la Unidad de Ictus, Arturo Renú, neurólogo de la Unidad de Ictus, Maria Barranco, paciente del estudio.

10 feb 2022. 21.30H
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Un nuevo tratamiento, que consta de combinación de varios, mejora el pronóstico de los pacientes de ictus de forma significativa. Así lo demuestra un estudio coordinado por investigadores del Hospital Clínic-Idibaps y publicado en la revista JAMA, que apunta a la administración de un tratamiento después de la intervención para atrapar el trombo.

Según los investigadores, este trabajo supondrá un cambio de paradigma en el tratamiento del ictus isquémico. Los resultados del estudio indican que, administrando este tratamiento, se aumentan hasta un 59 por ciento las posibilidades de que el paciente obtenga una excelente recuperación y sin secuelas a los tres meses del procedimiento.

"Estamos dando un fármaco que se solía dar antes de la realización del tratamiento, a hacerlo después. Así, primero restablecemos la circulación en la arteria principal y después damos el fármaco, que es eficaz deshaciendo los trombos más pequeños", ha asegurado Arturo Renú, neurólogo de la Unidad de Ictus y coordinador del ensayo en el Hospital Clínic.

Renú ha añadido que "a pesar de las enormes dificultades ocasionadas por la pandemia del covid, este ensayo clínico ha obtenido unos resultados extraordinarios en el tratamiento del ictus isquémico que cambiarán las guías clínicas en cuanto a su tratamiento".

¿En que ha consistido el estudio?


La clave en un ictus isquémico para preservar la función del área del cerebro afectada y conseguir que los pacientes se recuperen con las menos secuelas posibles es restablecer la circulación después de sufrirlo. El estudio ha sido diseñado y coordinado por Ángel Chamorro, jefe de la Unidad de Patología Vascular Cerebral del grupo de investigación Enfermedades cerebrovasculares del Idibaps y cuyos resultados se presentarán en la Internacional Stroke Conference en Nueva Orleans.

La trombectomía mecánica es un tipo de tratamiento que consiste en la introducción de un catéter por la arteria femoral a través del cual se hace avanzar un stent hasta la arteria obstruida con el objetivo de capturar, entre las mallas del stent, el trombo y extraerlo después de la circulación.

"En cerca de un 80 por ciento de los casos conseguimos que la sangre vuelva a circular con normalidad pero hemos observado que a los tres meses el porcentaje de personas que están completamente libres de secuelas es del 27 por ciento", ha explicado Chamorro. Esta diferencia de porcentajes evidencia que el tejido del cerebro cercano a la formación del trombo va a morir, aunque la sangre vuelva a circular con aparente normalidad. Por ello, lo que se plantea en el estudio es que, aunque la artería principal esté abierta, existe afectación a nivel de la microcirculación cerebral.

¿Cuántos pacientes han participado?


La microcirculación queda por debajo del nivel diagnóstico de la arteriografía cerebral que se utiliza para ver la reperfusión después de la trombectomía mecánica. Para restablecerla, los investigadores se plantearon la administración de un fármaco fibrinolítico, que potencia la disolución de los trombos y ayuda a restablecer el flujo sanguíneo, después de la realización de la trombectomía.

En el estudio publicado en JAMA participaron 121 pacientes atendidos en los centros terciarios de ictus en Cataluña. A un grupo de enfermos se le administró el tratamiento fibrinolítico después de la trombectomía mecánica y al otro grupo, placebo después de realizar el mismo procedimiento. En él han participado todos los hospitales terciarios de Cataluña dedicados a la atención del ictus: los hospitales Clínic, Germans Trias i Pujol, Josep Trueta de Girona, Bellvitge, Sant Pau, Hospital del Mar y Vall d’Hebron.

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