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Tratar la artritis reumatoide tiene "ventana de oportunidad" en el Idibaps

Un fármaco promete actuar durante las fases más tempranas de la autoinmunidad para reducir el riesgo de desarrollarla

Raimon Sanmartí, responsable del grupo de Artropatías inflamatorias del Idibaps; e Isabel Haro, jefa de la Unidad de Síntesis y Aplicaciones Biomédicas de Péptidos del IQAC-CSIC.


16 jun 2026. 06.45H
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La artritis reumatoide suele diagnosticarse cuando el daño articular ya ha comenzado. Pero ¿y si fuera posible detener la enfermedad antes incluso de que aparezca? Esa es la posibilidad que abre un ensayo clínico del Instituto de Investigaciones Biomédicas August Pi i Sunyer (Idibaps), en el que el fármaco abatacept redujo significativamente la progresión del reumatismo palindrómico hacia artritis reumatoide. En este contexto, Raimon Sanmartí, responsable del grupo de Artropatías inflamatorias (GRAI) de este centro e Isabel Haro, jefa de la Unidad de Síntesis y Aplicaciones Biomédicas de Péptidos (USiBAP) del Instituto de Química Avanzada de Cataluña (IQAC-CSIC), han participado en este estudio y aseguran en Redacción Médica que, para ellos, el hallazgo va más allá de un nuevo tratamiento: representa una prueba de que actuar durante las primeras fases de la autoinmunidad puede modificar el curso natural de la enfermedad. El reto ahora es identificar qué pacientes se beneficiarán realmente de este enfoque y cuánto tiempo persisten sus efectos.

El ensayo Palaba ha comparado durante dos años el tratamiento estándar con hidroxicloroquina frente al abatacept en 70 pacientes con reumatismo palindrómico y biomarcadores positivos. Los resultados mostraron una reducción muy significativa del riesgo de desarrollar artritis reumatoide. Pero para sus autores, la verdadera importancia del trabajo reside en algo más profundo: demostrar que existe una "ventana de oportunidad" terapéutica para intervenir antes de que una enfermedad autoinmune se haga crónica e irreversible.

Actuar sobre el sistema inmunitario antes de que sea tarde


La idea que dio origen al ensayo surgió de un creciente consenso en Reumatología: la artritis reumatoide comienza años antes de que aparezcan los síntomas persistentes y el daño articular. "La activación de los linfocitos T juega un papel relevante en las fases más iniciales de la artritis reumatoide", explican los investigadores. Así, abatacept actúa precisamente bloqueando la señal de coestimulación entre las células presentadoras de antígeno y los linfocitos T, inhibiendo así su activación.

Intervenir entonces en este punto temprano de la cascada inflamatoria podría impedir que la enfermedad se establezca. "Actuando en estas fases tan precoces se podría impedir el desarrollo y posterior perpetuación de la artritis persistente", afirman.

La hipótesis no surgió de la nada. Estudios previos en artritis reumatoide habían mostrado que los pacientes con autoanticuerpos positivos respondían especialmente bien a este fármaco. Además, ensayos como el Apippra, realizado en personas con alto riesgo de desarrollar artritis reumatoide, ya habían apuntado que el abatacept podía retrasar la aparición de la enfermedad.

Todos los pacientes incluidos en Palaba compartían precisamente ese perfil de riesgo: tenían menos de tres años de evolución de síntomas y presentaban factor reumatoide y/o anticuerpos contra proteínas citrulinadas (ACPA).

Un resultado clínicamente relevante


Los resultados del ensayo fueron contundentes. Solo el 20 por ciento de los pacientes tratados con abatacept desarrolló artritis reumatoide, frente al 50 por ciento de quienes recibieron hidroxicloroquina. Sin embargo, Sanmartí y Haro subrayanque las cifras son incluso más llamativas cuando se analizan los datos observados directamente: "Los porcentajes se sitúan en el 10 y el 36 por ciento, respectivamente". "Ambos resultados son muy relevantes desde el punto de vista clínico", señalan, ya que "la gran mayoría de pacientes tratados con abatacept no desarrollan la enfermedad".

Existe además un dato especialmente significativo para los investigadores: durante el primer año de seguimiento, cuando los pacientes recibían la dosis completa del fármaco, ningún paciente tratado con abatacept fue diagnosticado de artritis reumatoide. Los beneficios no se limitaron a evitar la progresión. Los pacientes también experimentaron menos crisis inflamatorias, episodios más leves y una mayor frecuencia de remisión completa.

Desde el punto de vista de la práctica clínica, esto plantea una pregunta inevitable: ¿Es posible cambiar la historia natural de una enfermedad autoinmune? "Podemos intervenir de forma precoz para modificar el curso natural de la enfermedad y reducir el riesgo de que los pacientes desarrollen enfermedades más graves e irreversibles", aseguran.


Limitaciones del estudio y preguntas sin respuesta


Pese al entusiasmo, los investigadores insisten en que los resultados deben interpretarse con cautela. El estudio incluyó a 70 pacientes, una cifra relativamente pequeña. Sin embargo, defienden que la población estaba muy seleccionada. Los criterios de inclusión exigían menos de tres años de evolución, ausencia de tratamientos previos y biomarcadores positivos.

"Era una población muy enriquecida, con alto riesgo de desarrollar artritis reumatoide en un futuro cercano", explican. La principal limitación, reconoce, es que el ensayo tuvo un diseño abierto y no doble ciego. Aun así, considera que el desenlace principal del estudio es especialmente robusto: el diagnóstico de artritis reumatoide según criterios clínicos establecidos.

Pero la gran pregunta sigue siendo otra: ¿Qué ocurrirá dentro de cinco o diez años? "No tenemos ahora mismo una respuesta a esta pregunta, que es sumamente interesante", admiten. Tras finalizar el ensayo, el abatacept fue retirado porque todavía no tiene indicación para el reumatismo palindrómico. Ahora los investigadores siguen a los pacientes mediante el estudio Palaba-5.

"Nuestra hipótesis es que es probable que las curvas se vayan acercando, pero que siga habiendo diferencias entre los dos grupos", explican, añadiendo que "un tratamiento inmunomodulador potente y precoz puede evitar la progresión a artritis reumatoide en un número significativo de pacientes".

Los biomarcadores: la clave para evitar el sobretratamiento


Aunque el abatacept mostró mejores resultados, los investigadores insisten en que no todos los pacientes con reumatismo palindrómico necesitan necesariamente un tratamiento intensivo. De hecho, una parte importante de quienes recibieron hidroxicloroquina tampoco desarrolló artritis reumatoide: "Esta circunstancia pone en evidencia que podríamos estar realizando un sobretratamiento".

Los resultados mostraron pocas diferencias significativas entre ambos tratamientos, aunque sí se observó cierta tendencia a la disminución de algunos anticuerpos en los pacientes tratados con abatacept. Sin embargo, Haro recuerda que la relación entre biomarcadores y respuesta clínica sigue siendo compleja. "Los resultados descritos en la literatura acerca del efecto de los fármacos biológicos sobre los autoanticuerpos son bastante discordantes y no suelen guardar correlación con la respuesta clínica", explica.

Aun así, consideran que la búsqueda de biomarcadores predictivos es el gran reto de los próximos años. "Si lográramos detectar aquellos factores predictivos de progresión podríamos tratar a estos pacientes de una forma más intensiva y con resultados más eficientes", señala.

El seguimiento a cinco años del estudio Palaba podría aportar algunas respuestas. El objetivo es analizar si el perfil de autoanticuerpos al inicio y su evolución posterior permiten identificar con precisión qué pacientes desarrollarán artritis reumatoide.

Hacia una Medicina preventiva en Reumatología


Para ambos investigadores, el reumatismo palindrómico constituye una especie de laboratorio natural para estudiar las fases previas de la artritis reumatoide. "Hoy sabemos que bajo este fenotipo intermitente se esconde una posible evolución hacia una enfermedad grave", señalan.

El futuro pasa, en su opinión, por combinar terapias dirigidas con medidas preventivas no farmacológicas. Evitar el tabaquismo, controlar la obesidad o tratar adecuadamente la enfermedad periodontal podrían contribuir también a reducir el riesgo.

Sanmartí cree que la Reumatología se encuentra ante una oportunidad histórica. "Muchos reumatólogos estamos convencidos de que para llegar a una remisión permanente e idealmente a la curación debemos actuar antes de que la artritis se haya hecho persistente y se cronifique".

Pero para ello será necesario convencer también a los pacientes de iniciar tratamientos cuando todavía no existe una enfermedad plenamente desarrollada. "Debemos saber aprovechar esta ventana de oportunidad que se nos presenta", concluyen.
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Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Redacción Médica está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.