Miércoles, 21 de enero de 2015, a las 18:54
Redacción. Barcelona
La Consejería de Salud de la Generalitat de Cataluña ha atendido las recomendaciones de la Autoridad Catalana de Protección de Datos (ACPD) sobre la inclusión de medidas de mayor privacidad en el plan VISC+, sobre transferencia de datos sanitarios, para blindar el anonimato y los derechos ciudadanos.

El consejero de Salud, Boi Ruiz.

Así lo han señalado la directora de la ACPD, Maria Àngels Barbarà, y el director de la Agencia de Calidad y Evaluación Sanitarias de Catalunya (Aquas), Josep Maria Argimon, que prevé que el plan vuelva en tres semanas al Parlamento autonómico para ser aprobado, después de que la cámara catalana frenara el proyecto en octubre del año pasado, precisamente tras el informe de la ACPD.

“Lo más importante es que ahora los niveles de seguridad del proyecto siguen la normativa más estricta sobre datos personales”, ha subrayado Argimon, que ha argumentado que se ha reforzado aún más el diseño de seguridad para que no haya sombra de duda sobre la protección de los datos de la ciudadanía.

Como novedad, el proyecto, que gestionará una empresa privada tras un concurso, llevará a cabo una tarea de “doble anonimización de los datos”, que cuando llegan al Catsalut son codificados, han explicado Barbarà y Argimon.

Así, el plan prevé dotarlos de un nuevo código para su mayor “descontextualización y despersonalización” cuando sean utilizados en un proyecto de investigación.

Una de las concreciones es que, por ejemplo, no aparecerá la edad de un anciano de 105 años al lado de algunas referencias de salud –por la facilidad de su reidentificación–, y en los códigos se referirá a esta persona simplemente como un mayor de 90 años.

Información genética

Otra de las aportaciones es que la Aquas descarta por escrito el uso de información genética de los pacientes, aunque el departamento no dispone de entrada de esta información como tal, a no ser que un paciente haya decidido aportarla para un ensayo o un proyecto de investigación concreta, ha matizado el director de la agencia.

El plan, que según Salud sigue el “espíritu inicial”, también se compromete por escrito a no derivar datos de pacientes a empresas de trabajo temporal (ETT), de publicidad y aseguradoras.

“Nunca habíamos pensado que una empresa de publicidad podría estar interesada en esta información”, y de todas formas el comité de ética que revisará esta transferencia hubiera parado una cesión de datos a estas empresas, pero la inclusión de esta medida es para mejorar el nivel de seguridad del plan, ha argumentado Argimon.

Opción de salir del sistema

También existirá la posibilidad de que los ciudadanos puedan hacer un opt-out, que significa salir del sistema para que no sea procesada ninguna información sobre su historial médico, ha indicado Argimon.

Sobre el análisis de riesgos de privacidad, ha dicho que Cataluña se ha avanzado a una posible normativa europea más restrictiva para que la probabilidad de reidentificar a alguien sea "aún más difícil".

Más garantías

La directora de la ACPD ha celebrado que el departamento haya adecuado el plan a las recomendaciones de su agencia, lo que ha dicho que es una “garantía para el proyecto”. Por un lado, no se tratarán los datos genéticos, y se asegura el uso de los datos para finalidades exclusivamente de investigación y evaluación sanitaria, ha celebrado Barbarà.

“No es suficiente con que se hagan las cosas bien hechas, es necesaria una evaluación continuada”, ha señalado la directora de la ACPD, organismo que se encargará finalmente de hacer un seguimiento del proyecto, aunque no es algo obligatorio.