La Salud Pública, en mayúsculas, parece que solo ocupa titulares cuando hay una alerta por la aparición de una enfermedad infecciosa,
como ha ocurrido con el hantavirus durante las últimas semanas.
Pero la salud pública, en minúsculas, se ocupa de muchas más cosas, aunque no se perciba, pero que hace mella desde las pequeñas cosas, como la promoción de estilos de vida saludables, la seguridad alimentaria, la actividad física o la prevención de enfermedades. Así lo hace ver el secretario de Salut Pública de Cataluña,
Esteve Fernández, en una entrevista en
Redacción Médica, que busca
promover la salud pública desde diferentes vertientes,
también junto a ayuntamientos y diputaciones.
Fernández ha destacado las nuevas actuaciones que se podrán realizar en este campo con los
nuevos presupuestos de la Generalitat de Catalunya, cuya prioridad es el
impulso de la Agència de Salut Pública de Catalunya. El secretario de Salut Pública ha asegurado que con ella se podrá "potenciar una
integración efectiva con el territorio y en colaboración" con sus activos. En paralelo con la búsqueda de la sede de la Agencia Estatal de Salud Pública,
Fernández defiende la candidatura de Barcelona por ser "nodo de conocimiento y pool de atracción".
¿Cuál es la última actualización sobre la situación de hantavirus en España?
De tranquilidad absoluta. Hemos cumplido el protocolo del aislamiento con las personas que fueron contactos en el barco. Las dos personas que fueron contactos en el avión, una en Alicante y otra en Barcelona, acaban su cuarentena en casa. No ha habido otros positivos, excepto de los que ya se han informado, y no esperamos que pase nada más. Fue una alerta internacional y, lo dijimos desde el principio, de bajo riesgo para la población. El periodo de incubación de la enfermedad era una de las cosas desconocidas que nos dio la sorpresa con un positivo, pero ya está. La situación es de absoluta tranquilidad y calma.
¿Qué valoración hace del operativo de hantavirus que ha liderado el Ministerio de Sanidad? ¿Entiende las críticas del presidente canario?
La gestión ha sido buena y positiva. Se ha hecho de forma coordinada con el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, que es el organismo del Ministerio que se debe ocupar de estas cosas, conjuntamente con Sanidad Exterior, que depende de la misma Dirección General de Salud Pública, y con muy buena coordinación con las direcciones generales de Salud Pública de las comunidades autónomas o, en nuestro caso, la Secretaria de Salut Pública.
Ha habido reuniones y los equipos técnicos han hecho y pactado los protocolos. La información se ha gestionado de forma impecable, así como la decisión del desembarco en Canarias. Se han mezclado dos elementos. Un poco de infodemia, porque seguramente saltó más a los medios de comunicación y a la opinión pública que sobredimensionaron un problema que desde las administraciones hemos comentado que estaba controlado y que no era un problema de salud pública en el sentido de que tuviéramos una pandemia. Hubo esta infodemia de equiparar el hantavirus con el covid de forma un poco interesada o descabellada por parte de algunos medios, de la opinión pública, influencers o algunos científicos alarmistas o que no saben suficiente del tema y que quieren tener relevancia. La infodemia ha sido mala y, por otro lado, alguna cuestión política en el sentido de que el enfrentamiento entre el Gobierno de Canarias y el Gobierno central no tenía un fundamento técnico real. Por razones humanitarias, como se explicó, no tenía sentido que el barco fuera navegando hasta Holanda. No había garantías de que su desembarco en África fuera el conveniente por los cuidados del tratamiento. Se evacuó a todos los pasajeros correctamente. Las reticencias del Gobierno de Canarias, se han visto desde la comunidad científica en general, con razones científicas y la evidencia, realmente extrañas.
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"La gestión del hantavirus ha sido buena y positiva"
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Covid-19, hantavirus, Ébola... ¿Urge la creación de la Agencia Estatal de Salud Pública?
Urge, pero no justamente por las últimas epidemias, urge por un problema más estructural. La Agencia Estatal de Salud Pública no debe venir a arreglarlo todo, pero puede poner orden en algunas cosas. La gestión del hantavirus no habría sido demasiado diferente. El Ccaes, quien lo ha gestionado pasará íntegramente a la AESP, con lo cual la gestión habría sido muy similar. Es necesaria la Agencia para acabar de concretar algunos de los circuitos, mecanismos y potenciar la coordinación, que en parte lo hace la Dirección General de Salud Pública, pero que necesita de un organismo autónomo que no esté cuestionado por motivos políticos. La AESP será un órgano científico técnico que pueda dar respuesta y coordinarse con los órganos similares de las comunidades autónomas.
La Agencia también coordinará la respuesta ante las olas de calor y puede tener otras funciones, como la evaluación de los programas de cribado, en el centro de la polémica hace unos meses por lo que pasó en Andalucía con el cribado del cáncer de mama. Es un órgano que debe tener suficiente autoridad para poder coordinar las actuaciones de salud pública, que son competencia de las comunidades autónomas, y el Ministerio, a través de la AESP, puede mejorar la coordinación efectiva entre las regiones.
¿Barcelona es favorita para ser la sede?
Me gustaría decir que sí, yo la veo como favorita, pero quien debe decidir si será la sede o no es el Gobierno. Barcelona tiene los ingredientes necesarios para ser la sede de la Agencia, por dos motivos. Uno, por el nodo de conocimiento en salud pública del que disponemos en Barcelona y en Cataluña, diferente al de otras ciudades candidatas. Hay tradición en salud pública, la Agència de Salut Pública de Barcelona, una casi ya lista Agència de Salut Pública de Catalunya, y esto quiere decir una masa crítica de profesionales muy importante, pero además un entorno académico científico que va más allá de lo que puedan ofrecer otras ciudades. El máster en Salud Pública de Barcelona está entre los primeros de las clasificaciones internacionales universitarias, una tradición de Medicina Preventiva y Salud Pública y de Epidemiología con otras instituciones de investigación como es el Instituto de Salud Global o los grupos de investigación del Centro de Investigación Biomédica en Red especializado en epidemiología y salud pública.
Son todo elementos que configuran un nicho de conocimiento muy importante. De conocimiento en investigación, que no es la función de la Agencia, aunque necesita de ella para poder tomar decisiones basadas en la evidencia, pero también un nicho profesional. Y esto tiene una derivada, que es el personal que trabajará en la AESP. Barcelona es una ciudad con atractivo para jóvenes profesionales dedicados a la salud pública, desde la veterinaria, la medicina o la farmacia, pasando por las matemáticas y la estadística, o algunas ingenierías. Es un
pool que puede atraer en todo este ecosistema conocimiento, que es lo que necesita la Agencia.
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"Barcelona es favorita para albergar la Agencia Estatal de Salud Pública por conocimiento y ubicación"
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Y, por otro lado, las instalaciones. Barcelona ofrece una sede impresionante en el recinto de la Escuela Industrial, donde se podrá trabajar bien y desde una ciudad bien conectada internacionalmente con Madrid, Ginebra, sede de la Organización Mundial de la Salud, Copenhague y los centros de control de enfermedades. Puede ser un
pool de atracción para otras agencias. Con ambas cosas, el conocimiento y la sede, la ecuación en Barcelona es buena. El Gobierno dijo que tenía hasta finales de agosto para decidir y ahora se espera que hagan alguna visita o que nos pidan un poco más de información.
¿España debería tener médicos especialistas en enfermedades infecciosas para hacer frente a situaciones como el hantavirus u otras?
Para hacer frente a brotes o enfermedades infecciosas se necesitan más que médicos especialistas en enfermedades infecciosas. En España los hay, oficialmente no, pero hay muchos profesionales que son infectólogos procedentes de la Medicina Interna, porque no hay un MIR de enfermedades infecciosas, aunque las sociedades científicas lo están pidiendo. En Cataluña hay unos cuantos hospitales que tienen servicio propio de enfermedades infecciosas. Las enfermedades transmisibles las vigilan epidemiólogos con formación en Medicina Preventiva y Salud Pública o procedentes de otras disciplinas, porque la epidemiología es una disciplina transversal. Hay farmacéuticos y veterinarios que son epidemiólogos, que es un campo de confluencia, y con otras disciplinas, como son la estadística y las matemáticas. Los infectólogos son necesarios, por supuesto.
¿Con MIR?
Seguramente sería bueno que hubiera una especialidad de enfermedades infecciosas, pero no está en mis manos decidirlo. La opinión, bastante generalizada, pero que hay disensiones, es que debería haberlos. En toda Europa hay infectólogos y aquí pues parece que hay algún tipo de rifirrafe entre las sociedades de medicina interna y las sociedades de enfermedades infecciosas, que creo que se debe superar, se deben entender y ver cuáles son las competencias porque lo que queremos es poder diagnosticar y curar a las personas con enfermedades infecciosas que cada vez son más complicadas, pero al mismo tiempo también poderlas prevenir.
El nuevo presupuesto de la Generalitat permitirá desplegar la Agència de Salut Pública de Catalunya. ¿Qué implica y cómo afectará la estructura del Departament?
Estamos a la espera de que se apruebe el decreto por parte del Govern cuando haya pasado todos los trámites, que esperamos que sea en los próximos meses. Conlleva una reestructuración de la Secretaria de Salut Pública, que en los últimos años ha ido siguiendo el modelo de desarrollo que se quería para la Agència de Salut Pública de Catalunya. Uno de los hitos de la Secretaria es la territorialidad, un despliegue efectivo de la salud pública en el territorio. Se multiplicaron las sedes territoriales, conforme a las regiones sanitarias del sistema sanitario de Cataluña. Tenemos unas unidades centrales, unas subdirecciones centrales de vigilancia epidemiológica, de promoción de la salud, de la protección de la salud y seguridad alimentaria, y otra de adicciones, VIH y hepatitis, que desde la unidad central hacen que esto se extienda en el territorio a través de las subdirecciones territoriales. Este es el esquema de la Secretaria de Salut Pública.
Lo que haremos será traspasar esto a la nueva Agència para potenciar una integración efectiva con el territorio y en colaboración muy estrecha con los activos de salud pública que hay en el territorio. Los municipios y las diputaciones tienen competencias en salud pública y se trata de que trabajemos juntos, técnicos de la Agència, municipales, otros activos comunitarios y de salud pública y Atención Primaria y Comunitaria. Dotamos el país de un organismo autónomo con autonomía de ejecutar, como en el ámbito asistencial, que tenemos una parte que planifica y decide la estrategia y una serie de proveedores que dan el servicio. En este caso, la Agència, que dependerá de la Secretaria, dará el servicio y la Secretaria hará la dirección estratégica, los objetivos de salud pública, los objetivos de investigación en salud pública y los objetivos de pedir ampliar la cartera de servicios. La Agència se dota de órganos para dirigir los recursos humanos y la gestión económica, dentro del Departament, pero con independencia y con un presupuesto propio.
¿Qué otras políticas de salud pública se reforzarán también?
Se ha presentado un nuevo programa de abordaje de las infecciones de transmisión sexual, porque la parte de prevención es prioritaria. Tenemos distintos proyectos en adicciones que se deben consolidar y a través de la Agència también será importante la prevención de la reducción de daños en personas adictas. Otro proyecto importante es el nuevo modelo de promoción de la salud, que quedó algo tocado tras el covid. Se dice que salud pública salió reforzada, pero sobre todo la parte de vigilancia epidemiológica. Queremos darle un toque a la promoción de la salud, con los territorios y los activos de salud comunitarias. Los ayuntamientos tienen competencias en salud pública y algunos hacen y otros no, reciben subvenciones para hacer proyectos y para hacer programas, y lo que queremos es poder actuar de forma más coordinada. Hace falta aterrizarlo en el territorio y poner más recursos para la promoción de la salud, estilos de vida saludables, dieta, ejercicio, consumo de tabaco y de alcohol. Sabemos que se puede hacer mucho para prevenir y para promover la salud de la población, de jóvenes y adultos. Y el otro gran reto es el envejecimiento saludable.
Otros proyectos que están en cartera es la red de inteligencia epidemiológica de Cataluña, que hemos utilizado y tiene presupuesto, de manera que podamos trabajar en red con centros universitarios de alto nivel para utilizar los datos que generamos de vigilancia epidemiológica y que nos permiten avanzarnos a los picos de gripe, para prever cómo evolucionan enfermedades infecciosas o las consecuencias del calor.
Otra cosa importante de la Agència es que la gran subdirección de protección de la salud y seguridad alimentaria la dividiremos en dos. Es muy importante porque era una subdirección que estaba saturada y actúa sobre el control alimentario. También promovemos la mesa de One Health, de abordaje holístico a los problemas de salud desde la medicina, la salud humana, la salud animal y la salud ambiental. Y aquí tenemos un grupo de enfermedades que nos vienen de animales y es uno de los problemas emergentes que debemos intentar prevenir. La aparición de casos importados y evitar que se conviertan en enfermedades endémicas como ya está pasando en algunas otras partes de Europa o incluso de España.
¿Servirán los nuevos presupuestos para ampliar el cribado de cáncer de mama al nuevo rango aprobado por la Comisión de Salud Pública?
Los cribados de cáncer de mama y de colón son de Salut Pública, pero los gestionamos conjuntamente con la Direcció General de Planificació a través del Plan Director de Oncología. El aumento de edad en el cribado de cáncer de colon estaba previsto en estos presupuestos y creo que también los cribados de cáncer de mama. Pero esto no quiere decir que se haga de un día para otro, es una cosa progresiva, porque se hacen por rondas. Lo que se está ya definiendo es cómo se alargarán las rondas de cáncer de colon hasta los 74 años. Falta por ver según las directrices que nos den desde el Consejo Interterritorial cómo lo aplicamos en el cáncer de mama. Al mismo tiempo se están estudiando otras estrategias de cribados en personas de alto riesgo y cribados personalizados.
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"La nueva Ley del Tabaco en España puede ser un muy buen ejemplo para que otros países europeos sigan el mismo camino"
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¿En qué otro país se debe fijar España para la nueva Ley del Tabaco?
Hay algunos países que lo están haciendo bien en algunas cosas, y otros que lo hacen bien en algunas cosas que no lo hacen bien en otras. Hemos seguido mucho lo que se ha hecho en países anglosajones y seguramente debamos aprender mucho aún de lo que se está haciendo en Reino Unido e Irlanda en temas tan cruciales que no entran dentro de la Ley, como es el precio del tabaco, que es muy barato en España y no es una de las medidas que contempla la nueva Ley del Tabaco porque corresponde a Hacienda. Y otra es el empaquetado genérico o neutro, que son medidas eficaces para el control del tabaquismo. Son más de veinte los países que lo han implementado y para nosotros debería ser un ejemplo.
España tiene la oportunidad de liderar los espacios sin humo. Debemos comenzar a hacerlo nosotros porque buena parte de la evidencia científica que genera esta necesidad de proteger más a la ciudadanía del humo y del tabaco en espacios abiertos se ha generado por estudios coordinados y liderados desde Barcelona. Además, la Comisión Europea y el Consejo de Europa han emitido informes pidiendo la ampliación de espacios sin humo a espacios abiertos, como terrazas y bares. Pero vamos mucho más allá, a las playas, con un complemento adicional que es el medioambiente y la contaminación producida por el tabaco o los nuevos dispositivos, otros espacios naturales, los parques y jardines urbanos o las paradas de autobús, lugares donde aún hoy en día se ve fumar y que no contribuye a la desnormalización Las concentraciones de nicotina aérea en algunas terrazas de Madrid y Barcelona son las mismas que las concentraciones que había antes de la Ley del Tabaco en algunos interiores. Puede no ser una gran exposición nociva, pero sí que lo es para los camareros. Es importante concienciar de que es necesario desnormalizar el tabaco y una manera es quitarlo de muchos sitios donde tiene visibilidad.
También de los recintos deportivos, todo el deporte federado que se juega en pistas deportivas al aire libre en las que se puede fumar. Tabaco y actividad física son dos cosas opuestas. Debemos avanzar en la regulación de productos emergentes, como cigarrillos electrónicos y bolsas de nicotina. La Ley española va por un camino de delimitar lo que sabemos que es malo para la salud, porque cada vez hay más evidencia sobre los problemas de los cigarrillos electrónicos. Se debe legislar y hacer más, como prevenir la interferencia de la industria del tabaco en las políticas públicas, que la Ley recoja que es necesario hacer una prevención del tabaquismo y asignar recursos para más programas de prevención en la edad escolar y más ayudas para que más personas para que dejen de fumar. Si se pone todo esto en una nueva Ley, más que fijarnos en otros países europeos, lo que será es un muy buen ejemplo para que otros países europeos sigan el mismo camino.
¿Le preocupan algunas tasas de vacunación entre profesionales sanitarios tras la pandemia?
Las tasas de cobertura en vacunaciones sistemáticas de menores son muy buenas, superiores al 94 por ciento. Donde tenemos un problema es con la vacunación sistemática de gripe y covid en adultos, que son más de una dosis. Aquí podemos progresar y con la gripe ya hemos vuelto a tener niveles de vacunación previos al covid. Tras el incremento artificial de vacunación de gripe con el covid, esta cayó, pero ahora ya estamos igual que en 2019. En la vacunación del covid, de una enfermedad relativamente nueva y que está cambiando, porque no ha tenido un patrón estacional tan marcado como el de la gripe. La covid se está comportando de una forma extraña. Seguramente hará falta replantear algunas cosas, pero debemos vacunar a más personas porque sabemos que es una vacuna eficaz, segura, aunque tuvo algunos problemas, y tenemos la asignatura pendiente de los profesionales sanitarios, innegable.
Debemos hacer que los profesionales sanitarios se vacunen de gripe y de covid y que la recomienden sin dudar. Si tenemos a profesionales sanitarios de baja por una gripe, el sistema sanitario no responde cómo debe cuando hay una epidemia. Y debemos ir a otros colectivos que son también muy importantes, como los niños. Hasta los 5 años está indicada la vacuna de la gripe, porque son los principales transmisores. El colectivo de maestros y profesores también está dentro de las indicaciones de la vacunación de la gripe y no estamos aún haciendo suficiente énfasis. Son cosas que debemos ir trabajando y facilitarla accesibilidad a la vacuna por parte de la población diana, la experiencia del año pasado fue muy buena en este sentido.
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