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Condenado a 12 años de cárcel por un brutal ataque a un médico en Santander

El agresor también causó heridas a un celador que intervino para socorrer a su compañero

Centro de Salud de Los Castros, en Santander.


04 mar 2026. 10.10H
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La Audiencia Provincial de Cantabria ha condenado a 12 años de cárcel al autor de la agresión física que en mayo de 2022 sufrieron un médico de Familia y un celador en el Centro de Salud Los Castros, en Santander. A consecuencia del ataque, el facultativo perdió gran parte de la visión de un ojo, mientras que su compañero sufrió un golpe en la cara y una ruptura del bíceps.

Según ha comunicado el Colegio de Médicos de Cantabria, se trata de la “agresión más grave” contra un profesional sanitario que se ha registrado en esta comunidad autónoma “y también la sentencia más dura acorde con la brutal paliza que recibió”.

En concreto, el procesado, que tenía 18 años cuando ocurrieron los hechos, propinó al médico un cabezazo que le hizo caer al suelo. Posteriormente le propinó varios puñetazos en el ojo derecho, lo que le causaron una lesión grave. A un celador que salió a socorrer a su compañero y que forcejeó con él le golpeó en la cara y le provocó una fractura de bíceps. 

El agresor apeló a que los sanitarios iban ‘a por él’ y que no le querían atender. El motivo era que no le correspondía ese centro de salud y que su patología (dolor de garganta) no constituía una urgencia y podía ser abordada en su ambulatorio. 

Ese día había acudido al centro de salud con su madre, que, según testigos, "jaleó a su hijo" para que "siguiera pegando" a la víctima y advirtió a los sanitarios: "No sabéis con quien estáis tratando, voy a quemar (el centro) con todos dentro", se le escuchó.

Medicación y terapapia psicológica para el agredido


Durante el juicio, celebrado hace escasas semanas, el médico agredido relató las secuelas que padece a raíz de aquel episodio, pues más allá de perder gran parte de la visión del ojo derecho tuvo también que someterse a una operación para reconstruirse la nariz y elevar una ceja. A ello se añade un estrés postraumático “bastante potente” que le llevó a cambiar de lugar de trabajo.

"Pese a toda la medicación que tomo y a las terapias a las que me sigo sometiendo, no soy capaz de dormir más de cuatro horas. Todos los días me despierto a las cuatro o cinco de la mañana empapado en sudor, con un dolor torácico que es ansioso", ha afirmado. De hecho, ha asegurado que "no es capaz" ni de acercase al centro de salud donde sufrió el ataque.

Delito de atentado a funcionarios


La Audiencia Provincial de Cantabria ha considerado al joven autor de un delito de atentado a funcionarios en concurso con un delito de lesiones agravadas por el ataque al médico y otro de menos graves por el del celador.

La pena es de 12 años de cárcel, a lo que se suma la prohibición de acercarse a las víctimas y a sus domicilios y lugares de trabajo. También deberá indemnizar con 147.600 euros al facultativo (por los 300 días que estuvo de baja) y con casi 16.000 al celador.

La sentencia también condena a la madre del agresor por un delito leve de amenazas al pago de una multa de 900 euros, y le prohíbe que se acerque o comunique con las dos víctimas durante un plazo de seis meses.
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