El Supremo obliga a repetir unas oposiciones para 23 plazas de médico

El alto tribunal declara la “nulidad del proceso selectivo por vicio grave en la composición del tribunal”

Viernes, 11 de marzo de 2016, a las 16:57
Redacción. Oviedo
La Sala de lo contencioso administrativo del Tribunal Supremo ha anulado la segunda prueba de las oposiciones a de 23 plazas de Facultativos de Área, en la especialidad de Medicina Interna. El alto tribunal ha estimado la demanda de dos de los aspirantes que denunciaron que las personas que aprobaron la prueba tenían relación con los miembros del comité que calificó la prueba.

José Ramón Riera, gerente del Sespa.

La sentencia apoya la versión de los dos denunciantes, según la cual, los miembros del tribunal calificador habrían comunicado a algunos aspirantes con anterioridad el contenido del examen. Algo que “es obvio” que les colocó a “en una situación de mayor facilidad y ventaja para la superación del proceso selectivo”, según el Supremo.

Los opositores alegaron, entre otros motivos, que de los cuatro supuestos prácticos planteados, el 1 y el 4, de extraordinaria complejidad, “fueron resueltos a la perfección” por los aspirantes que habían prestado servicios en el mismo centro hospitalario que el presidente del tribunal calificador, y por otro que era socio de una vocal en una clínica privada.

En su sentencia, el Supremo recuerda que la debida observancia del principio constitucional de acceso a la función pública impone “vigilar con un especial rigor las singulares circunstancias concurrentes en cada procedimiento selectivo y excluir todas aquellas que puedan colocar en situación de ventaja a unos aspirantes frente a otros”. Algo opuesto a los artículos 14 y 23.2 de la Constitución.

Repetición de la prueba

La demanda de los dos aspirantes fue rechazada por el Tribunal Superior de Justicia de Asturias. Estos recurrieron y ahora es el Supremo el que declara la “nulidad del proceso selectivo por vicio grave en la composición del tribunal”.

El alto tribunal ha precisado  que el proceso es válido hasta la celebración del primer ejercicio y ordena que se nombre a un nuevo tribunal calificador para que realice la prueba anulada y prosiga con el procedimiento selectivo hasta su finalización. La oposición constaba de una primera prueba tipo test y una segunda consistente en resolver dos supuestos prácticos a elegir entre los cuatro propuestos por el Tribunal.