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Asturias muestra al mundo su pionera técnica cardiaca "con un clip"

Guiada por ecografía intracardiaca, contribuye a ganar rapidez y seguridad al no ser una operación 'a corazón abierto'

Pablo Avanzas, director del Área del Corazón del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA).


19 mar 2026. 11.10H
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El Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) se situará esta semana en el foco de la Cardiología al ser el único centro español que retransmitirá en directo una reparación de la válvula tricúspide durante el Congreso internacional Sydney Valves 2026 que se celebra este 20 de marzo. Se trata de uno los principales foros globales sobre enfermedad valvular y Cardiología estructural. "Es un espaldarazo a la técnica y a la excelencia que aportamos, ya que tenemos mucha experiencia", dice Pablo Avanzas, director del Área del Corazón de este centro, que asegura en Redacción Médica que la técnica empleada contribuye a ganar "rapidez y seguridad" en este procedimiento.

Y es que, frente a la cirugía abierta, la técnica TEER (Reparación Mitral Transcatéter Borde a Borde) permite intervenir "sin necesidad de abrir el tórax", algo que sigue ocurriendo en algunos casos. Ahora, a través de la vena femoral, "se hace una punción y se sube un dispositivo que es como una especie de grapa o clip", detalla.

Ese dispositivo se implanta sobre la válvula tricúspide para corregir su fallo funcional: "El problema es que son válvulas por las que la sangre fuga porque se quedan abiertas. Lo que hacemos es intentar aproximar los bordes". El procedimiento exige una gran precisión, ya que "tienes que estar seguro de que estás cogiendo suficiente tejido para que funcione correctamente".

Ver mejor cambia lo que se puede tratar


La clave del avance no está solo en la técnica, sino en cómo se guía. El equipo ha incorporado una sonda de ecografía intracardiaca que genera imagen 3D en tiempo real y permite visualizar el corazón desde dentro. Este ecógrafo intravascular, "en vez de estar a través del esófago, está dentro del corazón o en la aurícula". Por eso, al estar "muy cerca de la válvula", se ve "mucho mejor"

Esta mejora tiene implicaciones directas en la práctica clínica. "Ganamos rapidez y también seguridad, porque al ver mejor no hay incertidumbre en el momento que hacemos el agrafado", es decir, "se tarda menos en posicionar el clip y el procedimiento es más corto".

Pero, además, introduce un cambio relevante en la selección de pacientes. Hasta ahora, uno de los pasos clave era el screening previo para determinar si la intervención era viable según la calidad de imagen obtenida con ecocardiografía transesofágica. "Hay casos que con la técnica tradicional no se puede hacer el despistaje porque no tienes una ventana adecuada. Ahora esos pacientes sí se pueden tratar", señala.

La calidad de imagen es, según el cardiólogo, uno de los aspectos más diferenciales: "Ves el tejido perfectamente, ves cómo está orientado con el clip y cómo queda todo. Es una gozada". Aun así, Avanzas matiza que la técnica convencional sigue siendo válida en muchos casos.

En cambio, desde el HUCA, afirma que se ha "apostado por esta sonda" y se ha hecho "un proceso de aprendizaje de unos 20 casos". "Ahora claramente vemos que realmente aporta", asegura, añadiendo que, con esa base, el objetivo es su introducción "en todos los pacientes a los que se haga este procedimiento, unos 40 al año". "No hay razón para no utilizarlo, sobre todo cuando no se ve bien", apunta.

Más eficiencia y menos exposición


En este tipo de intervenciones, guiadas mediante fluoroscopia, esto tiene una consecuencia relevante: "Es un procedimiento que se guía con rayos y, al acortarse, tanto el paciente como los profesionales nos radiamos mucho menos". Además, el equipo trabaja ya en validar su impacto en resultados clínicos: "Lo estamos comparando con la serie previa, pero lo esperable es que los resultados sean mejores, porque lo estamos viendo mejor”.

Aunque la reducción del tiempo no implica por sí sola una menor estancia hospitalaria, sí abre nuevas posibilidades de futuro. "Si somos capaces de guiar todo el procedimiento con esta ecografía, podríamos no necesitar anestesia general", reflexiona. Entonces, el cambio sería significativo al transformarse en "un procedimiento con anestesia local". Aunque Avanzas matiza que para hablar de esto "todavía hay que tener cautela" porque "requiere mucha experiencia".

Coste y aprendizaje, principales barreras


Y es que la implantación de esta tecnología no está exenta de complicaciones. La principal barrera, de hecho, es económica. "Es un coste añadido al procedimiento y estamos en un sistema donde los recursos son finitos, lo que puede hacer que algunos hospitales tengan dificultades para implementarlo", reconoce. A ello se suma la necesidad de formación específica: "No vale con hacer cuatro o cinco casos. Hay que echar tiempo, aprender a manejar la sonda y a buscar los planos".

"Es un coste añadido en un sistema donde los recursos son finitos. Algunos hospitales pueden tener dificultades para implementarlo"


Superando estas barreras, el cardiólogo considera que esta tecnología "puede suponer un antes y un después" en la Cardiología intervencionista. "“Puede suponer un antes y un después, aunque hay que superar barreras como el coste y la experiencia”, concluye.

Por lo tanto, la retransmisión desde el Hospital Universitario Central de Asturias en el marco de Sydney Valves 2026 no solo mostrará un caso clínico, sino también un cambio profundo: cómo la capacidad de ver el corazón desde dentro está ampliando los límites de lo tratable en Cardiología estructural.
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