Autonomías > Aragón

Izquierdo: "Hay que facilitar vivienda y empleo a la pareja de los médicos"

El candidato del Partido Aragonés propone facilidades de escolarización, transporte y conectividad digital

El candidato del Partido Aragonés a la Presidencia del Gobierno de Aragón, Alberto Izquierdo.


06 feb 2026. 05.15H
SE LEE EN 13 minutos
Las encuestas no son nada halagüeñas para el Partido Aragonés (PAR) de cara a las elecciones autonómicas de Aragón del 8 de febrero. Sin embargo, su candidato, Alberto Izquierdo, no se rinde y desgrana su hoja de ruta en sanidad. Valora la gestión del Gobierno del Partido Popular, con el que ha sido socio, con "luces y sombras" y un cumplimiento "parcial" de sus acuerdos.

Para estos comicios, Izquierdo ha detallado en una entrevista a Redacción Médica que una de sus principales propuestas es crear oferta complementaria y directa para que los profesionales quieran ir al territorio rural. Esto se traduce en facilitar "vivienda, escolarización, empleo para la pareja y flexibilidad en los turnos", así como "transporte, conectividad digital y acceso a servicios básicos".

¿Cómo definiría la gestión de la sanidad aragonesa por parte de Jorge Azcón y José Luis Bancalero?

Tiene sus luces y sus sombras. Aplaudimos el aumento del presupuesto de este departamento en un 10 por ciento, pero esa subida no se ha reflejado en la misma proporción en nuestro sistema sanitario. De nada sirve contar con 231 millones más si los servicios al ciudadano siguen presentando evidentes carencias: listas de espera en la Atención Primaria y especializada en los centros sanitarios urbanos y falta de personal en el medio rural.

Desde el Partido Aragonés, consideramos que es necesario aplicar una 'microcirugía' política, nunca mejor dicho, en la gestión de la sanidad. Hay que aplicar soluciones reales a problemas reales y estos no son los mismos en el medio rural que en el urbano. Defendemos la equidad, dar más al que más lo necesita, frente a la igualdad y que los servicios públicos, en este caso los sanitarios, se adapten a las características del territorio. No tiene los mismos problemas un centro de salud del Maestrazgo, que uno de Zaragoza capital u otro del Sobrarbe.

¿Ha cumplido el Gobierno del PP con los pactos sanitarios con el PAR?

El pacto de investidura del presidente de Aragón entre el PP y el PAR se ha cumplido parcialmente. Es cierto que se ha hecho un esfuerzo presupuestario en el apartado de infraestructuras, pero aún queda mucho por hacer. Lo mismo pasa con el plan de reducción de las listas de espera.

Una de las cosas logradas gracias a este pacto y de la que nos sentimos orgullosos es la creación de la Dirección General de Cuidados y Humanización, que está gestionada por el PAR. Es necesario caminar hacia un nuevo modelo sanitario que garantice una atención médica más cercana al paciente, y en eso es en lo que está trabajando nuestra directora general Estíbaliz Tolosa, profesional sanitaria que conoce perfectamente la realidad del sector.

Gracias a este pacto se consiguió revisar el sistema y el modelo del transporte sanitario para garantizar la cobertura las 24 horas del día a todos los aragoneses, pero es necesario mejorar las condiciones laborales de sus trabajadores. En cuanto al plan de Salud Mental, consideramos que se debe reforzar, sobre todo en lo que se refiere al personal: psicólogos, psiquiatras… Nos preocupa especialmente el bienestar emocional de nuestros jóvenes y en ello hemos trabajado desde el Instituto Aragonés de la Juventud. No obstante, hay que potenciar la colaboración entre los departamentos de Sanidad, Educación y Servicios Sociales en lo que se refiere a la salud mental y contar con más profesionales.

¿Cómo pretende hacer que "la sanidad pública aragonesa vuelva a ser un referente?

La clave está en reconstruir el sistema desde el principio de equidad, poniendo más recursos y más atención allí donde las necesidades son mayores. En la práctica, eso se traduce en varias líneas claras de actuación. El refuerzo de la Atención Primaria como eje del sistema, especialmente en el medio rural y en los barrios con mayor vulnerabilidad, para garantizar una atención cercana, continua y preventiva. Es necesario planificar los recursos con criterios de necesidad, no solo de población: más profesionales, más tiempo por paciente y más servicios allí donde hay mayor envejecimiento, cronicidad o dispersión geográfica.

Además, hay que mejorar las condiciones laborales de los profesionales sanitarios, porque sin estabilidad, incentivos y reconocimiento no hay sanidad pública de calidad ni continuidad asistencial. La reducción de listas de espera debe afrontarse con una gestión eficiente y transparente, priorizando siempre los casos más urgentes y a quienes más lo necesitan. Además, apostamos por la innovación y la digitalización, al servicio de los pacientes y de los profesionales, para ganar eficiencia sin perder el trato humano.

Desde el PAR mantenemos una apuesta firme de lo público, evitando desigualdades entre territorios y garantizando que la sanidad siga siendo un derecho y no un privilegio. En definitiva, hacer que la sanidad pública aragonesa vuelva a ser un referente pasa por garantizar igualdad real en el acceso, tratar de forma diferente a quien tiene necesidades diferentes y situar a las personas -especialmente a las más vulnerables- en el centro de todas las decisiones.

¿Qué solución real plantea para atraer y fidelizar sanitarios en las zonas rurales?

Sin profesionales no hay sistema sanitario, y en el medio rural esto es aún más evidente. Si queremos atraer y fidelizar sanitarios en las zonas rurales, las medidas tienen que ser reales, estables y atractivas, no parches temporales.

Hay algunas cuestiones clave, como la estabilidad laboral desde el primer momento: contratos de larga duración o plazas estables, evitando la rotación constante. Nadie se queda si vive en la incertidumbre. Incentivos económicos específicos y suficientes, ligados a la dificultad del puesto (dispersión, guardias, lejanía), que compensen de verdad y no solo “sobre el papel”. Asimismo, se deben propiciar facilidades para conciliar la vida personal y familiar: apoyo en lo que se refiere a la vivienda, escolarización, empleo para la pareja y flexibilidad en los turnos. La decisión de ir a un pueblo es vital, no solo profesional. Defendemos que el trabajo en el medio rural se refleje en la carrera profesional y el reconocimiento, es decir, que puntúe más para los traslados, promociones, formación y acceso a plazas estables.

Los centros sanitarios del territorio necesitan equipos completos y bien dimensionados, evitando la soledad profesional. Trabajar acompañado, con apoyo y coordinación, es clave para la calidad asistencial y el bienestar del sanitario. Asimismo, apostamos por la formación continuada e innovación, con acceso a tecnología, telemedicina y rotaciones formativas que eviten el aislamiento profesional.

Es necesario prestigiar el ejercicio profesional rural, reconociendo su valor social y sanitario. El medio rural no es 'de segunda', es estratégico. En resumen, atraer es importante, pero fidelizar es imprescindible. Eso solo se consigue ofreciendo seguridad, reconocimiento y un proyecto de vida digno. Apostar por los sanitarios rurales es apostar por la supervivencia y la equidad de nuestro sistema sanitario.

¿En qué consiste la medida de "crear oferta complementaria y directa para que los profesionales quieran ir al territorio"?

Nos referimos a un paquete integral de medidas, no solo a un plus salarial. En la práctica, se traduce en una vivienda garantizada y asequible, con alquiler subvencionado, viviendas públicas para sanitarios o ayudas directas para vivienda en el propio municipio. Es una barrera clave, sobre todo para los jóvenes y las familias. Es necesario proporcionar a estos profesionales servicios para la vida diaria, como plazas de escuela infantil, facilidades de escolarización, transporte, conectividad digital y acceso a servicios básicos. Ir al territorio no puede suponer renunciar a la calidad de vida.

Como ya he comentado antes, debería favorecerse el empleo y apoyo para la pareja, en coordinación con ayuntamientos y empresas locales para facilitar trabajo o formación a acompañantes. Esta es una de las razones principales por las que muchos rechazan destinos rurales. Hay que sumar a todo ello, incentivos económicos directos y estables, ligados al puesto y al tiempo de permanencia, que se consoliden cuanto más tiempo se quede el profesional. También se tienen que mejorar las condiciones profesionales: agendas adaptadas, menor sobrecarga, equipos completos, apoyo de especialistas y uso real de telemedicina para reducir el aislamiento profesional.

En cuanto a las ventajas en la carrera profesional, apostamos por más puntuación para traslados, oposiciones y promoción interna por el tiempo trabajado en zonas de difícil cobertura. La integración en el territorio de estos profesionales en el territorio es fundamental y para ello apostamos por un acompañamiento inicial, acogida comunitaria y apoyo municipal para que el profesional se sienta parte del lugar, no "de paso". En resumen, la oferta complementaria es ofrecer un proyecto de vida, no solo un puesto de trabajo. Si el territorio compite en condiciones, estabilidad y calidad de vida, los profesionales no solo van, se quedan.

"Ir a la sanidad rural no puede suponer renunciar a la calidad de vida"


¿Cómo dotaría el plan permanente de reducción de listas de espera?

Un plan permanente de reducción de listas de espera solo funciona si deja de ser algo puntual y se convierte en una forma estructural de gestionar el sistema, con recursos estables y reglas claras. Por ello, debe contar con una financiación finalista y estable, no extraordinaria ni coyuntural. Un presupuesto propio, anual y evaluable, ligado a objetivos concretos y revisable según resultados.

Es fundamental el refuerzo estructural de plantillas, no a base de peonadas permanentes que queman a los profesionales. Más personal fijo, mejor distribución de agendas y cobertura real de ausencias. La Atención Primaria debe ser un filtro eficaz, con más tiempo por paciente y mejor capacidad resolutiva (pruebas diagnósticas, derivaciones ágiles). Si primaria funciona, las listas no se disparan.

Se debe priorizar la atención por criterios clínicos y sociales, no solo por orden de entrada: primero los casos más graves, los pacientes vulnerables y quienes ven afectada su calidad de vida. A ello le sumamos una mejor gestión de los quirófanos y las consultas, ampliando horarios de forma planificada y voluntaria, optimizando recursos y evitando tiempos muertos por mala organización.

Una herramienta fundamental para esto es el uso inteligente de la tecnología, con listas únicas, interoperables y transparentes, que permitan derivar dentro del sistema público según capacidad real y reducir duplicidades. Además, el plan debe estar sometido a una evaluación continua y transparente, con la publicación periódica de datos claros por especialidad y territorio. Lo que se mide y se hace público, se gestiona mejor. La coordinación entre hospitales y territorio, evitando cuellos de botella y desigualdades entre áreas sanitarias, es básica para reducir los tiempos de espera.

En resumen, reducir listas de espera de forma permanente exige más planificación, más profesionales, mejor gestión y criterios de equidad. No se trata de correr más, sino de organizar mejor y sostener el esfuerzo en el tiempo, poniendo siempre al paciente en el centro.

¿Qué transferencias a Aragón pendientes en materia de sanidad reclamará El PAR?

En realidad, en materia de sanidad no hay competencias básicas "pendientes" de transferirse a Aragón, porque todas las competencias sanitarias en servicios y gestión ya fueron transferidas a la Comunidad Autónoma en 2002, cuando el proceso de descentralización del Sistema Nacional de Salud se completó y las comunidades asumieron la mayor parte de la gestión sanitaria pública. Eso quiere decir que Aragón ya tiene la gestión de hospitales, centros de salud, planificación sanitaria, contratación de personal y prestación de servicios sanitarios, que es lo esencial para ejercer la sanidad pública.

Lo que sí demandamos y que afecta directamente a la sanidad pública es un modelo de financiación autonómica que reconozca factores clave como la despoblación y la dispersión. Esto se traduce en reclamar al Gobierno central más recursos en los Presupuestos Generales del Estado para sanidad, personal y servicios públicos, en igualdad con otras Comunidades y tomando en cuenta las necesidades específicas de Aragón. En definitiva, el PAR reclama al Estado una financiación mayor y adecuada para la sanidad pública aragonesa, que cubra sus necesidades reales y que integre criterios como despoblación y equidad con otras comunidades.

¿Qué otro compromiso electoral sanitario adquiere con los aragoneses?

Nuestro principal objetivo es garantizar la equidad real de acceso a la sanidad pública en todo el territorio aragonés, reduciendo las desigualdades entre zonas urbanas y rurales. Para ello, como ya he comentado, es necesario un refuerzo estable de la Atención Primaria como eje del sistema, con más profesionales y tiempo por paciente.

Apostamos por medidas específicas para asegurar unos servicios sanitarios de calidad en el medio rural, evitando desplazamientos innecesarios, así como por el criterio de equidad territorial en la planificación de recursos, infraestructuras y tecnología sanitaria. Proponemos, además, un plan de reducción de listas de espera con transparencia y priorización clínica, no por capacidad económica. El objetivo es que el lugar de residencia o la situación socioeconómica no condicionen el derecho efectivo a una sanidad pública, universal y de calidad.
REGÍSTRATE GRATIS
PARA SEGUIR LEYENDO
¿Ya eres premium? Inicia sesión

Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Redacción Médica está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.