Opinión de María del Mar García Martín, presidenta del Consejo Andaluz de Colegios de Enfermería
Andalucía afronta una
nueva etapa política tras las elecciones autonómicas del próximo
17 de mayo. Más allá de los resultados, hay una cuestión que debería interpelar al futuro Gobierno andaluz desde el primer día:
qué modelo de sanidad queremos construir para los próximos años y qué papel ocuparán en él los cuidados y la
Enfermería.
Durante estas semanas de campaña electoral hemos echado en falta la
presencia de la profesión y los cuidados enfermeros en el debate político, a pesar de tratarse de uno de los pilares esenciales sobre los que se sostiene la atención sanitaria. Hablar del futuro de la sanidad andaluza
sin hablar de Enfermería es dejar fuera una parte fundamental de la solución a muchos de los retos que afronta nuestro sistema sanitario.
La realidad es clara. Andalucía continúa situándose entre las comunidades con peores ratios enfermera-paciente del país. Actualmente contamos con
5,5 enfermeras por cada 1.000 habitantes, muy lejos de la media nacional y todavía más distanciados de los estándares europeos. Detrás de estas cifras hay
profesionales sometidos a una elevada presión asistencial, dificultades para garantizar unos cuidados adecuados y una creciente fuga de talento hacia otras comunidades y países donde las condiciones laborales y profesionales son más atractivas.
Por eso, desde el Consejo Andaluz de Enfermería creemos que el próximo Gobierno autonómico, sea cuál sea el signo y la conformación,
debe asumir un compromiso firme y decidido con la profesión. Andalucía necesita un verdadero
Pacto Andaluz por la Enfermería que permita abordar reformas estructurales y situar los cuidados en el centro de las políticas sanitarias.
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"Andalucía necesita un verdadero Pacto Andaluz por la Enfermería"
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Ese pacto debe traducirse en
medidas concretas, en los últimos meses el CAE se ha reunido con todos los grupos parlamentarios para hacerles partícipes y presentarles nuestras propuestas. Necesitamos
reforzar las plantillas y mejorar las ratios enfermera-paciente; avanzar en la estabilidad laboral y reducir la temporalidad; impulsar el desarrollo efectivo de las especialidades enfermeras y nuevas figuras profesionales como la
enfermera de Práctica Avanzada; y favorecer entornos laborales más seguros y saludables para los profesionales.
Reconocimiento de la Enfermería
También es imprescindible
avanzar en el reconocimiento profesional de la Enfermería. Las enfermeras deben poder acceder a puestos directivos y de responsabilidad dentro del sistema sanitario en igualdad de condiciones. La
integración en el grupo A1 y la actualización de determinadas normativas ya no pueden seguir aplazándose.
Pero hablar de Enfermería no es solo hablar de profesionales. Es hablar de calidad asistencial, de seguridad del paciente, de prevención, de educación para la salud y de cercanía con la ciudadanía. Los
cuidados son uno de los elementos que
más influyen en la experiencia y en los resultados en salud de la población.
El futuro Gobierno andaluz resultante de las elecciones del 17 de mayo tiene la oportunidad de
impulsar una hoja de ruta ambiciosa, con financiación específica, mecanismos de seguimiento y espacios de diálogo con la profesión que
permitan fortalecer nuestro sistema sanitario desde los cuidados. Cuando se fortalece la Enfermería, se fortalece la sanidad pública. Y cuando se cuida a quienes cuidan, gana toda la sociedad andaluza.
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