Autonomías > Andalucía

La emotiva jubilación de Miguel Guirao tras 108 años de una saga médica

El anatomista de la UGR afirma que "el cadáver es una herramienta insustituible para formar a un médico"

Miguel Guirao, profesor de Anatomía Humana en la UGR, en su última clase en la universidad.


14 abr 2026. 10.40H
SE LEE EN 5 minutos
Hay vocaciones que se transmiten de generación en generación, igual que los nombres familiares. Miguel Guirao es un ejemplo de la coincidencia de ambas cosas. Recién jubilado como profesor de Anatomía Humana en la Facultad de Medicina de la Universidad de Granada (UGR), pertenece a una estirpe de Migueles Guirao que se han dedicado a lo mismo. Esta historia comienza a principios del siglo XX, en el año 1918, con su abuelo; después, siguió esta estela su padre y, por el momento, la tradición acaba en él, que comenzó su andadura en la disciplina académica en el año 1980. Cuando Redacción Médica le pregunta cuál piensa que es el valor fundamental que se ha transmitido de uno a otro miembro de la familia para acabar trabajando en lo mismo, Guirao no duda: “El amor a la Anatomía, el amor a la disciplina y el amor a los alumnos y a la docencia. Porque fundamentalmente los tres Migueles Guirao, independientemente de muchas cosas, hemos sido profesores de Anatomía. Y los alumnos nos lo reconocen todos los días", afirma el médico.



A lo largo de los años, piensa que ha habido una evolución notable de la enseñanza de la asignatura. “En tiempos de mi abuelo había una Anatomía excesivamente cadavérica. Los alumnos se pasaban muchas horas en la sala de disección. Había dos asignaturas por curso, una era Anatomía Descriptiva y la otra era la Técnica Anatómica, es decir, cómo disecar el cadáver”, explica. En la época de su padre también hubo un salto, en el que se empezaron a introducir la funcionalidad y la embriología en el planteamiento de la enseñanza. Guirao admite que ha sido un anatómico clásico, en el sentido de que ha usado la pizarra y los dibujos como método docente en muchas ocasiones, pero apunta a que hay mucha diferencia con respecto a sus predecesores: “La Medicina ha traído otras técnicas de diagnóstico, como la ecografía, la endoscopia, y todo eso ha necesitado unas explicaciones nuevas de la misma Anatomía, porque se veía de otra manera”.

A pesar de los avances tecnológicos, el anatomista lanza una afirmación: “El estudio directo sobre el cuerpo humano sigue siendo insustituible para la formación de un médico. El cadáver es una herramienta indispensable. El problema es que las nuevas generaciones de profesores de Anatomía cada vez disecan menos", señala.

El aporte de la familia a la enseñanza granadina


El trabajo de los anatomistas Guirao a lo largo de 108 años no solo ha estado dentro de las aulas de la facultad, sino que han contribuido, cada uno a su manera, a potenciar la divulgación en este ámbito en la ciudad de Granada. “Mi abuelo fue un decano que puso en marcha la Facultad de Medicina con grandes problemas y creó una de las pocas sociedades científicas nacionales que se han creado en esta ciudad, que es la Sociedad Anatómica Española”, repasa. En cuanto a su padre, destaca que puso en marcha la Facultad de Medicina en La Laguna, la Facultad de Odontología, fue presidente de la Diputación de Granada y potenció la labor social y asistencial de la misma. Además, fue presidente de la Real Academia de Medicina de Granada e impulsó el Aula de Mayores de la UGR.

Por su parte, aunque dice que su aporte ha sido “más modesto”, destaca dos hitos: “Puse en marcha el pabellón del cuerpo humano del Parque de las Ciencias, mi Anatomía está ahí, y ahora llevo unos años como presidente de la Asociación de Antiguos Alumnos de la facultad de Medicina de la UGR, y estamos recuperando todo el valor histórico que tiene”, expresa.

Si el especialista tuviera que transmitir una lección más allá de la técnica anatómica a sus alumnos, sería, por un lado, “el amor por la Anatomía” y, por otro, “el amor por el enfermo”. “Les digo a mis alumnos, cuando acabo mi asignatura, que está en primero, que se tienen que poner en el puesto del enfermo, contarle lo que le pasa y asegurarse de que lo entienda”, hace hincapié, pues para él, cuando un médico se sienta al lado de un paciente y le explica claramente lo que le pasa, empieza a curarlo.
REGÍSTRATE GRATIS
PARA SEGUIR LEYENDO
¿Ya eres premium? Inicia sesión

Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Redacción Médica está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.